Huesca

coronavirus

Sonrisas, algún despiste y mucha prudencia en el primer día sin mascarilla en interiores en Huesca

La mayoría de los alumnos del CEIP Pedro J. Rubio han acudido a clase con los cubrebocas, que no se han usado tanto en gimnasios y bares 

Clientes este miércoles sin mascarilla en el Bar Oscense.
Clientes este miércoles sin mascarilla en el Bar Oscense.
Verónica Lacasa

La primera jornada sin la obligatoriedad de llevar la mascarilla en casi la totalidad de los interiores está transcurriendo este miércoles en la capital oscense con la liberación de quienes lucen una sonrisa de oreja a oreja, el miedo de otros y grandes dosis de prudencia entre la mayoría.

La mascarilla ha seguido muy presente en colegios, comercios y hasta en las calles, donde no es obligatoria usarla desde el pasado mes de febrero. En los gimnasios y en los bares ha sido la gran ausente, pocos la han echando en falta, mientras que las peluquerías optan por mantenerla debido a la escasa distancia con los clientes.

En medio de este baile de mascarillas, cabe recordar que siguen siendo obligatorias en el transporte público, en los centros sanitarios y en los de mayores.

También hay que llevarlas en las farmacias, donde esta mañana se ha colado “algún despistado al que ha habido que llamarle la atención”, tal y como ha comentado Diego Marro desde su establecimiento, donde han dispuesto una caja abierta de quirúrgicas para este tipo de casos. Por el momento, ha dicho, no ha bajado el consumo de estos productos y las más demandadas son las quirúrgicas seguidas de las FFP2.

En la hostelería oscense a los rostros descubiertos de los clientes, algo ya habitual, se han sumado los de los profesionales que trabajan en el sector.

Los madrugadores que han entrado esta mañana en el Café Bar Roma de Huesca se han sorprendido al ver el rostro de los camareros después de dos años. “Los habituales de todos los días nos han encontrado un poco diferentes al vernos de nuevo la cara”, ha manifestado Sergio Escartín, propietario del establecimiento.

Y ha explicado que “el bar no es como una oficina o un banco, ya que la gente viene y se quita la mascarilla para consumir, éramos los únicos que la llevábamos”. Por ello, ha valorado que los trabajadores de este local consideran que no es “estrictamente necesario” que la tengan siempre puesta. “En el bar hay ventilación, siempre está la puerta abierta, y de cara al verano vamos a estar más en la terraza, en el exterior, y creemos que no corremos mucho peligro”, ha comentado.

José Félix Alonso, propietario del Bar Da Vinci y del Comomelocomo, ha mostrado su alegría por este cambio: “La verdad es que ya teníamos ganas, parece que vamos viendo la luz”.

Tras la barra del Da Vinci y sin mascarilla, ha comentado que la hostelería ha sido la gran perjudicada por la pandemia, por lo que esta “liberación” supone “un paso más hacia la normalidad”. “Si dios quiere ya no nos la pondremos más”, ha apuntado este hostelero.

En el comercio también se han visto algunos rostros al descubierto, tal y como ha sucedido en la tienda de ropa Caché Caché, donde han entrado algunas clientas sin el cubrebocas, pero con cuentagotas.

“En algún momento teníamos que empezar a normalizarlo y cada persona tiene que decidir lo que quiere hacer. Vamos a seguir manteniendo las medidas higiénicas y de ventilación, la puerta está constantemente abierta. Quien quiera puede entrar sin mascarilla, es un derecho de cada uno hacerlo o no”, ha destacado Ángela Álvarez, propietaria de este comercio.

“Encantada de la vida, feliz y contenta”

Por su parte, Ángela Montoro ha manifestado desde la Panadería Palomar que estaba “encantada de la vida, feliz y contenta”. La medida la ha cogido con muchas ganas porque “al trabajar detrás de un mostrador he llevado la mascarilla ocho horas al día, no he podido prescindir de ella en ningún momento, no en la tienda ni en el obrador, y eso es agotador”.

Y ha valorado que el cansancio provocado por la pandemia es algo generalizado. “Esto nos ha tocado a todos, ahora nos han liberado, pero la verdad es que la gran mayoría de los clientes entran todos con la mascarilla puesta”, ha dicho.

Ángela en la panadería Palomar sin mascarilla.
Ángela Montoro en la panadería Palomar en la mañana de este miércoles.
D. A.

En los centros escolares también ha predominado la cautela en este primer día sin la obligatoriedad de llevar la mascarilla en interiores. El director del CEIP Pedro J. Rubio, Alfredo Toro, ha comentado que la mayor parte de los niños del centro han acudido a clase con mascarilla.

“Tampoco es un tema que tengamos claro, salió ayer el real decreto y no tenemos ninguna instrucción particular. Entendemos que se trata de la decisión de las familias”, ha señalado.

Los profesores, por su parte, también se han tomado la medida con mucha precaución y prudencia. “Conforme vayan pasando los días, veremos. De momento todos los docentes hoy la hemos seguido llevando, mañana ya no lo sé”. Se encuentran, ha dicho, “a la espera de ver cómo transcurre todo”.

“Nos faltaba esa cercanía y comunicación”

En los gimnasios ya había ganas de quitarse la mascarilla porque alrededor del 80 % o 90 % de los clientes en Be24fit se han despojado de ella, ha confirmado Sara García, gerente del centro deportivo. Hoy mismo han llamado numerosos usuarios para incorporarse y han regresado antiguos que “abandonaron los entrenamientos porque no aguantaban debido al alto esfuerzo físico que supone”, ha apuntado García.

Tampoco la llevan los monitores y es un motivo de celebración porque aseguran que “a veces les faltaba comunicación y cercanía para hacernos entender con el socio y completar las actividades dirigidas”. Por ello, las clases de BodyCombat, zumba, ciclismo indoor o pesos, que habían perdido asiduos miembros, han completado las sesiones. “Parece que mayo será un buen mes de altas, así lo esperamos”, ha incidido la gerente.

Aquellos que prefieran llevarla, pueden hacerlo, y la atención en recepción será con el cubrebocas. Además, este establecimiento cuenta con terrazas en ambos lados y ventanas en los vestuarios para facilitar la ventilación.

Las empresas optan por la prudencia

La mayoría de empresarios oscenses están optando por la prudencia y continúan llevando la mascarilla en el interior, “al menos durante estas primeras semanas”, señala Salvador Cored, Secretario General de la Confederación Empresarial de la Provincia de Huesca (Ceos-Cepyme). Desde la organización han recomendado a las compañías que han llamado a lo largo de esta mañana continuar actuando en la misma línea y seguir las recomendaciones de los servicios de prevención.

Este departamento debe transmitir a sus trabajadores las medidas a llevar a cabo en función del desarrollo de actividad en el que se emplean. Desde las grandes superficies hasta las empresas con plantillas más reducidas, todas están en la obligación de comunicar a sus trabajadores como deben desarrollar su labor en las instalaciones.

“Es la empresa quien debe decidir y el trabajador seguir las pautas. Es un elemento de protección más, como el casco en la construcción o los EPI para los sanitarios. En el caso contrario, puede implicar una sanción o incluso el despido”, advierte el secretario general de Ceos.

Y desde la peluquería Jean Louis David, Briskeyla y María han comentado que van a seguir llevando la mascarilla porque están "muy cerca del cliente". Ambas han señalado que no se han puesto enfermas, "ni con una gripe ni con nada", este invierno gracias al uso de los cubrebocas. Los clientes que han entrado este miércoles en este local también la han llevado puesta. Estas dos peluqueras se han mostrado muy prudentes. "De momento da miedo no llevarla, nos hemos acostumbrado a ella. Parece que no hay covid pero hay", han advertido.

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