Huesca

SECTOR PRIMARIO

Satisfacción por el resultado de la ordenanza de purines

El Ayuntamiento de Huesca achaca los olores al efecto puntual del viento

Satisfacción por el resultado de la ordenanza de purines
Satisfacción por el resultado de la ordenanza de purines
D.A.

HUESCA.- El olor a purín se ha dejado notar con intensidad en los últimos días en ciertas zonas de la capital altoaragonesa, algo que los representantes de las organizaciones agrarias achacan al viento y al calor ya que se muestran "muy satisfechos" con el cumplimiento de la ordenanza municipal que controla el uso de estos fertilizantes naturales en los campos.

Desde el Ayuntamiento de la capital altoaragonesa indican que estos malos olores han tenido lugar en "momentos puntuales", y también destacan que en el municipio de Huesca se cumple la ordenanza reguladora de la aplicación agrícola de purines, estiércoles y otros subproductos procedentes de fuentes de origen agrícola y ganadero.

Eso sí, debido al viento puede llegar olor residual de otras zonas, apuntan.

Cabe recordar que la ordenanza, que fue aprobada en febrero de este año, contempla multas de hasta 3.000 euros por incumplir las normas establecidas. Además, uno de sus puntos, el que limita el uso de estos abonos si el viento sopla a más de 15 kilómetros hora, levantó cierta polémica al considerarse un valor muy bajo, difícil de cumplir.

Pese a todo, José María Alcubierre, secretario general de Uaga, manifiesta que "por la percepción que tenemos se está cumpliendo la ordenanza bastante bien", Reconoce que "sí que es cierto que en estos momentos se está concentrando que en unos 15 días va a comenzar la campaña de siembra", motivo por el que se está echando ya el purín en las explotaciones.

"Está empezando la siembra del cereal de invierno en la que no se labra la tierra, y en aquellos sitios en los que se hace de forma directa lo que se hace es echar estos fertilizantes unos días antes", detalla.

Todo esto, añade, ha ido unido al factor calor, que incrementa el olor, y apunta que los agricultores han tratado de retrasar la aplicación del purín lo máximo posible, esperando que bajaran las temperaturas con la llegada del otoño para evitar molestias. "Pero claro, cuando la faena apura hay que echarlo, lo bueno es que ahora va a venir el frío y olerá menos", asegura.

Desde este punto, lamenta que ha habido problemas con las ayudas destinadas a la renovación de maquinaria que otorga el Ministerio de Agricultura, algo que ya denunció Uaga. "A pesar de que se ha retrasado la compra de los aplicadores del purín, ha habido por parte del sector bastante responsabilidad y se están haciendo las cosas relativamente bien, aunque seguramente hay alguno que no lo hace, como en todo", reconoce.

José María Alcubierre recuerda que a partir del 31 de diciembre se pondrá en marcha la normativa del Gobierno de Aragón sobre purines y que se empezarán a utilizar entonces los aplicadores para esparcirlos en abanico.

"Esto supone que su uso estará más localizado y no habrá tantos olores", indica el secretario general de Uaga, que recalca que el sistema productivo del porcino "es uno de las estructuras que se aplica en el mundo rural, y tiene estos inconvenientes".

Por su parte, Gerardo Torralba, técnico de Asaja Huesca, también considera que se cumplen las normas. "Es el primer año de aplicación de la ordenanza y se está cumpliendo con sus directrices. De hecho hemos visto que ha habido muchas menos molestias que en 2019", plantea.

Por ello, achaca también a situaciones "puntuales" la extensión del olor a purín por la capital altoaragonesa. "Hay que entender que esto depende de las condiciones climáticas, de si hace más calor o se levanta un poco el viento", comenta.

Gerardo Torralba señala que ningún ganadero le ha transmitido dificultades para cumplir la ordenanza a lo largo de este año y que tampoco le han llegado quejas ciudadanas. "Pero bueno, es un asunto dinámico en el que en el momento que surjan problemas se irán solucionando", concluye.

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