Huesca

CRISIS DEL CORONAVIRUS 2021

El sector hostelero en Huesca asumirá unas medidas que considera "vergonzantes"

Además de “"desesperantes", creen que se les ha expuesto a un "cierre oculto"

Primera noche sin restricción de aforos en el ocio nocturno.
Imagen de archivo de una de las zonas de ocio nocturno en Huesca.
Pablo Segura

La hostelería y el ocio nocturno oscense asumirán y cumplirán las restricciones impuestas ayer por el Gobierno de Aragón, pero desde luego no las van a compartir, al considerarlas “vergonzantes” y “desesperantes” para el sector, que siempre “paga el pato”, indica Carmelo Bosque. El presidente de la Asociación de Empresarios de la Hostelería de Huesca no comprende que, a cuatro días de la celebración de los eventos, se impongan cierres a las 00:00 y 02:00 horas que van a provocar una avalancha de cancelaciones de cenas y fiestas el día 31 de diciembre. “¿Acaso van a venir a cenar y después se van a tomar las uvas en la calle?”, se pregunta el representante.

Por ello, la Asociación apoya el recurso que se presentará el sector al Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) para frenar los cierres y sortear la prohibición del consumo en barra, que obligará a los clientes a permanecer sentados en mesas de hasta diez personas y no podrán bailar en la pista.

A la espera de la resolución, la hostelería asume que la única salida que les queda es el servicio a domicilio, opción por la que aún permanecen abiertos y que escogerán este año muchas familias y grupos de amigos. “Es una total incongruencia, no somos los causantes de esta situación”, clamó el hostelero.

Como representante insiste en que muchos negocios aún no han recibido las ayudas a la solvencia empresarial, en que los comercios de primera necesidad no sufren estos cierres y en que solo es incapaz de comprender este “maltrato sistemático”, zanjó.

A cuatro días

Para el ocio nocturno ha sido, a falta de cuatro días, la crónica de “una muerte anunciada”. “¿Qué noche es esta en la que te hacen cerrar a las 02:00 horas?”, cuestiona Carlos Bordonaba, gerente de El Palmar, La Cantina o Casa Juan, que no tiene claro si abrirá a partir de las 00:00 horas y se mostró convencido de que les han planteado un “cierre oculto”. En unas horas, tendrá que recuperar los anteriores protocolos y la disposición de mesas y sillas, “que venga la consejera a ponerlas, que se piensa que es un momento”, añade.

El cotillón del Warhol y del Tararí se ha suspendido y la entrada será reembolsada a los usuarios, tal y como confirmaba este lunes el propietario del último establecimiento, Andrés Bailo.

Después de conocer las restricciones, el gerente lamenta que “le están quitando su derecho al trabajo” y “el pan a su familia y trabajadores”.

Los propietarios esperan que Sanidad cumpla su palabra y mantenga las medidas hasta el 15 de enero, sino tendrán que enviar al ERTE a sus empleados. Lamentan que son ellos quienes “vuelven a pagar los platos rotos”, porque “ni saben tomar medidas, ni medir la pandemia”, concluye Bordonaba.

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