Huesca

REFORMA LABORAL

La inflación apunta a “duras” negociaciones por los salarios

Sindicatos y patronal señalaron como uno de los objetivos mantener el poder adquisitivo

Servicio de hostelería de un establecimiento de la capital oscense durante el pasado 2021.
Servicio de hostelería de un establecimiento de la capital oscense durante el pasado 2021.
R.G.

Sindicatos y patronales altoaragonesas deberán negociar este 2022 dos de los convenios colectivos más importantes en número de trabajadores y empresas -el de Comercio y el de Hostelería-, y además con una inflación -el indicador usado para subir salarios- que está marcando máximos que no se veían desde hacía décadas.

Una parte y otra se sentarán en las mesas de negociación con ideas encontradas. Por un lado, UGT y CCOO, los sindicatos mayoritarios, acudirán con la máxima de que los trabajadores “no pierdan poder adquisitivo”, es decir, planteando subidas al menos iguales al IPC, que según el dato nacional está en el 6,7 por ciento.

Por el otro, Ceos-Cepyme, la patronal altoaragonesa, recuerda que en 2019 y 2020 los incrementos salariales medios estuvieron por encima de la inflación y que los trabajadores “ganaron unos 3 puntos o 3 puntos y medio de poder adquisitivo”. En esos dos años, uno acabó con el IPC por debajo del 1 por ciento y en el otro hubo deflación, señala Salvador Cored, secretario general de la Confederación Empresarial Oscense (Ceos), quien declara que “esto habrá que tenerlo en cuenta para la negociación colectiva actual”.

Carlos Villacampa, secretario territorial de UGT en la provincia, anticipa sin embargo que este 2022 la negociación colectiva va a ser “difícil” con la inflación tan elevada. “El IPC desbocado, sobre todo por la electricidad y el gas, va a crear una complicación adicional y va a ser muy complejo llegar a un acuerdo”, afirma antes de añadir que, “con imaginación”, se podrá llegar a soluciones “satisfactorias para todos”. Eso sí, la “batalla principal” seguirá siendo la de “no perder poder adquisitivo” y lograr, por tanto, subidas salariales al menos iguales a la inflación.

Desde CCOO, el secretario de Acción Sindical, Pablo Castillo, también coincide en que la subida de sueldos conforme a IPC será uno de los tres “elementos centrales” de la negociación este año recién estrenado.

Mantener el poder adquisitivo es el objetivo fundamental y agrega que la inflación actual, del 6,7 por ciento a nivel nacional, “debe aplicarse” a los salarios “al igual que las empresas han actualizado sus tarifas” en base al IPC. “Hay varias fórmulas” para llegar a acuerdos que permitan conservar el poder adquisitivo de los trabajadores, asegura.

Castillo indica que la subida media salarial en Aragón en noviembre está siendo del 1,5 por ciento -“por debajo del IPC”, recalca-, y ajustarla a la inflación es “nuestra verdadera preocupación para que no se pierda poder adquisitivo.

Para el secretario general de Ceos-Cepyme, mantener el poder adquisitivo “es lo razonable”, pero hace dos precisiones. La primera es que hay que “verlo en general”, punto en el que recuerda que las subidas de los años 2019 y 2020 estuvieron unos 3 puntos o 3 puntos y medio por encima del IPC. “Ahora no vamos a bajarlo (el sueldo) pero tampoco vamos a firmar (unos incrementos) al 6,7 por ciento”, asevera y pone de ejemplo convenios que se están firmando con subidas del 1,5 al 2 por ciento, algunos de ellos sin cláusulas de revisión salarial.

La otra matización que hace es que también las empresas deben seguir siendo solventes con ese IPC tan alto y observa que “a la economía subidas tan importantes de la inflación no le sientan nada bien”.

Hostelería y Comercio, convenios más numerosos

A lo largo de 2022 se tienen que negociar los convenios provinciales de Hostelería, Comercio, Oficinas y Despachos o Panaderías. El del Comercio es el convenio que afecta a más trabajadores de toda la provincia, con unos 7.000 asalariados -de unas 1.600 empresas- cuyas condiciones dependen de él.

Hostelería es el otro texto que se negociará este 2022 con más empleados incluidos (unos 5.300 de casi 1.200 empresas). Tras el Comercio y el Metal -que no se negocia este año-, es el tercer convenio que afecta a más trabajadores. Por su parte, Oficinas y Despachos atañe a unos 600 trabajadores y el de Panaderías, a otros 500.

El 2021 ha sido un año “no especialmente activo” en cuanto a negociación colectiva, afirma el secretario general de Ceos-Cepyme. Se firmaron, entre otros, los convenios de Transporte de Viajeros -hubo que llegar al Sama ante la convocatoria de huelga, finalmente desconvocada por el acuerdo- y el del Metal. En ambos se llegó a “puntos válidos”, declara el secretario territorial de UGT.

Las subidas salariales y la adaptación de los convenios al nuevo salario mínimo y a otros acuerdos nacionales -como el mismo convenio pero de carácter estatal- han sido “las grandes cuestiones” de la negociación colectiva el año pasado, explica Castillo.

“Llevamos dos años muy raros, también para la negociación colectiva”, comenta el secretario de Acción Sindical de CCOO Aragón, quien explica que se han tenido que negociar aspectos derivados de la pandemia, como los ertes o las dificultades originadas por las medidas para evitar contagios.

Mirando a 2022, además de la inflación y las subidas salariales, Villacampa se detiene en otros dos asuntos que serán muy importantes: atajar la temporalidad y la igualdad.

Respecto al primero, el representante de la Unión General de Trabajadores señala que ese propósito de frenar la temporalidad se tiene para “todos los sectores y empresas”. Villacampa se refiere en concreto a los jóvenes, que están “tres meses aquí, tres meses allá”. “A ver si poco a poco se asienta la economía y se pueden hacer fijos”, expone.

Y en cuanto a la igualdad, lamenta que la discriminación salarial “todavía está allí” y espera que entre la negociación colectiva y los planes de igualdad se reduzca “e incluso desaparezca”.

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