Huesca

FUNDACIÓN DANIEL CALASANZ

El confinamiento impulsa el alquiler de los huertos sociales

Se ha ocupado el 61 % de estas 83 plantaciones en los dos últimos años

Uno de los huertos de la Fundación Daniel Calasanz.
Uno de los huertos de la Fundación Daniel Calasanz.
S.E.

La Fundación Daniel Calasanz, una entidad privada sin ánimo de lucro, abrió, en verano de 2019, 83 huertos sociales ecológicos listos para ser alquilados por aquel que quisiese cultivar. Actualmente, están ocupados 51 de los 83 totales. Vanesa Sánchez, gerente de la fundación, explica que el proyecto de estos espacios lo tenía el ayuntamiento, pero acudieron a ellos para ponerlo en marcha: “Surgió a través de Ana Alós, que era presidenta del patronato de la fundación en ese momento. En el ayuntamiento tenían un borrador para llevar a cabo los huertos sociales, pero no lo habían puesto en marcha. Entonces, se nos consultó si queríamos impulsarlo nosotros. A la fundación le pareció bien y empezamos a hacer el anteproyecto y los requisitos que nos piden sobre papeles”. Tras un largo y tedioso periodo de papeleo, se lanzaron estas iniciativas. “El terreno donde están implantados los huertos es municipal, y se hizo una cesión de uso a la fundación para 75 años”, indica Vanesa.

Estos huertos sociales no tuvieron mucha demanda en su primer año: “Como éramos nuevos, pusimos algunos carteles por Huesca y recibimos usuarios, pero no muchos. Nosotros esperábamos que hubiera más demanda para la campaña de primavera-verano del año 2020, pero llegó el confinamiento”. Curiosamente, el confinamiento domiciliario supuso un impulso en el interés de la gente por hacerse con uno de estos terrenos: “Notamos que la gente se interesaba más por esta actividad a la salida del confinamiento. Actualmente, nos quedan libres 32 de los 83 huertos que tenemos en total”, afirma la gerente.

María Eugenia Alberdi, guipuzcoana de 65 años, vio la posibilidad de alquilar uno de los huertos sociales después de jubilarse: “Me gusta mucho estar en contacto con la naturaleza. Es como un hobby. Vi la posibilidad y dije “ésta es la mía”. Es una buena opción ya que haces ejercicio, estás en contacto con la naturaleza y con otras personas, es todo un poco variado”. En este caso, María Eugenia adquirió el huerto en septiembre del año 2019. Vio un artículo publicado en el DIARIO DEL ALTOARAGÓN acerca de la Fundación Daniel Calasanz y no se lo pensó dos veces a la hora de contactar con ellos. Además, Alberdi explica que la fundación aporta gran cantidad de ayudas a los hortelanos para desempeñar sus tareas: “Nos dan mucho material, herramientas para cultivar el huerto, azadas, carretillas, también nos traen paja… Todo lo que conlleva el huerto en herramientas”. “Además, hay una caseta que tiene para hacer brasa, tiene unas mesas para comerte un bocadillo… Para mi gusto es muy atractivo”, añade la guipuzcoana.

Sánchez asegura que se tuvo que hacer una gran inversión para poder sacar adelante el proyecto: “Se han invertido más de 200.000 euros en hacer un almacén, una balsa, un depósito para que pudiéramos tener suficiente presión en todos los grifos de los huertos”. Además de estos espacios, los planes de la fundación para seguir con el legado de Daniel Calasanz pasan por promover la agricultura ecológica: “Hemos pedido al Ayuntamiento que nos cedan la casa de Daniel Calasanz para hacer un pequeño museo. Somos una entidad privada sin ánimo de lucro, y el objetivo es divulgar la huerta de Huesca, el regadío ecológico, y dar a conocer todo ese patrimonio que hay”, dice José Luis Martín, secretario de la Fundación Daniel Calasanz.

En última instancia, la iniciativa llevada a cabo por el ayuntamiento y trasladada a la fundación ha tenido un buen recibimiento por parte de la gente que quiere hacerse con un huerto. “Es una actividad que te tiene que gustar, eso es opción de cada uno, pero yo sí que lo recomiendo”, concluye Alberdi. 

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