Huesca

CRISIS DEL CORONAVIRUS

Jesús Castilla: "La covid que ahora nos preocupa tanto pasará a ser una enfermedad común"

El epidemiólogo e investigador advierte que, pese a la proximidad de la vacuna, quedan meses complicados

Jesús Castilla: "La covid que ahora nos preocupa tanto pasará a ser una enfermedad común"
Jesús Castilla: "La covid que ahora nos preocupa tanto pasará a ser una enfermedad común"
S.E.

HUESCA.- La vacuna contra el coronavirus es ya una realidad y algunos países como Reino Unido han comenzado a suministrarla. Los laboratorios han ido a contra reloj y los importantes avances conseguidos por las farmacéuticas permitirán comenzar a inmunizar a la población a inicios de 2021 en España, pero "todavía tenemos uno o dos meses delicados por delante, especialmente las Navidades y enero, en los que habrá que seguir teniendo mucho cuidado".

Así lo pone de manifiesto Jesús Castilla Catalán, miembro del Grupo de Trabajo de Vacunas de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), que apunta que "si hacemos las cosas medianamente bien, todo irá yendo poco a poco hacia mejor".

Jesús Castilla también es el investigador principal del proyecto europeo I-MOVE-COVID-19, financiado por la Comisión Europea en el marco del Horizonte 2020, y uno de los mayores expertos en gripe.

Este médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, que es a su vez experto del Consorcio de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (Ciberesp) y del Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (Idisna), se muestra optimista.

"En la covid hemos ido pasando quizá las peores etapas y lo suyo es que lo que está por venir vaya siendo un poco mejor. Las vacunas son un salto importante pero hay que hacer un proceso largo para distribuirlas a toda la población, y eso no se consigue de un día para otro", afirma.

Se trata, continúa, de "un proyecto que hay que organizar y que hay que plantear a lo largo de meses".

Jesús Castilla considera que las vacunas van a "colaborar de una forma muy notable en la normalización" en varios aspectos. En primer lugar se refiere a la reducción real del riesgo de contagio por el efecto directo de las personas que reciban la vacuna y también por el de la inmunidad de rebaño que se vaya consiguiendo. Además, hace alusión a que las vacunas suponen un "efecto psicológico importante". "Hay una parte de la sociedad que vive con cierto temor y esto va a aliviar ese aspecto. Los ciudadanos quizá van a dejar a un lado la obsesión que tienen ahora y van a poder hacer una vida normal de forma progresiva", indica.

Asimismo, considera que todo esto va de la mano de otros avances en medidas preventivas y en el conocimiento que vamos adquiriendo sobre el coronavirus. "Con todo esto se está acertando mejor en las decisiones que se toman. Estamos todavía en el camino, pero la vacuna, o las vacunas porque todo parece indicar que habrá más de una, va a ser sin duda un empuje importante", apunta.

Sobre la carrera de las farmacéuticas por lograr esta fórmula tan esperada valora que "no es mala en sí misma". "Es algo que estimula que todo vaya más rápido, que se ponga más empeño y si por lo que sea alguno de los proyectos se cae o se retrasa por algún motivo habrá otras alternativas. Es bueno que como países y como ciudadanos haya otras opciones", plantea.

En esta línea, considera que "tampoco hay que entender que unas vacunas sean las buenas y otras las malas. Algunas pueden tener una utilidad por ejemplo en determinadas edades e igual esa misma fórmula no es la indicada en otras o puede tener contraindicaciones o peores resultados. Que haya varias va a dar muchas más posibilidades de decisiones y de adecuar las soluciones de la mejor forma posible al momento y a la persona", explica.

Jesús Castilla se hace eco del anuncio realizado tanto por el Gobierno central como por la comunidad aragonesa respecto a que la campaña de vacunación arrancará a principios de 2021 para grupos de población concretos. Pero advierte que "es cierto que es la fecha que se da para que empiece a haber vacunas. No quiere decir que el primer día vaya a haber para todos, pero se está avanzando a una velocidad que es sorprendente. No hay precedentes similares con ninguna otra vacuna o enfermedad".

Respecto a los posibles problemas de almacenamiento o de distribución que pueda implicar la campaña de vacunación contra el coronavirus plantea que "en temas sanitarios logísticos siempre ha habido que resolver dificultades. Digamos que a la hora de optar por una vacuna u otra son factores a tener en cuenta. Los propios fabricantes han dicho que están intentando buscar soluciones a cada problema".

Desde esta idea considera que algunos de los aspectos que en principio se perciben como inconvenientes después en la práctica desaparecen, y pone como ejemplo la gripe A, de 2009, cuando "se pensó inicialmente que era fundamental que todo el mundo se pusiera dos dosis y con una sola se vio posteriormente que la protección ya era muy buena. El problema por si mismo se solucionó".

Protección contra la covid y vacuna no tendrán que ir siempre unidas. "Algunas personas tienen ya la inmunidad por haber pasado la enfermedad. La vacuna es otra forma de adquirirla con mejor riesgo, lo uno se va sumando a lo otro. Este virus parece que va a quedarse con nosotros probablemente tiempo, todos vamos a tener oportunidades de exponernos y de podernos contagiar", plantea.

Así, "una vez que la persona se ha visto sometida a varias exposiciones, el organismo desarrolla una capacidad de respuesta más rápida. Si alguien ha desarrollado inmunidad, bien de forma natural o a través de una vacuna si después se vuelve a exponer, probablemente la respuesta va a ser mucho más rápida. En algunos casos igual ya no enfermará y en otros tendrá un cuadro más leve". Con todo ello, continúa, "la covid, esta enfermedad que ahora nos preocupa tanto, pasará a ser más llevadera, más común, como otros cuadros respiratorios a los que estamos acostumbrados. Le daremos menos importancia y esa incomodidad pasará a ser menor".

Esta evolución pasará poco a poco. "Tenemos ya una experiencia que es la de la gripe A de 2009, un virus que vino en aquel momento y se quedó con nosotros. Después ha producido ondas gripales en años alternos, al principio fue muy preocupante y luego se ha ido asumiendo como normal. La vacuna se incorporó posteriormente. Probablemente, ante este coronavirus se recomiende una repetición de la vacuna pasados uno o dos años, cuando se considere que haya perdido efecto".

Aún y todo, explica, el virus de la gripe A todavía produjo casos en 2019, una onda epidémica. hospitalizaciones y muertes, "lo que pasa que ya a un nivel más moderado que la sociedad asume con una cierta normalidad, como algo que nos ha tocado pasar". Con la covid-19, añade, puede ocurrir algo parecido, "que igual dentro de diez años todavía se puede producir algún caso, algún ingreso o alguna muerte, pero igual ya el número no nos alarma y puede que sean contagios más esporádicos y menos epidémicos".

Respecto a las dudas que puedan despertar la primeras vacunas contra el coronavirus transmite un mensaje de tranquilidad. "Las vacunas son medicamentos que pueden tener efectos secundarios, como todos los medicamentos, pero se utilizan a gran escala y en personas sanas, y eso hace que se sea mucho más exigente respecto a la seguridad en comparación con cualquier otro fármaco. No se quiere asumir el riesgo de producir un daño mayor que lo que tratamos de evitar. Por ello la seguridad siempre se prima y las vacunas que se autorizan, a nivel nacional y europeo, con esa doble garantía, tienen que pasar unos controles muy estrictos", explica. En el momento que una vacuna se autoriza "podemos estar convencidos de que el problema no es la seguridad", reitera. Otra cosa es, continúa, que "hay que ser sensatos, prudentes e ir pasando a la vacunación de forma ordenada y dando primero prioridad a aquellas personas que se consideren de riesgo para lograr el máximo beneficio".

Y para conseguir la ansiada inmunidad de rebaño, comenta que hay que ir paso a paso y no se decanta por imponer ninguna obligatoriedad al respecto. "Hay que vacunar sobre todo a personas clave, como por ejemplo los cuidadores de personas mayores, los trabajadores en residencias o los sanitarios, y después en lo posible ir inmunizando al mayor número de personas.", explica. Advierte que "no es imprescindible vacunar a toda la población y esto no debe ser motivo para que el control de la pandemia se resienta". Y plantea que en estas intervenciones, en países y en culturas que no son autoritarias, siempre funciona mejor el convencimiento que la obligación, que a veces genera situaciones ridículas porque si alguien quiere hacer trampas lo puede hacer. Intentaría no polemizar en este sentido, intentaría convencer".

El experto recalca que en esta pandemia de coronavirus, en general y desde el punto de vista de afectación colectiva, "lo peor ha pasado ya". "Vamos a ir a mejor, es cierto que hay que tener paciencia porque es una situación compleja que requiere de tiempo. Poco a poco cuando queramos darnos cuenta todo esto será algo del pasado", concluye.

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