Huesca

CRISIS DEL CORONAVIRUS

Carlos Serón: "Contactos sociales innecesarios tienen como consecuencia la pérdida de vidas"

El Jefe de la Unidad de Medicina Intensiva del Hospital Universitario San Jorge asegura que estamos sufriendo el lleno del Puente del Pilar

Carlos Serón: "Contactos sociales innecesarios tienen como consecuencia la pérdida de vidas"
Carlos Serón: "Contactos sociales innecesarios tienen como consecuencia la pérdida de vidas"

HUESCA.- La UCI del Hospital San Jorge ha pasado en las últimas semanas de sus 10 camas habituales a 15, la mayoría para covid, y las previsiones no son nada halagüeñas, ya que al pico en la unidad se suele llegar dos semanas tras el máximo de contagios, advierte Carlos Serón, jefe de la Unidad de Medicina Intensiva del hospital. Señala que "ahora estamos sufriendo el lleno" del puente del Pilar y asevera que "los contactos sociales innecesarios tienen como consecuencia la pérdida de vidas. Que cada uno asuma su propia responsabilidad". Insiste en el llamamiento para que los ciudadanos sigan unas normas "sencillas", como la distancia, la mascarilla o, muy especialmente, reducir la vida social esta temporada. La avalancha de ingresos de UCI, además, tiene repercusión en el resto de patologías, no solo por el sobreesfuerzo de los profesionales sino porque, como pasó en la primera ola, muchas operaciones se han aplazado -las no vitales- y el resto de pacientes casi ha desaparecido, ya que muchos prefieren no ir al hospital hasta que ya no aguantan más. Volviendo a la covid, se ha aprendido mucho desde marzo, pero en la unidad son dos profesionales menos que entonces y sigue sin haber un fármaco efectivo y específico contra el coronavirus, cuya letalidad en UCI está en torno al 25 %. Y entre quienes se salvan, la covid también puede dejar secuelas que pueden ser graves, advierte Serón.

¿Cómo está la UCI y qué previsión hay— Está en sobreesfuerzo. Habitualmente tiene 10 camas y desde hace más de un mes atendemos 15 pacientes, la mayoría covid, que son pacientes muy complejos, de muy larga estancia y una importante mortalidad. Debido a la dificultad de ampliación, porque nuestro hospital sufre insuficientes instalaciones para atender una pandemia, por la falta de especialistas médicos y de enfermería suficientemente preparados, tenemos que mantener un espacio adicional, en el que poder intubar a los pacientes y poder estabilizarlos para trasladarlos a Zaragoza, si el paciente pueda tolerar el traslado, dado que por ahora no podemos mantener más de 11 pacientes covid y 5 no covid. En las últimas dos semanas hemos trasladado alrededor de 9 pacientes. La previsión es que en las dos o tres próximas semanas tengamos más pacientes covid que precisen cuidados intensivos, dado que nosotros aumentamos nuestra curva unas dos semanas después que lo hacen los contagios. Después todo dependerá de si las medidas de la DGA surten efecto o no.

¿Las medidas en UCI serán suficientes? ¿A qué se debe la falta de especialistas— La UCI ya se amplió hace más de un mes, para utilizar las 10 camas iniciales, que se convirtieron en 11 para covid y poder separarlos de los críticos no covid. Estos últimos los tenemos en una unidad de 4 camas que nos permite tener pacientes no covid y pacientes que han superado la covid, que ya no son contagiosos, pero que se encuentran aún en situación crítica por las lesiones producidas durante la enfermedad. Por ello pasamos de 10 camas de UCI a 11 en la misma UCI; a 15 con las 4 disponibles en la acogida de quirófano y además de un box de estabilización y traslado. Actualmente las UCI de Aragón están funcionando como una única UCI, aceptando traslados de pacientes covid en cualquiera, dependiendo de las necesidades de los hospitales más pequeños. La próxima ampliación sería, en el caso de no poder trasladar pacientes a Zaragoza porque se colapsen y no puedan aceptar más pacientes, abrir quirófanos para atender pacientes covid, aunque no es lo más deseable porque cada sitio está pensado para una función concreta, pero nos adaptaremos a la situación. La falta de especialistas es crónica. Nunca hasta ahora se ha dado tanta importancia a nuestra especialidad, a pesar de que estamos habituados a resolver los problemas mas críticos y somos los especialistas a los que consultan la mayor parte de especialistas hospitalarios cuando tienen pacientes graves. Además tenemos dos especialistas menos que en la anterior ola, lo que aumenta mucho más la carga de trabajo. Por el aumento de presión y al no disponer de intensivistas disponibles, los anestesistas nos ayudan, como ya en la ola anterior.

¿Qué diferencia hay en el tratamiento respecto a primavera— Hemos aprendido mucho: a protegernos más adecuadamente, a perder el miedo a nuestro propio contagio porque tenemos recursos que no teníamos antes, nos hemos entrenado y hemos perfeccionado los cuidados. En cuanto a los fármacos hemos aprendido que algunos que se utilizaron entonces no sirven y en algún caso se consideran actualmente contraproducentes. Se ha reafirmado el uso de un antivírico como el remdesivir en casos moderados y el uso de corticoides en una fase específica de la enfermedad. Quizás los corticoides son los que más beneficio han demostrado, aunque también tiene contrapartidas que pueden ser negativas, como el aumento de infecciones graves. Hay otros fármacos así como el plasma híperinmune, que se usan por una posible acción farmacológica beneficiosa, pero solo dentro de estudios de investigación hasta que demuestren su utilidad. Sin embargo hasta ahora no hay un fármaco efectivo y específico. En cuanto a técnicas, la oxigenoterapia clásica, la de alto flujo y la ventilación mecánica son opciones que pueden salvar vidas, así como el colocar al paciente, tanto en ventilación espontánea como en ventilación mecánica, en decúbito prono (boca abajo), que en muchos casos es la última medida que permite oxigenar mejor a nuestros pacientes más graves. En cuanto a la mortalidad, en las UCI se ha reportado del 25 al 60%. En Huesca se ha mantenido estable en la primera y segunda ola en el límite bajo, en torno al 25%.

¿Qué secuelas deja la covid— Desde el punto de vista de los cuidados intensivos, las secuelas son fundamentalmente secundarias a largos periodos de ventilación mecánica, en los que los pacientes tienen totalmente relajados sus músculos y con sedaciones muy profundas, lo que produce una atrofia muscular muy severa y lesiones de nerviosas que retrasan mucho su recuperación. Cuando salen de nuestras unidades los pacientes salen con funciones pulmonares comprometidas, que pueden producir secuelas posteriores. También notamos alteraciones mentales y psicológicas secundarias al tratamiento intensivo y probablemente también a la propia covid y que pueden prolongarse en el tiempo.

¿Qué mensaje daría a la ciudadanía — El mensaje a nuestros conciudadanos es repetitivo: mantener las normas. Son solo cinco, pero nos cuesta aprenderlas: distancia de seguridad, mascarilla en todo momento, lavado de manos muy frecuente, ventilación en espacios cerrados y aislamiento social. Son sencillas pero quizás los poderes públicos no han sabido hacer su papel pedagógico, porque ahora estamos sufriendo el lleno del Pirineo en el puente del Pilar, la movilidad no justificada, las no fiestas, los contactos sociales innecesarios, los botellones, las reuniones familiares, comuniones y demás festejos... Esto tiene como consecuencia la pérdida de vidas humanas. Que cada uno asuma su propia responsabilidadl

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