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Piden actuaciones "urgentes" ante los ocupas de San Félix y San Voto

Los vecinos reclaman que les desalojen, se quejan del alboroto, de broncas frecuentes por las noches y avisan de que los problemas van a más

El bloque linda con el colegio Sancho Ramírez.
El bloque linda con el colegio Sancho Ramírez.
Pablo Segura

Vecinos de la zona de las plazas San Félix y San Voto han iniciado una recogida de firmas para pedir al área de Urbanismo del Ayuntamiento que tome “medidas urgentes” por la situación que están causando unos ocupas que viven en el número 4 de la plaza San Félix, colindante al patio del Colegio Público Sancho Ramírez. Los ocupas empezaron a vivir en el número 4 de San Félix hace bastantes meses, relataron varios vecinos a este medio, y son “relativamente problemáticos”: No ha habido problemas de seguridad, pero sí de convivencia ya que son frecuentes las discusiones a gritos entre los ocupas, sobre todo a altas horas de la madrugada, y también hay sospechas de que allí se consumen drogas y hay trapicheo, explican varios de los vecinos que protestan por la situación y piden ponerle fin.

El malestar creció hace unas semanas cuando en poco tiempo se sucedieron tres hechos que aumentaron la preocupación de estos vecinos y se puso en marcha la recogida de firmas. De esos tres acontecimientos, “la gota que colmó el vaso” fue la aparición de un cadáver en el piso ocupado, confirmado por la Policía Nacional, que agrega que la muerte apunta a ser por causas naturales y que la retirada del cuerpo fue la madrugada del 20 al 21 de agosto sobre las 3:30 horas.

Fuentes policiales indican que la vivienda apenas reúne condiciones de habitabilidad y que en agosto tuvieron que acudir otra vez a la zona por una de esas broncas entre ocupas, resolviéndose la situación con la mera presencia policial.

Los otros dos hechos que acabaron de mover a los vecinos para recoger firmas fueron que varias ratas han salido de este bloque, del cercano San Voto, 7 y del solar que los une por el efecto que pueda tener sobre la salubridad de la zona -también se han encontrado ratas muertas, afirman-, y cuando dos jóvenes del barrio descubrieron que uno de los ocupas tiene un puñal, según relatan varios vecinos que secundan o han impulsado la recogida de firmas -cuyas hojas se distribuyen entre los propios vecinos y también están disponibles en algunos comercios de la zona-. “Me preocupa el trapicheo y todo lo que se ve alrededor por todos los vecinos, pero sobre todo por los que tienen hijos”, comenta una de las personas que vive en las edificaciones cercanas, a lo que otra añade que “por la noche el alboroto va a más porque hay tragos”.

También la Asociación de Vecinos de Santo Domingo y San Martín de la capital altoaragonesa afirma que los mayores problemas por esta situación se dan por las noches: “Allí hay de todo a las 3 de la madrugada y en general a cualquier hora, pero lo más llamativo es a horas intempestivas porque, además, despiertan a todo el vecindario”.

La entidad vecinal también coincide en que, hasta el momento, las discusiones solo se dan entre los propios ocupas, pero avisa de algún ocupa “más violento” que los demás y de que la posibilidad real de que algún día haya problemas con los demás vecinos de la zona.

Por el momento, desde el colegio Sancho Ramírez, colindante con la casa ocupada, y desde la amypa del centro no se tiene constancia de que haya habido ningún problema entre los ocupas y los alumnos y sus familias.

Donde viven los ocupas, San Félix, 4, está tapiado, pero acceden a dicho edificio desde San Voto, 7 -también deshabitado pero no tapiado aunque sí acordonado por el estado de conservación- y por el solar que une ambas edificaciones. El descampado, donde ya crecen los matorrales, está vallado pero vecinos de la zona explicaron que los ocupas también entran por aquí al apartar la verja.

Reunión con el Ayuntamiento

Media docena de vecinos que promovieron la recogida de firmas por esta causa y un representante de la asociación del barrio se reunieron el martes 14 de septiembre con la concejala de Urbanismo del Ayuntamiento de Huesca, María Rodrigo, en la misma plaza para abordar el tema.

Varios de los presentes en este encuentro, así como el miembro de la entidad vecinal, coinciden al señalar que la edil de Urbanismo les informó de que el principal propietario de la edificación, Inmobiliaria Buil, ha manifestado su intención de desalojar a los ocupas y derribar las casas en unos pocos meses, limpiando también el solar.

Inmobiliaria Buil no respondió al correo y llamada de este periódico, mientras que el Ayuntamiento de Huesca se limitó a señalar que se trata de una propiedad privada y que el responsable es el propietario. Mientras tanto, los vecinos siguen con su recogida de firmas para poner fin a esta situación que va a más.

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