Huesca

crisis del coronavirus

Los viajes en autobús caen más de un tercio este verano en la provincia de Huesca

Barcelona y Jaca, las más afectadas, y los turistas priorizan el vehículo particular

Intercambio de pasajeros en un autobús de la línea Zaragoza-Huesca, en la estación oscense.
Intercambio de pasajeros en un autobús de la línea Zaragoza-Huesca, en la estación oscense.
R.G.

El verano, estación de viajes, no ha sido época propicia para emprenderlos y en consecuencia tampoco para las empresas de transporte. Con respecto a 2019, desde la estación de autobuses de Huesca en el mes de agosto salieron un 35% menos de servicios a Barcelona y un 36% menos a Jaca, a pesar de la afluencia de los más jóvenes. Además, actualmente se realiza solo el 48% de las expediciones en el trayecto a Lérida y Barcelona. “El perfil del viajero ha cambiado”, señala el representante de la División Norte de Alosa-Avanza, José Ramón Lasierra, frente a aquel que efectúa trayectos más cortos. El teletrabajo o la posible suspensión de excursiones escolares pone en jaque al sector.

Ahora mismo, la concesión de expediciones del Gobierno de Aragón se encuentra entorno al 80%, “aunque no se están realizando todas”, confirma José Ramón. En cifras, de enero a agosto de 2019 a 2021, en las licencias otorgadas por el Ministerio de Transportes se han obtenido pérdidas de un 54% y en las concedidas por el Gobierno de Aragón los datos revelan que han descendido un 41%.

“No han sido meses para alzar las campanas al vuelo”, asume el representante, aunque no se queja ya que “la situación siempre es susceptible de empeorar”. En las zonas locales, prohibitivas para el turismo, el autobús ha tenido un verano medianamente sostenible. El perfil que más ha predominado se ha encontrado entre los 20 y 30 años. En cambio, en el resto de las líneas no se ha conseguido la recuperación esperada y las familias y grupos de turistas han priorizado el vehículo particular.

"Lasierra: No han sido meses para alzar las campanas al vuelo aunque la situación siempre es susceptible de empeorar"

“Seguimos percibiendo un miedo al transporte colectivo y a los grandes trayectos”, lamenta Lasierra. Con el mes de septiembre, finalizan los viajes por ocio y da comienzo el período de movilidad obligada. Entre ellos están los estudiantes de centros escolares, los universitarios y los trabajadores que necesitan llegar a sus puestos. No es el caso de las empresas, ya que la capital oscense no cuenta con numerosos desplazamientos en la industria.

Cruda realidad

Desde Avanza consideran que los primeros días han sido “muy flojos”. Lo achacan a la climatología, vacaciones e inicio de curso. Permanecen expectantes también por el modelo de teletrabajo y asistencia telemática a las clases instaurado a raíz de la pandemia. “Es una realidad que ha venido para quedarse y veremos como se comporta este mes de septiembre, que es el que nos va a marcar el año. Tomaremos medidas en cuanto a las expediciones”, apunta Lasierra.

La plantilla realizó un comité de empresa el pasado miércoles para poner encima de la mesa la realidad actual. Siempre antepusieron dos puntos, la seguridad sanitaria tanto de los viajeros como de los empleados y los puestos de trabajos activos. En estos momentos, la empresa subraya que se esfuerza en mantener a todos los trabajadores pese a que la situación “no es buena para el sector del transporte” y que “no han conseguido inculcar la visión de que el transporte público es seguro”, lamenta el representante de Avanza.

Finalmente, desde las empresas de transporte miran hacia la Administración ante la posibilidad de recuperar los viajes de estudios, excursiones y visitas a museos, desaparecidos desde marzo de 2020. Según datos del Ministerio de Sanidad, en los trayectos en transporte público, la cifra de contagios por covid-19 fue de un 0,06%.

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