Huesca

SEMANA SANTA

Huesca se emociona con la Procesión del Resucitado

El encuentro entre el Cristo y la Virgen de la Esperanza ha cerrado este domingo la Semana Santa

La Procesión del Resucitado ha puesto el broche de oro a la Semana Santa de la capital oscense. Cientos de ciudadanos han salido a la calle en una mañana soleada para disfrutar, entre la devoción y la admiración, de este desfile procesional cargado de luz y esperanza.

El recorrido, que se ha llevado a cabo con una respuesta excelente de público, ha arrancado con la salida del Cristo Resucitado de la iglesia de Santo Domingo y San Martín. Tras pasar por el Coso Bajo y la calle Ramiro el Monje, esta procesión, en la que participan cada año todas las hermandades de la ciudad, ha vivido su momento más emotivo.

El punto álgido de esta propuesta religiosa ha tenido lugar durante un emocionante encuentro entre el Cristo Resucitado y la Virgen de la Esperanza en la plaza de San Pedro, que incluyó una suelta de palomas.

Madre e hijo se han puesto frente a frente y, tras quitarle a la Virgen el velo negro que le cubría el rostro, tuvo ha tenido uno de los actos más esperados por los oscenses. Entre los presentes ha habido algunas lágrimas de emoción y comentarios de sorpresa al ver volar las aves que simbolizaban la resurrección de Cristo y la dicha de la Virgen de la Esperanza, vestida de blanco inmaculado. La delicada talla estaba arropada por claveles y margaritas del mismo color y ha sido portada por doce mujeres de distintas hermandades.

La música interpretada por las bandas de la Cofradía del Prendimiento y de la Preciosísima Sangre de Cristo ha contribuido a que el momento fuese realmente mágico. A continuación, los dos pasos se subieron hasta la Catedral por las calles San Salvador y Las Cortes.

La belleza de ambas piezas escultóricas ha llamado la atención del numeroso público que contemplaba la procesión.

El Cristo Resucitado es una talla de madera policromada, de estilo barroco academicista, realizada por Pascual de Ipas hacia el año 1789 y que se coloca sobre la peana de los oscenses Fernando Ibor y Francisco Pueyo. Desde 1975 puede verse en el Museo Diocesano y fue restaurada en el taller del obispado en el año 2000.

Por su parte, la Virgen de la Esperanza es una imagen de vestir de autor desconocido, datada a finales del siglo XIX, una iconografía tradicional de Virgen Dolorosa que se venera en la Catedral. Ambas imágenes llegaron juntas a la seo, donde tuvo lugar la celebración litúrgica del Domingo de Resurrección, una misa de Pascua con la que se llenó el templo.

Balance muy positivo

La Semana Santa de Huesca 2022 deja un balance muy positivo ya que tras dos años de parón obligado por la pandemia, esta celebración religiosa ha recuperado todo su esplendor. Oscenses y turistas han vivido con emoción la vuelta de las procesiones a las calles de la ciudad. “Ha ido muy bien, ha habido mucha respuesta de público, como cualquier año anterior. No se ha visto una merma ni mucho menos”, ha manifestado José Luis Gómez, portavoz de la Archicofradía de la Santísima Vera Cruz. El tiempo, dijo, ha acompañado, pero ha lamentado la suspensión de la procesión del Martes Santo por la tarde. “En el resto ha habido mucha gente por la calle y muy buen ambiente. Los ciudadanos tenían muchas ganas de Semana Santa tras dos años”, ha concluido.

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