Huesca

PANDEMIA DE CORONAVIRUS

Las visitas de familiares, la mejor "medicina" en las residencias de Huesca

Los reencuentros, tras tres meses, se realizan con estrictas medidas sanitarias

Las visitas de familiares, la mejor "medicina" en las residencias de Huesca
Las visitas de familiares, la mejor "medicina" en las residencias de Huesca
S.E.

HUESCA.- Las residencias de mayores de la capital altoaragonesa han recuperado ya cierta normalidad y han abierto sus puertas para las visitas de familiares, eso sí con límites de horarios, cita previa, tomas de temperatura a la entrada y mascarillas como requisito imprescindible.

Después de casi tres meses de confinamiento, estos emotivos reencuentros autorizados por la DGA hace unos días han supuesto un balón de oxígeno para los mayores y también para hijos y nietos a los que, a pesar de mantener las distancias, se les escapan los abrazos y los besos.

Algunas residencias han podido pasar página tras registrar algún episodio puntual de coronavirus. El virus atacó fuerte a centros como Los Olivos y en menor medida a La Merced, que será desintervenida este lunes por el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) tras haber superado los 28 días sin ningún nuevo contagio.

Desde la residencia Avenida, donde se registró un pequeño foco de coronavirus en abril con 4 positivos, su director, Santiago Cosculluela, comenta que llevan ya una semana recibiendo visitas "de una en una" en una sala especial a la que se accede por una puerta independiente. Cada visitante debe firmar previamente un documento en el que suscribe que va a respetar las medidas de seguridad.

"Nosotros indicamos que es importante mantener las distancias y no quitarse la mascarilla y a la entrada desinfectamos el calzado de los visitantes y las manos", comenta el director, que apunta que a muchos hijos les cuesta mucho estar separados de sus padres.

Para los 40 mayores de este centro estos encuentros son vitales. "Era necesario hacerlo. Acostumbrados a ver a sus familiares a diario o cada muy poco tiempo el confinamiento ha sido duro. El regreso de las visitas ha sido una medicina tan buena como cualquier otra, se les nota la alegría en la cara", asegura.

Por su parte, la residencia Los Olivos, duramente afectada por la pandemia ya que registró una docena de defunciones, también encara con optimismo el regreso de los familiares, que piden cita previamente. "Se permite una al día y una hora para cada una", comentan desde este centro en el que todos los residentes se encuentran "muy bien".

El coronavirus ha pasado de largo en el Hogar Padre Saturnino López Novoa, conocido como "Las hermanitas". La madre superiora, Montserrat Presto Fonz, se siente afortunada.

"Gracias a Dios no nos ha entrado el covid en la residencia, no hemos tenido ni un solo caso ni de usuarios, ni de hermanas, ni de trabajadores", destaca la religiosa, que apunta que en la residencia "Las hermanitas" conviven unas 250 personas a diario.

Aunque la desescalada avanza a buen ritmo y ya se permite la entrada de familiares, en este centro guardan mucha cautela. "Vamos con temor de que ahora nos pudiera entrar la covid, por lo que hemos organizado las visitas por turnos", detalla.

Así, por la mañana, de 10 a 12, se permite una familia en cada hora, y por la tarde, de 17 a 19 horas. Como el edificio cuenta con cuatro departamentos, las visitas se realizan en esas franjas horarias, de cuatro en cuatro familias.

"Todas tienen que pedir cita. Llaman por teléfono y se organiza desde recepción, donde llevan todo el control. Los visitantes no pueden pasar de la zona de portería, donde se les toma la temperatura, ni de los pasillos o patios de entrada", comenta.

Son los residentes lo que esperan en la planta baja a que lleguen las visitas programadas para salir a su encuentro. Mercedes Bitrián, usuaria de "Las hermanitas", recibe siempre con ilusión a su hija Merche y a su nieta Loreto. La madre superiora valora que a todos los mayores les supone "una alegría inmensa poder volver a ver a sus familiares, especialmente para aquellos que tienen bien sus facultades mentales. Al resto les cuesta reconocer a hijos, nietos o sobrinos si llevan mascarilla".

La hermana agradece a la DGA las cuatro tablets que proporcionó a la residencia, a través de las cuales los ancianos pudieron hacer videollamadas durante el confinamiento, etapa en la que en "Las hermanitas" hicieron las cosas lo mejor que pudieron, extremando todas las precauciones". "Con gran pena tuvimos que decir a nuestros voluntarios que no podían venir", apunta.

La madre superiora da muestras de su fe y destaca que todos los días se ha rezado en este centro un padrenuestro al Santo Cristo de los Milagros, "para que nos librara de la epidemia y, de hecho, aún tenemos en recepción un cuadro muy grande de esta imagen al que ponemos flores".

También en la residencia Raessa, con 17 mayores a su cuidado, permiten las visitas, con cita previa, según exige el protocolo, y con un máximo de una hora al día. "Seguimos las indicaciones del BOA, exigiendo el uso mascarillas, la desinfección de manos y la distancia de seguridad", indican desde este centro.

Por otro lado, en la Residencia Ciudad de Huesca, que acoge a 105 usuarios, también han regresado los encuentros con familiares cumpliendo todas las medidas de seguridad y protección. "Muchos residentes, debido a su problemática no han sido conscientes de la situación, en otros casos sí y para ellos este reencuentro ha sido muy emocionante", concluyen.

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