Huesca

CORONAVIRUS

El profesorado, inquieto por la segunda dosis de AstraZeneca

Los docentes menores de 60 años se sienten “en el limbo” e “inseguros”

vacuna de AstraZeneca
Vacuna de AstraZeneca
EFE

Inquietos, inseguros y con mucha incertidumbre por una toma de decisión demasiado lenta cuya resolución no llega ni se le espera para antes de tres semanas. Así se encuentran los muchos docentes de la provincia de Huesca menores de 60 años que recibieron la primera dosis de AstraZeneca y que están “en el limbo”, pendientes de que la Comisión de Salud Pública resuelva su situación tras recopilar más evidencias científicas.

En este contexto, los sindicatos de Enseñanza CGT, CSIF, CCOO, Huste, UGT y Fsie valoran de forma positiva que el Gobierno de Aragón haya retomado la vacunación con autocita de los menores de 60 años de colectivos esenciales con Pfizer o Moderna tras suspenderse la administración de AstraZeneca en esta franja de edad. Asimismo, también muestran su satisfacción por la reactivación del proceso entre los docentes mayores de 60, en este caso con AstraZeneca. Pero pese a estas dos buenas noticias, aseguran que los profesionales de la enseñanza están “muy desconcertados” y con una alta sensación de inseguridad en las aulas por esas segundas dosis que no llegan.

Aunque saben que se trata de una decisión estrictamente sanitaria que debe tomar el Ministerio, estos profesionales exponen que se sienten “desprotegidos” porque ha pasado el periodo de ocho semanas establecido para su segunda dosis y reclaman una solución.

Y es que, como el inicio de la vacunación se cogió “con muchas ganas”, algunos estiman que, aproximadamente, en torno al 70 % de los docentes menores de 60 años se encuentran en esta situación.

Rubén Ferrer, representante del sector de Educación de CSIF Huesca, exige “transparencia” sobre este proceso, “coherencia” y una mayor “coordinación” entre las autoridades sanitarias y el Departamento de Educación.

Rubén Ferrer: "Se exige transparencia, coherencia y una mayor coordinación entre las autoridades sanitarias"

“Creemos que no se han tomado las decisiones de manera coordinada y que ha habido momentos con una gestión contradictoria y precipitada. Pedimos que dejen de lado criterios políticos y que atiendan a los profesionales y a la comunidad científica”, plantea.

Asegura que el profesorado que ha recibido la primera dosis de AstraZeneca sigue “en un limbo” a la espera de recibir la segunda, “y creemos que ya se va tarde, que esta decisión se tendría que haber tomado mucho antes”. También afirma que hay muchos profesores “inquietos” porque “no saben nada sobre si les van a poner otra vacuna diferente para completar su inmunización, si les van a dejar así...”.

Rubén Ferrer añade que “después de exigir y pedir que los docentes fueran colectivo indispensable, por fin pasó, y luego surgieron los rumores de los trombos que provocaba AstraZeneca y se suspendió, criterios en los que no entramos, pero sí pensamos que las autoridades sanitarias tendrían que haber sido más claras y rápidas en la respuesta”.

A todo esto suma que en los centros de enseñanza hay carencias en cuanto a medidas de prevención. “Todo sigue igual. Continuamos con unas ratios muy altas con las que no se pueden tener las medidas de seguridad adecuadas y a estas alturas del curso ya no tenemos esperanza en que mejore”, añade.

Si no hay más casos entre los alumnos, dice, se debe “al buen hacer de los profesores y los equipos directivos, que han estado trabajando para evitarlo.

Por su parte, Loreto Ferrer, desde CGTdestaca que “por mucho que se retome la vacunación vemos que hay una descoordinación entre Educación y Sanidad”. También se refiere a una carencia de información y a la “mucha incertidumbre” que sufre el colectivo docente, especialmente, claro está, los menores de 60 años. La representante sindical destaca que estos profesionales llevan sintiéndose “desprotegidos durante todo el curso”.

También Mónica Muñoz y Alberto Pavón, del sindicato de enseñanza Huste Huesca, comentan que han recogido las quejas de afiliados que tienen puesta la primera vacuna de AstraZeneca mientras se les ha anulado la segunda. “No saben lo que les va a pasar, si les van a poner otra vacuna diferente o no y están bastante molestos, frustrados y desanimados”, explican.

"Los docentes no saben lo que les va a pasar, si les van a poner otra vacuna diferente o no"

En esta misma línea apuntan que “no se puede dejar desatendidas a todas las personas que ya recibieron la primera dosis y hay que darles una solución”.

Además, advierten que en junio hay oposiciones educativas. “Tanto para los docentes que tengan que presentarse como para los que formen parte de tribunales, pensamos que es un riesgo, aunque pongan medidas”, aseguran.

Carolina Gállego, desde la Federación de Educación de UGT, también comenta que los docentes están “intranquilos” por saber qué va a pasar con su segunda dosis.

“Esta no era la situación que en un primer momento deseábamos todos cuando empezó el proceso de vacunación. Parecía que iba todo bien y que hasta final de curso la mayor parte de los profesores iban a estar vacunados y esto ha sido un palo”, y se refiere también este sentido a las oposiciones del mes de junio y a la “inseguridad” que despiertan.

“Entendemos que nos encontramos ante una decisión sanitaria que no depende del Departamento de Educación, pero vemos que va a acabar el curso y seguro que al inicio del siguiente no van a estar vacunados la mayoría de los docentes”, lamenta.

Por otro lado, Marta Rapún, de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, reclama una celeridad en la respuesta ante la incertidumbre del profesorado al que se le suministró una primera dosis de AstraZeneca. También plantea que la segunda quincena de junio va a ser complicada porque coinciden las pruebas de acceso de FP, la Selectividad y oposiciones, “por lo que pedimos que haya una previsión y una buena planificación”.

Explica, además, que en las aulas se ha vivido “un año complicado y difícil desde que se empezó. Conforme fue avanzando el curso se fue proporcionando a los centros más material, aunque en muchos casos han sido los propios docentes los que han adquirido sus mascarillas FFP2”.

Los resultados, comenta, indican que no ha habido un alto número de casos y por lo tanto, no se considera a colegios e institutos como un foco de contagio, “ahora bien, nosotros creemos que esto ha sido gracias al trabajo del profesorado, a haber diseñado unos buenos protocolos y al esfuerzo extra por tratar de mantener las distancias de seguridad al estar muy pendientes del alumnado, que ha mostrado madurez en este sentido”.

Y apunta que “los centros se han quedado pequeños y no se ha podido respetar el metro y medio de distancia previsto”, algo sobre lo que, en su opinión, “el Departamento de Educación debe empezar a tomar nota porque hay que invertir para ampliar espacios y reducir ratios en las aulas”.

Alarma y frustración

El secretario general de la Federación de Sindicatos Independientes de Enseñanza (Fsie) en Huesca, Ángel Morán, expone que en el proceso de vacunación de los docentes se ha creado cierta “alarma y frustración”.

Morán plantea que desde Fsieentienden y lamentan “los problemas que ha habido de desabastecimiento” y añade que “creemos que se ha hablado demasiado asegurando lo que luego se ha demostrado que no podía hacerse. Esto ha generado cierta alarma y algo de frustración”.

También considera que es “un problema grave para la sociedad” el que el 30 % de los contagios en algunas jornadas sean de menores de 24 años, por lo que supone de afección a la población escolar. “Hacemos un llamamiento a su responsabilidad para frenar el virus”, apunta.

Y finalmente, avanza que han solicitado explicaciones al Departamento de Sanidad “y urgido a sus responsables para que se retome cuanto antes la segunda dosis de la vacuna de AstraZeneca, con la misma marca de la primera, a quienes ya la recibieron entre marzo y abril”. 

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