Huesca

DÍA DE LA MUJER Y LA NIÑA EN LA CIENCIA

Rocío Mateo: "Capacidades tenemos de sobra, pero no alcanzamos puestos de interés"

Diferentes científicas de la provincia de Huesca reivindican la importancia del 11 de febrero

Rocío Mateo: "Capacidades tenemos de sobra, pero no alcanzamos puestos de interés"
Rocío Mateo: "Capacidades tenemos de sobra, pero no alcanzamos puestos de interés"
S.E.

HUESCA.-Desde hace siete años, cada 11 de febrero se celebra el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Así lo declaró la Organización de Naciones Unidas con el objetivo de luchar contra la invisibilidad de la mujer en la ciencia, y para despertar entre las estudiantes vocaciones científicas.

Por ello, y para conmemorar este día, este periódico se ha puesto en contacto con diferentes mujeres científicas, todas de la provincia de Huesca.

Una de ellas es Rocío Mateo, coordinadora del grado de Nutrición Humana y Dietética del Campus de Huesca en la Universidad de Zaragoza, además, es integrante del grupo de investigación aragonés en Dislipemias Primarias, en el que trabaja en los ámbitos de la enfermedad cardio vascular, los lípidos y la nutrición.

"Por desgracia, creo que es muy importante reivindicar un día como el 11-F, ya que las mujeres que trabajamos en este ámbito coincidimos en que sigue habiendo muchas dificultades", expresa Mateo, quien lamenta que a pesar de que "cada vez hay más mujeres interesadas en estas modalidades relacionadas con la ciencia", pero, según indica la científica y docente, "es muy difícil mantenerte y consolidarte en la ciencia".

Al obstáculo de la falta de financiación al que se enfrentan las investigadoras, las mujeres tienen que hacer frente a una dificultad añadida, y es que "mantenerte a un nivel laboral suficiente, sólido e ir progresando es muy complicado", asegura Mateo, quien lamenta el gran obstáculo que es conciliar esta progresión laboral con la vida personal, y sobre todo, familiar.

"Esto es algo que comentamos frecuentemente entre las compañeras", asegura Mateo, que indica apenas hay un 25 % de mujeres catedráticas en este ámbito, frente al 70 % de catedráticos varones.

Para Mateo, esto es una demostración de que "son muchas las mujeres que se inician en este ámbito, pero son pocas las que finalmente pueden llegar a un rango académico elevado", por ello confiesa que está convencida de que "las mujeres tienen valores y capacidad de sobra para progresar", pero "está claro que no alcanzan determinados puestos de interés". En este sentido, Mateo aspira a romper algún día "el techo de cristal", al que tantas mujeres se tienen que enfrentar en diferentes sectores profesionales.

"Uno de los problemas que dificultan la consolidación de una mujer como investigadora es, sin lugar a dudas, la maternidad", lamenta Mateo, puesto que para consolidar un perfil de científicas en el ámbito de la investigación, las docentes tienen que invertir "mucho tiempo" a parte del horario que dedican a la docencia, porque según indica, "buena parte de la ciencia se hacer por el amor al arte".

En lo que respecta a la titulación de la que es coordinadora, Mateo es consciente de que el número de mujeres es "elevado, frente a otras carreras científicas", pero reconoce que tras terminar los estudios, "la mayor parte de ellas tienen un perfil clínico, y muy pocas de ellas optan por el ámbito tecnológico".

Por ello, anima a los docentes que desde los centros educativos divulguen la ciencia "a que la vean como una salida profesional".

La catedrática de Producción Animal e integrante del grupo de investigación en Biología, Fisiología y Tecnologías de Reproducción, Pilar Santolaria, quien también coordina el proyecto europeo DietaPYR2 -en el que participan Aragón, Cataluña, Andorra y parte del sur de Francia- pretende innovar y aplicar nuevas tecnologías a la cadena productiva del ganado vacuno, y valorizar la producción bovina en la zona pirenaica.

En cuanto a la celebración del pasado jueves, la científica defiende que "es muy importante esta reivindicación", ya que es una forma de que las estudiantes y las niñas de menor edad, tengan referentes femeninos en este ámbito.

"En numerosas ocasiones las mujeres han sido las grandes olvidadas y se han pasado por alto, cuando muchos de los grandes descubrimientos en la ciencia se les deben a ellas", lamenta Santolaria.

Y es que, a pesar de que, según indica la científica, en su carrera profesional no ha vivido esta desigualdad en primera persona, es consciente de que existe, por ello elogia las labores que realizan desde la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas -Amit-, porque "están trabajando muy bien en este sentido".

Y es que, desde la Amit han llevado a cabo una plataforma didáctica bajo el nombre "No More Matildas", para divulgar entre las alumnas y alumnos los nombres de diferentes mujeres que han aportado a la ciencia y a la humanidad grandes descubrimientos.

En este sentido, Santolaria también considera vital transmitirles a las estudiantes que son capaces de hacer las cosas, ya que "muchas veces las propias chicas tienden a sentirse inferiores, y han de saber que pueden conseguirlo".

Para Santolaria, otra de las cosas que "echa para atrás" a las mujeres al elegir una carrera de ciencias es "ser la única mujer de la clase", por lo que considera que "esto tiene que cambiar".

Nuria Garatachea es profesora de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte del Campus de Huesca de la Universidad de Zaragoza, además forma parte de diferentes grupos de investigación, y actualmente se encuentra trabajando en el estudio de los beneficios del ejercicio físico en la longevidad extrema, donde están trabajando entrenando a personas centenarias, algo que "muy pocos equipos de investigación han abordado", indica. Garatachea también se encuentra estudiando los efectos del ejercicio físico del tipo extenuante -como pueden ser maratones o ultramaratones- a nivel cardiaco y relacionados con problemas de fibrilación auricular o muerte súbita.

"Estoy completamente a favor de reivindicar este día, con ello se consigue dar visibilidad a las mujeres científicas de hoy y hacer justicia, en la medida de lo posible, con las científicas históricas que no han tenido el reconocimiento que merecía su trabajo", reivindica Garatachea.

En este sentido, la docente destaca la "importante" labor que se está haciendo a nivel educativo con las niñas, que promueve incentivar las vocaciones por titulaciones de este ámbito. Además, reivindica que "aquellas niñas que quieran enfocar su vida hacia estas carreras, que sea por deseo propio y que lo hagan sin impedimentos de ningún tipo".

"Hace unos años las mujeres recibíamos mensajes de que nos teníamos que dedicar a los cuidados, y eso ha hecho que alguna vocación científica se haya perdido por el camino", lamenta Garatachea. Pese a ello, indica que "se está avanzando como sociedad, pero no todo lo que deberíamos", ya que, según la propia docente, las más pequeñas siguen recibiendo este tipo de mensajes, y pone como ejemplo los catálogos de juguetes "donde a los niños se les ve con las construcciones o los coches, mientras que las niñas están con cuestiones de auto-cuidado personal o muñecos".

En este sentido, Garatachea reivindica que "las niñas que se quieran dedicar a profesiones tradicionalmente ocupadas por mujeres, que lo hagan por decisión personal" y si quieren perseguir otro tipo de titulaciones, "que tiren por ello y que nadie les impida tomar esa decisión", concluye la docente. Además, en lo que respecta al porcentaje de chicas en su titulación, el pasado año era cerca de 20 % del alumnado; ante esto, la docente indica que "me niego a pensar que es por falta de interés", y cree que "todavía hay muchos condicionamientos sociales".

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