Huesca

ADICCIONES

Proyecto Hombre alerta del excesivo consumo de alcohol y cocaína en Navidad

Estas fechas suponen una amenaza para las personas con adicciones, afirman desde el Centro de Solidaridad Interdiocesano de Huesca

La psicóloga Claudia Raya, durante una de sus atenciones en la sede oscense de Proyecto Hombre.
La psicóloga Claudia Raya, durante una de sus atenciones en la sede oscense de Proyecto Hombre.
Pablo Segura

Las fiestas navideñas son unas fechas que generan situaciones de alto riesgo para quienes sufren una adicción. La Navidad muestra su cara más oscura en el caso de las personas que se esfuerzan por salir de este pozo ya que deben contener sus impulsos ante una gran cantidad de estímulos que pueden removerlos.

En el Centro de Solidaridad Interdiocesano de Huesca (CSI Huesca-Proyecto Hombre) son conscientes de que sus pacientes deben extremar sus precauciones en un contexto en el que ciertas dependencias van a más.

Elena Palacio, responsable de programas en el CSI Huesca-Proyecto Hombre, hace balance de 2021 y destaca que, al igual que en años anteriores, el alcohol y la cocaína son las drogas más consumidas en el Alto Aragón, las que concentran su mayor volumen de atenciones.

También se ha detectado un leve repunte de consumo de heroína fumada y han despuntado en un 38,8 % los casos de ludopatía en Huesca ciudad y en el resto de la provincia.

Proyecto Hombre Huesca ha atendido en 2021 a unas 300 personas. De ellas, detalla Elena Palacio, 85 son del servicio de gestión de penas y medidas alternativas al ingreso en prisión, 19 son menores y también se ha asistido a 10 familias cuyos hijos están ingresados en la cárcel de Zuera y han pedido ayuda. Del resto de pacientes, una docena pertenecen a la comarca del Alto Gállego y 6 a la Jacetania.

Elena Palacio achaca el incremento de atenciones por ludopatía a que los afectados tienen deudas y se refugian en el juego, pensando que así pueden salir adelante. “Hace un mes atendimos a una persona adicta a las apuestas deportivas que se había gastado en un día 2.000 euros y luego no tenía ni para comer, ni siquiera para pagar un alojamiento en el que dormir. Se había quedado tirado en la calle”, comenta como ejemplo.

Sobre el consumo de alcohol explica que el perfil predominante de afectados es el de menores que además lo combinan con cannabis. En la franja de edad de entre 23 a 50 años, Proyecto Hombre ha detectado “altos niveles” de alcoholismo y consumo de cocaína.

“El 2 % de las atenciones es solo por consumo de alcohol y también destacan las mujeres con esta problemática”, apunta Elena Palacio.

Estímulos que dificultan seguir en abstinencia

Claudia Raya, psicóloga del CSI Huesca-Proyecto Hombre, plantea que en Navidad “hay una gran cantidad de estímulos que dificultan seguir en abstinencia en cuanto a reducción de consumo” y que pueden minar el objetivo de recuperarse de una adicción.

El consumo de alcohol propio de las celebraciones navideñas, las compras compulsivas y la elevada ingesta de comida o los juegos de azar como la lotería son tentaciones que tambalean aún más la “estructura”, dice, que se intenta crear en un proceso de recuperación.

La Navidad afecta a todos nuestros pacientes, da igual el tipo de consumo que tengan, las drogas o conductas que causen el problema. Es indiferente. La preocupación por estas fechas está patente en todos. Lo único que podemos diferenciar es que las personas jóvenes tienen más peligro ante emociones intensas agradables, tales como vivir la euforia, salir de copas o apurar las celebraciones”.

Lo que se busca con el tratamiento que ofrece Proyecto Hombre es una estructuración y una rutina muy cerrada en la que el consumo no pueda aparecer, “pero son fechas donde hay cambios de hábitos que favorecen las recaídas”, apunta.

Añade que en Navidad “las vivencias son más intensas, tanto las positivas y bonitas, como las negativas, en las que las pérdidas de seres queridos, la soledad o el duelo también están muy presentes”.

En esta línea, detalla que en Navidad hay más riesgo de recaídas debido a que existe un “desajuste” en el día a día, se cambian los patrones de sueño, de alimentación y hay más tiempo para el aburrimiento. “También debemos tener en cuenta que las emociones son más intensas y se incrementan las situaciones sociales en las que hay algún tipo de sustancia, generalmente alcohol. En esos momentos los pacientes incluso pueden notar cierta presión social para el consumo de bebidas”, advierte.

Además, resalta que “la propia familia y el entorno pueden ser más permisivos y minimizar el riesgo de determinadas situaciones y conductas. Se puede generar una falsa sensación de control o de seguridad”.

Por otra parte, destaca que igualmente, también son fechas en las que los familiares sufren temor y preocupación por la persona en recuperación. “Nos encontramos con la situación en la que hay una demanda de asesoramiento especial por parte de familiares y entorno para esta festividad”.

Antes estas situaciones, desde Proyecto Hombre también atienden y acompañan perfiles de personas “que se encuentran en situación de vulnerabilidad sociofamiliar, sociolaboral o exclusión social, donde los sentimientos de soledad o desamparo en estas fechas se viven con más intensidad”.

El equipo profesional y de voluntarios brinda también ese “calor” para acompañar y apoyar a estas personas durante estos días. “Son aquellos que en estas fechas sienten mucha soledad y abandono y es más fácil la recaída”, comenta.

Desde el CSI Huesca proponen varias recomendaciones para usuarios y familias para evitar el malestar y posibles recaídas en estas fechas.

“Lo más importante es estar preparado para afrontar de la mejor manera posible las navidades, y prevenir es una de las mejores soluciones”, advierte la psicóloga.

Afirma que es apropiado que la persona en recuperación esté alejada de ambientes o situaciones que inciten al consumo, o permanezca en ellas el mínimo tiempo posible. “Para esto es clave verlas con tiempo, identificar los momentos de riesgo y estar preparados ante ellos, con todos los recursos de los que se dispone. El acompañamiento y soporte por parte del entorno, especialmente la familia, será clave para enfrentar estas situaciones y evitar una recaída”, explica.

Para afrontar estas fechas las recomendaciones para los pacientes son muy claras: estar alerta, identificar sentimientos o situaciones de riesgo, además de seguir con una programación y una rutina también estos días y tener pensamientos y conductas alternativas como forma de actuación en posibles situaciones de alto riesgo, como una cena familiar en Nochebuena o una cena con amigos en Nochevieja.

Claudia Raya lanza un mensaje a quienes están atravesando un momento difícil: “Si necesitas acompañamiento en estas fechas, eres familiar y no sabes cómo ayudar, quieres abandonar una adicción o reforzar para evitar recaídas, el equipo del Centro de Solidaridad de Huesca está a tu disposición en el correo electrónico csihuesca@hotmail.com o en el teléfono 974 24 52 00”.

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