Huesca

RECLAMACIONES VECINALES

Los fondos del Concejo no llegan a los municipios incorporados de Huesca

La covid les impide acceder a la dotación de 18.000 euros y la asistencia médica es escasa, denuncian los vecinos

Avenida central de Banariés, municipio incorporado de Huesca.
Avenida central de Banariés, municipio incorporado de Huesca.
Rafael Gobantes

Ocho son los municipios incorporados que forman la periferia de la capital oscense. A veces llamados pueblos, otras barrios rurales, según el último censo del Ayuntamiento realizado en enero de 2021 dan cobijo a un total de 409 vecinos. Familias, parejas, mayores, niños o jóvenes, que han preferido buscar la comodidad de un lugar tranquilo frente a la ciudad. Oscenses igual, pero no se sienten tratados como tales.

Algunos “abandonados”, se lamentan cada vez que echan un vistazo a las carreteras, los edificios en mal estado o la falta de servicios esenciales, como el de asistencia sanitaria, “que apenas llega un vez por semana a las pedanías”, remarcan los alcaldes. Quieren invertir en sus calles, conocer al nuevo concejal de Servicios Sociales, Ramón Lasaosa, tras la marcha de Rosa Serrano y recuperar parte del fondo municipal (18.000 euros) destinado a cada ayuntamiento y que la covid-19 ha cortado.

Bellestar del Flumen debe su nombre al río cuyo caudal nace en la Sierra de Bonés. Este año inauguraron la nueva carretera, “y la variante quedó bastante bien”, apunta su alcaldesa Mayte Miranda. Se han conseguido arreglar las filtraciones de la iglesia, “pero las reivindicaciones no cambian y los servicios llegan con cuentagotas”, lamenta. Los vecinos piden una zona verde que nunca llega tras la remodelación de la iglesia.

Carreteras descuidadas

En Cuarte sienten que está todo parado. El camino de acceso y la obra de las escuelas está sin tocar hace ya dos años, y desde enero de este año el representante del municipio incorporado, José Antonio, está al teléfono sin recibir respuesta. Siendo un pueblo cercano y próximo a la alberca de Loreto, lamentan esa falta de comunicación e iniciativa cultural para dar vida a sus calles.

A David Sauras, representante político de Banariés, le entristece también ese abandono. Solicitaron en reiteradas ocasiones arreglar la instalación eléctrica y el inmueble del Ayuntamiento. “Acabará por derrumbarse si no lo mantenemos”, remarca, a la vez que recuerda épocas pasadas cuando fue centro social donde proyectaban documentales y películas para los vecinos.

A pocos kilómetros, Fornillos es de los municipios con más encanto. Se lo reparten entre 24 vecinos y consideran que “tienen mucha suerte”, señala el alcalde Tomás Escartín, porque llegaron pronto las obras de compensación por el embalse de Montearagón. La carretera y el camino al cementerio han sido siempre la cuenta pendiente del Ayuntamiento, que les ha transmitido que, “más tarde que pronto, estará arreglada”, apunta Tomás.

Los habitantes de Huerrios están contentos dentro de lo que cabe. Los cortes de luz y de agua podrían reducirse, señala Jorge Orduna, pero donde hay que meter mano es en los caminos porque tienen mucho paso de transporte a las huertas que daña el asfalto. En cambio, la vía de acceso a Buñales está recién estrenada, alaba Bernardo. Desde julio de 2020 no han hecho ninguna inversión en el pueblo, porque en la situación actual “se tarda mucho”. La fuente de la plaza del pueblo, la piscina y los jardines después de más de un año “están sin tocarse”, avisa.

En Apiés por fin han asumido la sustitución de toda la distribución de agua, pero no por ello están satisfechos. Desde noviembre de 2019, no han tenido relación con ningún representante del Ayuntamiento, “es que no les hemos visto por aquí”, señala el edil Mariano Allué. Lo mismo reclaman en Tabernas, donde demandan una mayor presencia médica con solo una visita a la semana y mejores caminos para los agricultores, “que se están echando a perder”, anuncia María Pilar, alcaldesa. 

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