Huesca

JORNADA

Las empresas no bajan la guardia ante el “cansancio pandémico” por la covid

CEPYME Aragón organizó una jornada con el fin de abordar las obligaciones actuales y las medidas preventivas frente al virus

Las medidas de prevención, como la mascarilla, siguen siendo imprescindibles entre los trabajadores.
Las medidas de prevención, como la mascarilla, siguen siendo imprescindibles entre los trabajadores.
Pablo Segura

Tras casi dos años conviviendo con el coronavirus, la sociedad comienza a tener “cansancio pandémico”. Precisamente por este motivo, y para recordar que “el riesgo de exposición al virus sigue presente”, la entidad Cepyme Aragón organizó hace unos días una conferencia virtual con el objetivo de dar a conocer a las empresas las obligaciones que actualmente están vigentes relacionadas con la prevención de riesgos derivados de la covid, así como para conocer las actuaciones que se están realizando desde Inspección de Trabajo y Seguridad Social para el cumplimiento de la ley actual y para presentar el riesgo psicosocial y los efectos de la pandemia en la salud mental de los trabajadores.

Todo ello de la mano de Francisco Luna, jefe de la Unidad de Seguridad y Salud Laboral de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Zaragoza; Javier García, profesor titular de Psiquiatría de la Universidad de Zaragoza, y María Victoria Pérez, responsable de prevención y relaciones laborales de Cepyme, que moderó la sesión.

Medidas de desinfección, poner a disposición de los trabajadores jabón y gel desinfectante, la ventilación o la ordenación de los puestos de trabajo de tal medida que hubiese distancia entre toda la plantilla, son algunas de las obligaciones que han tenido que cumplir todas las empresas desde el comienzo de esta situación. Y en el caso de no cumplirse, según informó la responsable de prevención, los empleados pueden presentar actas de infracción para denunciar el incumplimiento de las medidas establecidas, recordó Pérez, aunque fue Francisco Luna quien se extendió sobre estas cuestiones, quien matizó que los lugares de trabajo son espacios con una pluralidad de trabajadores, por lo que la posibilidad de transmisión comunitaria del virus “es muy elevada”. Por ello, y con la necesidad de evitar que el virus se propague, Luna se refirió al procedimiento de actuación elaborado por el Ministerio de Sanidad, en cuanto que ha sido actualizado conforme han pasado los meses.

Luna recordó que el actual decreto vigente habilita a Inspección de Trabajo para intervenir en determinadas situaciones. Algo que es “crucial” para que las empresas continúen adaptando su actividad con recomendaciones y medidas actualizadas de prevención, con el principal objetivo de evitar contagios llevando a cabo medidas de carácter organizativo, de protección colectiva y protección personal, tener en cuenta a los trabajadores especialmente vulnerables o el estudio y manejo de casos y de contactos ocurridos en la empresa, entre otras acciones.

Sin embargo, Luna confesó que “echa de menos” el procedimiento, la base normativa en base a la que se creó dicho documento y que impone obligaciones “poderosas” en cuanto a coste y tiempo a las empresas. Pese a ello, defendió las medidas de ventilación, así como tener a disposición de todos los integrantes geles desinfectantes y demás medidas sanitarias.

La salud mental de los trabajadores

En el ámbito de la salud mental, García expresó que la depresión entre los trabajadores se ha incrementado en un 5%, del mismo modo que los niveles de ansiedad también son “muy elevados”, puesto que el estrés causado por esta situación aumenta más de un 40 por ciento.

Tras conocer estos datos, el profesor titular de psiquiatría confirmó que en este tiempo “ha habido un impacto psicológico muy importante entre los trabajadores”.

Así mismo, todo este impacto psicológico, ha llevado a que apareciese el “estrés postraumático”, especialmente en personas que han padecido de cerca esta enfermedad.

Este “pánico” hacia el virus ha afectado también al nivel empresarial, puesto que existen personas que han alegado “miedo insuperable” y no se han atrevido a dejar el teletrabajo y volver a la manera presencial, algo que ha ocasionado el despido de algunas de estas personas.

En el ámbito de autónomos, el profesor de Psiquiatría aseguró que “muchos de ellos han visto como no han podido realizar todos los planes que tenían en mente, como es la ampliación de sus negocios”, no solo porque la situación económica es más adversa, sino que sus sectores específicos, como puede ser el turismo, “no saben qué va a pasar con ellos en el futuro”. Todo ello ha ocasionado en estas personas que han visto frustradas sus ideas, que se hayan visto sometidas a altos niveles de frustración y depresión. Así mismo, García resaltó la existencia de pacientes ‘long covid’, es decir, aquellos pacientes que mantienen secuelas, “porque también tendrán repercusión a nivel laboral”. Además, destacó que en “la generación Z” (nacidos entre 1990 y 2000) el riesgo de depresión “se ha disparado” en todos los países, con lo que eso conlleva en las empresas, puesto que son “población laboral”.

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