Huesca

SAN LORENZO 2021

La cuadrilla, la Peña, el ambiente... lo que echan de menos mayores y niños

Añoran el chupinazo, el boloencierro, los amigos, las charangas, las actividades y los conciertos, pero el blanco y verde inundará sus balcones

Javier Lasaosa, expresidente de la Peña Los 30
Javier Lasaosa, expresidente de la Peña Los 30
Pablo Segura

San Lorenzo no entiende de edades. Aquí, desde el más grande hasta el más chico sufre el no poder celebrar las fiestas, porque todos sienten que forman parte de ellas. Los Consejo Izarbez desde siempre. Esta familia formada por Sara y Javier (papá y mamá) e Irati y Acher (hija e hijo) son miembros de la L’Albahaca Reberde, una de las peñas recreativas de Huesca.

“Siempre había muchos nervios en los días previos: preparar la ropa, la albahaca, ir a sacarse el carnet de peñista o recibir a los familiares”, asegura Sara al recordar los momentos con los que más disfrutaban. “El peque me decía hoy que lo que más echaba de menos era el chupinazo. Nos íbamos al parque para unirnos al Reberde Fest y participar en los juegos y el boloencierro de la Peña. Tienen muchas ganas de volver a corretear por allí”, lamenta Sara.

El tiempo pasa para todos y los niños, ahora con 10 y 13 años, empezaron a hacerse grandes y a vivir sus primeras salidas con los amigos de la Peña y la cuadrilla. “Están tristes porque tienen la sensación de haberse perdido algo. Eran las primeras escapadas de Irati con los amigos y ahora lo echan en falta”, dice su madre. Así que este año lo vivirán de otra forma, con prudencia y conscientes de la situación sanitaria, pero “sacarán el blanco y verde a los balcones igualmente”, comenta.

Esta es solo una de las familias que construyen la historia de los “no sanlorenzos”, y lo hacen a través de las Peñas, motor sin el cual la festividad no sería posible. Lo sabe el expresidente de la Peña Los 30 Javier Lasaosa, que ha visto su evolución e involución a lo largo de estos años.

A mediados de los 70, siendo futbolista, ingresó en Los 30. Recuerda aquellos años como los más auténticos desde la formación de las seis peñas recreativas en el año 56. “No existía el presupuesto municipal, los socios sacaban adelante los locales, las charangas, los conciertos, las actividades... A fin de cuentas, éramos nosotros las fiestas de San Lorenzo”, valora Javier.

Desde su popularización en el año 82, la celebración salió a la calle y las Peñas evolucionaron. Jesús regresó para ser presidente de Los 30 en el año 2011 y, actualmente, sigue vinculado a ella porque “lo lleva dentro”. Estará en Huesca para vivir esta semana y recordar aquellos momentos que para todos los oscenses son “todo un paréntesis en el año”, concluye.

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