Huesca

CRISIS DEL CORONAVIRUS

La lista de larga espera quirúrgica en Huesca se cuadruplica por la pandemia

El número de pacientes que esperan más de medio año ha pasado de 114 a 422 personas

La lista de larga espera quirúrgica en Huesca se cuadruplica por la pandemia
La lista de larga espera quirúrgica en Huesca se cuadruplica por la pandemia
R.G.

HUESCA.- Muertes, secuelas por la enfermedad, paro y negocios cerrados, pobreza y una atención sanitaria precarizada por tener que orientar todo, o casi todo, el sistema contra la pandemia y agravada por la falta de plantilla que se arrastra desde hace años El impacto de la covid es grave y evidente en cualquier orden y las listas de espera no son ninguna excepción. El número de pacientes con citaciones para pasar por quirófano dentro de medio año o más se ha multiplicado por cuatro por la irrupción de la pandemia de coronavirus. En febrero, el mes previo a la declaración del estado de alarma, había 114 altoaragoneses que tenía cita para ser operados seis meses más tarde, cifra que se multiplicó por cuatro en octubre, cuando se contabilizaban 422 personas en esta situación.

En marzo, cuando todo el sistema sanitario -incluso el país con el confinamiento domiciliario- se volcó contra la covid, las operaciones programadas no urgentes y no vitales se suspendieron para poder atender a los contagiados por coronavirus. También en esta ola de otoño se tuvo que tomar la misma decisión, aunque no fue tan intensa. En ambas ocasiones intervenciones como las oncológicas, por ejemplo, siguieron en marcha. Y este parón en seco de las operaciones programadas supuso que las listas de larga espera quirúrgica se dispararan. En octubre los pacientes en esta situación son cuatro veces más que los que había en febrero, pero en julio -primer mes tras el estado de alarma- las cifras eran todavía peores, con 637 altoaragoneses citados para dentro de medio año o más. Con el fin de reducir estos números, el Departamento de Sanidad presentó recientemente un plan para disminuir las listas de larga espera quirúrgica.

Ramón Boria, representante del sindicato sanitario Cemsatse en la provincia, comparte la necesidad de posponer ciertas operaciones pero a la vez advierte de sus efectos en la salud de los pacientes afectados: "La UCI ha estado muy colapsada hasta ahora y determinadas operaciones tienen un alto riesgo de requerir UCI, por lo que se tienen que retrasar". Las intervenciones que más pueden necesitar cama en cuidados intensivos, explica, son aquellas en las que el paciente está muchas horas anestesiado, en las que puede haber sangrado posterior o inestabilidad de la persona operada -riesgo que aumenta conforme más mayor es el operado- y, en general, las que tienen características especiales o presentar comorbilidades. Boria ejemplifica este listado con casos concretos, como las de garganta, próstata, riñón, cadera y rodilla, o las prolongadas en abdominales.

Los perjuicios por retrasar estas operaciones son, en algunos casos, no especialmente graves, como son los casos de cataratas o juanetes, pero en otros "puede haber mayor riesgo de complicaciones". En este segundo grupo, el representante de Cemsatse se detiene en las de quitar las piedras de la vesícula. Pero "en general -resume-, con los retrasos el paciente se resiente y sufre más tiempo el problema y las bajas son más largas", pero por ahora "no se ha detectado nada especialmente grave".

Los datos del Departamento de Sanidad también indican cuáles están siendo las especialidades más afectadas por el aplazamiento de operaciones no urgentes y no vitales. De las ocho especialidades de las que se opera en la provincia, solo dos siguen igual que en febrero. Son Ginecología y Dermatología, sin pacientes de larga espera. En otras dos, Angiología y Vascular por una parte y Urología por la otra, el incremento ha sido moderado (de 0 a 9 en ambos casos). Pero el impacto de la covid en el resto, la mitad de especialidades, está siendo muy acusado. En febrero había 31 pacientes en larga espera en Cirugía General y de Digestivo, en octubre eran 123; Oftalmología ha pasado de 3 a 89, Otorrinolaringología de 12 a 40 y Traumatología de 68 a 152. Cabe destacar que ningún hospital de la provincia ha sido inmune a este empeoramiento, aunque los dos más afectados son los que tratan pacientes covid, que además son los que más actividad quirúrgica tienen. En el Hospital Universitario San Jorge de Huesca la lista de larga espera ha pasado de los 8 pacientes de febrero a los 132 de octubre y en Barbastro las personas en esta situación se han incrementado de 75 a 215. En los otros dos centros de la provincia, Jaca y Fraga, el incremento ha sido de 0 a 23 y de 31 a 52, respectivamente.

Cabe apuntar que en todas las especialidades y en todos en los hospitales los datos de octubre, aun siendo muy malos en comparación con los previos a la pandemia, siguen siendo menos malos que los de julio, inmediatamente después del primer estado de alarma y cuando la actividad habitual de los hospitales se fue retomando.

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