Huesca

CORONAVIRUS

Nacho de Blas: “No se puede descartar un repunte por las no fiestas, hay que esperar”

El experto anima a “hacer un esfuerzo para bajar la incidencia”

El epidemiólogo veterinario Nacho de Blas.
El epidemiólogo veterinario Nacho de Blas.
S.E.

El epidemiólogo veterinario Nacho de Blas, profesor titular del Departamento de Patología Animal en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, no descarta que esta semana la ciudad de Huesca registre un aumento de contagios derivado de las no fiestas de San Lorenzo.

Hay que esperar a los datos de los próximos días, no se puede descartar todavía un repunte laurentino”, comenta el experto, que recuerda que las cifras de contagios de este domingo para la capital oscense reflejaron un incremento en la incidencia y los de este lunes un descenso, “aunque la bajada fue generalizada ya que se trató de un día festivo y hubo puente”.

“Habrá que ver los positivos de este miércoles, cuando reporten los casos del martes, para saber cuántas personas se han esperado para ir al médico por una tos que les molestaba desde el domingo y esas cosas. Miedo me da los positivos que puedan surgir y también puede haber contagios acumulados que no se hayan reportado todavía al ser puente, eso ha pasado otras veces”, advierte.

Sin querer hacer de menos el comportamiento ejemplar y la responsabilidad mostrada por la ciudadanía del 9 al 15 de agosto, esta posibilidad está en el aire ya que en estas fechas ha habido más actividad y movimiento de población en la capital oscense.

Este experto que sigue día a día los datos de contagios de todo Aragón plantea que “de momento, a priori, no se ve un efecto importante de las no fiestas de San Lorenzo. Podría darse por reuniones de amigos o familiares un poco incontroladas, pero todavía es pronto. Creo que hasta finales de esta semana no sabremos si realmente hay un efecto o no y habría que diferenciar a la población para ver si el repunte se debe al puente, por la gente que ha salido fuera, o a las no fiestas”.

A expensas de lo que suceda, Nacho de Blas anima a los oscenses a seguir siendo responsables. “Tenemos que bajar la incidencia al máximo y hacer un esfuerzo para volver a la rutina en septiembre, tras el fin de las vacaciones y en el inicio del curso escolar, con los menores contagios posibles”, indica.

Este planteamiento lo fundamenta en la situación registrada en la quinta onda pandémica que sufrió la Comunidad, ahora estamos en la sexta. “Sabemos de la experiencia de la ola anterior que Aragón comenzó en un escalón de contagios más alto que el resto de comunidades y eso se reflejó en los hospitales. El sistema sanitario aragonés estuvo más estresado que en el resto de España, por haber empezado con niveles más altos”, explica.

Si se reduce al máximo la incidencia, continúa, “podremos tener más margen de reacción mayor porque si empezamos ya muy arriba pasará como la otra vez. Cuanto más alto se empieza, peor”.

En referencia a la situación de la pandemia en Aragón, Nacho de Blas estima que “al ritmo que vamos en septiembre estaremos todavía con una incidencia más alta de lo que nos gustaría”.

Y apunta que el mes que viene “estaremos con suerte entrando en una incidencia semanal moderada y quizá alguna categoría de edad la tenga más baja, pero todavía no nos encontraremos en unos niveles presexta ola, según estábamos antes de que comenzara el verano”. Así, según sus previsiones, en septiembre los valores de contagios en la Comunidad serán todavía “un poquito altos”.

Respecto a la provincia de Huesca, concreta que sus valores fueron los que más han subido en esta sexta ola, especialmente por localidades como Jaca, donde la Incidencia Acumulada (IA) a 7 días llegó a estar en 1.591,9 casos por cada 100.000 habitantes el pasado 22 de julio.

“Por este motivo se implantaron los toques de queda. Cierres perimetrales no tenía sentido hacerlos porque la propagación del virus era bastante homogénea en todos los sitios”, estima.

El valor de las vacunas y la tercera dosis

El epidemiólogo veterinario Nacho de Blas hace alusión también al valor de la vacuna contra la covid-19 “para proteger frente a hospitalizaciones y muertes, algo que se está notando mucho sobre todo entre la gente mayor”.

Y advierte que las personas no vacunadas que puedan infectarse “tienen 25 veces más posibilidades de morir o de acabar hospitalizado grave”. Asimismo, manifiesta que esta primera generación de vacunas contra la covid funciona para proteger frente a la enfermedad y apuesta por una tercera dosis, especialmente para la gente mayor de 70 años. “Será un recuerdo inmunológico que es muy probable que haya que administrar. Los coronavirus son así y su efecto no dura permanentemente”, concluye. 

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