Huesca

PANDEMIA DEL CORONAVIRUS

La limpieza en las zonas comunes es la principal preocupación de los vecinos

Los administradores de fincas siguen trabajando al cien por cien

La limpieza en las zonas comunes es la principal preocupación de los vecinos
La limpieza en las zonas comunes es la principal preocupación de los vecinos
R.G.

HUESCA.- Las limpiezas en las comunidades de vecinos se han convertido en un servicio más esencial que nunca y los administradores de fincas se aseguran de que se hace con la mayor precisión posible y se esmeran para que los vecinos de Huesca estén a gusto en sus casas.

La mayoría de las comunidades de vecinos de la capital oscense no han demandado servicios especiales de desinfección con motivo de la crisis sanitaria generada por el coronavirus, pero sí es cierto que algunos administradores , como explica Álvaro Goded, responsable de Administración de Fincas Goded, ofrecen semanalmente un servicio de desinfección más completo que el de la limpieza diaria, "lo hacemos con empresas específicas, no con las de limpieza habitual, y siempre comunicándolo a los vecinos". Pero, según asegura Sara Loncán, administradora de Fincaldia, " lo mejor para nosotros es tener una esmerada limpieza diaria con productos desinfectantes y lejía porque al final, aunque hagas una desinfección completa, si justo después entra una persona contagiada y toca el ascensor allí queda el virus, y no creo que sea el momento de pedir un incremento en los recibos de los vecinos". En este sentido, Begoña Puyuelo, administradora de Terraminium, comenta que, "aunque hemos hecho un par de limpiezas especiales, es mucho más útil hacer una limpieza diaria exhaustiva y centrarse en las zonas susceptibles de contagios. Si el extintor acumula un poco de polvo pero por contra los botones del ascensor están desinfectados, mucho mejor".

El trabajo en las oficina de los administradores de fincas "no es muy diferente al de otros días, seguimos teniendo mucho que hacer con la diferencia de que todo es a través del teléfono", añade Goded. Afortunadamente no ha habido incidentes graves, destacan, pero están pendientes de que las calderas funcionen, los ascensores no se cuelguen y el agua o la luz siga como siempre.

Incluso siguen en pie algunas juntas de vecinos, advierte Puyuelo, quien comenta que "en este momento muchos aprovechan para ponerse al día en las cosas de la comunidad y como les ofrecemos un servicio de juntas de vecinos virtuales, que aunque lo que se acuerde en ellas no es legal sirve para aclarar asuntos y delegar el voto". De tal manera que "ahora que la gente tiene más tiempo puede conocer bien el trabajo que hacemos y para cuando esto termine sabrán qué votar sobre los temas pendientes de la comunidad", dice. Y es que los administradores están en contacto con todos sus bloques de pisos y manifiestan que se cercioran de que cada uno esté al tanto de que su vecino está bien. Llegan, además, a recibir llamadas preguntando si en su vecindario se ha dado algún caso de covid-19.

También han sido los encargados de colocar en lugares visibles de los portales o ascensores las medidas de seguridad que hay que mantener tan necesarias para los servicios de limpieza como para los vecinos. Así Loncán resume que las medidas preventivas que ha indicado a las comunidades de las que se encarga se centran en mantener la distancia de seguridad "evitando que dos personas suban a la vez en el ascensor, además pedimos que se reduzcan al mínimo los envíos domiciliarios de paquetes y se clausuren zonas comunes como jardines o salas no necesarias para la habitabilidad".

Pero no son sólo los servicios de limpieza y administradores de fincas quienes más se afanan estos días por velar por la desinfección de zonas comunes, en algunos edificios son también los propios residentes los que se han puesto de acuerdo para limpiar los espacios que más usan, como es el ascensor. Así en una de las comunidades de vecinos del paseo Ramón y Cajal de la capital altoaragonesa, los propietarios han colocado un cartel en el ascensor para, por un lado, pedir que se extremen las medidas de higiene y, por otro, para que se muestre especial atención hacia los vecinos de riesgo por lo que pudieran necesitar. Un folio que han empleado para indicar sus números de teléfono por si alguien necesitase ayuda.

Sobre la limpieza, han organizado un plan para desinfectar los pulsadores y tiradores con lejía tres veces al día. Para ello han colocado un calendario con tres casillas por día para que el vecino que lo limpie ponga una cruz en el lugar correspondiente. No hay personas asignadas ni se indica el nombre de quien ha limpiado, cada persona lo hace desinteresadamente con sus productos de limpieza.

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