Huesca

CRISIS DEL CORONAVIRUS

Los oscenses cumplen con el uso de la mascarilla en la primera jornada en la que es obligatoria

La población de Huesca reconoce la importancia de su uso en la prevención aunque señala que provoca cierta incomodidad

Los oscenses cumplen con el uso de la mascarilla en la primera jornada en la que es obligatoria
Los oscenses cumplen con el uso de la mascarilla en la primera jornada en la que es obligatoria
P.S.

El uso de la mascarilla está siendo bien recibido en general por la población oscense.

Durante la mañana de este martes, tanto en la zona centro como en la zona del Paseo Ramón y Cajal, se observaba un uso generalizado de la mascarilla tanto en la calle, las terrazas, como dentro de los establecimientos. Así mismo, parejas de la Policía Local paraban a  la poca gente que no llevaba mascarilla advirtiéndole de que su uso es obligatorio.

“Correcta” y “buena” les parece la medida a un grupo de mujeres -que han preferido no dar su nombre- que estaban sentadas en una terraza, aunque una de ellas confiesa que se agobia un poco “pero hay que llevarla”. Las tres con mascarilla puesta aún teniendo la consumición en la mesa, coinciden en que creen que “la gente en Huesca cumple bien”. “Todo lo que sea prevención adelante”.

“Cómodo no estoy llevándola, pero por prevención...”, explicaba Francisco mientras esperaba un café en una terraza. Piensa que con distancia no sería necesaria la mascarilla, “hay que condicionar a las personas a que no se pongan juntos".

“La medida de las mascarillas me parece básico", opina por su parte Juana, sanitaria de profesión, el ser más conscientes, usarlas bien, no quitárselas cuando tengamos que hablar con el de enfrente y que con esto se puede evitar  mucho más los rebrotes que está habiendo”, Reconoce el haber tenido que acostumbrado "como todos" al uso. .

Para Julio y Camilo, que trabajan como cocinero y camarero respectivamente en el restaurante La Goyosa, sienten la incomodidad de tener que llevar la mascarilla trabajando. “estás respirando todo el tiempo el mismo aire”, explica Camilo.

El uso obligatorio en espacios de hostelería ya venía siendo habitual antes incluso de esta última medida, “cuando venimos por la mañana, para limpiar, y después en el servicio, también”, afirma.
Por su parte su compañero en la cocina, el tener que estar probando los platos que prepra y las altas temperaturas hacen que el llevar la mascarilla “sea agobiante, estamos a 40 grados y llevas algo que no te deja respirar bien, se suda más”, añade.

Pero reconoce que al a clientela le da seguridad que vayas con mascarilla, claro, lo que hay que intentar es que el público vea que cumples la normativa”, reconociendo así mismo un buen comportamiento entre la clientela, con algún caso excepcional "de alguien que entra sin mascarilla". 

Al llevar sólo un día y medio de uso obligatorio de la mascarilla, Raquel Ciriza, propietaria de la Farmacia Ciriza, ubicada en una calle aledaña al Paseo Ramón y Cajal, advierte que todavía no ha podido ver si se ha incrementado la venta de las mascarillas a causa de la medida. “En general la venta este mes y el pasado ha sido similar, incluso en julio sí he podido notar que la venta se ha movido un poco más, quizás porque la gente se está moviendo y quieren tener más mascarillas para estar más protegidos”, explica la farmacéutica.

También ha notado que la gente no demanda tanta información relativa a qué tipo de mascarilla se tiene que usar como sí sucedía al principio. “Esa ha sido una labor que hemos ido haciendo desde la farmacia. Ahora la gente ya tiene esa información y viene a pedirte una mascarilla u otra”, concluye.

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