Huesca

MOVILIDAD

Víctimas de atropellos de bicicletas expresan su “miedo” a salir a la calle

Afirman que han sufrido lesiones al ser arrolladas y que no se trata de casos aislados

Myriam Sánchez en la plaza de San Antonio, donde fue arrollada. Las lesiones son visibles en su pierna.
Myriam Sánchez en la plaza de San Antonio, donde fue arrollada. Las lesiones son visibles en su pierna.
Pablo Segura

“Me recordó a los sanfermines, solo que allí la gente sabe a lo que va, yo no sabía que me estaba esperando un ‘toro’ al doblar la esquina”. Son las palabras de Myriam Sánchez, de Huesca y el ‘toro’ era el ciclista que le atropelló a primera hora de la tarde del viernes 4 de junio cuando caminaba por la plaza de San Antonio de Huesca, al atravesar el pequeño pasillo que queda entre la entrada al parking y el antiguo edificio de Galerías Primero.

“Al ser la plaza en bajada, el chico iba a gran velocidad, yo también iba caminando rápido, porque me esperaba mi bebé de seis meses y nos chocamos y ni el me vio a mí ni yo a él”, relata. Ella intentó pararle con los brazos y adelantando una pierna que acabó marcada con la huella de la rueda de la bicicleta, sufriendo además, como dice, “una gran caída”, que le dejó glúteos llenos de moratones, raspaduras en el codo y la pierna y un “latigazo cervical, como los que se sufren en los accidentes de coche”. “Caí al suelo, fue un milagro que no me rompiera nada”, asegura. El ciclista no se detuvo y siguió su camino.

Aturdida y dolorida por el golpe, esperó al día siguiente para poner la denuncia en la Policía Local, donde se dirigió con el parte médico. Sin embargo, explica, no le fue posible al no poder identificar al ciclista, del que solo recuerda que era un chico joven, “de unos catorce años, corpulento”, y no contar tampoco con testigos. “Me dijeron que redactara un manifiesto”, afirma.

Quiere denunciar esta situación, porque, como dice, su principal miedo es ahora “que le pasara lo mismo a mis hijos, a mi madre, a mi abuela... Las bicis me encantan, pero sin atropellos y cumpliendo las normas, algo que me da la sensación que la gente no hace”. “Huesca ciudad de bicis, sí, pero de bicis controladas y con cabeza, por favor”, expresa Myriam.

Dos ciclistas circulan entre los peatones en los Porches de Galicia, en pleno centro de Huesca.
Dos ciclistas circulan entre los peatones en los Porches de Galicia, en pleno centro de Huesca.
Pablo Segura

Su caso no ha sido el único que ha podido conocer este periódico de primera mano. M.P.G, una mujer jubilada que vive cerca del parque Miguel Servet de la capital altoaragonesa, sufrió un accidente similar el 18 de febrero.

En este emblemático espacio verde de la capital altoaragonesa fue donde, en la zona de la Rosaleda, el citado día, fue arrollada también por un joven que circulaba en bicicleta, según relata, a toda velocidad. “Me empentó y caí de rodillas. La gente vino a asistirme y él siguió su camino, yo creo que ni se enteró de que me había tirado”, explica.

Sufrió rotura de un diente, además de golpes y hematomas en rodillas, brazo y muñecas, según los médicos que la atendieron. Dio parte a la Policía Local al día siguiente, pero al igual que en el caso anterior, al no contar con datos concretos sobre el incidente, no pudo formalizar una denuncia. Regresó una vez más a la comisaría con los certificados médico y del dentista que le había examinado.

Como asegura, ha dado parte también al Ayuntamiento de Huesca de lo sucedido, tanto al equipo de Gobierno como a la oposición. “Pero esto sigue todos los días y eso que en el parque está prohibida la entrada a bicicletas y también a patinetes. La gente está indignada”, asegura. Una situación que se repite, indica, “en la acera de Juan XXIII y Vicente Campo, son zonas tomadas por las bicicletas y algo menos, por los patinetes y a la velocidad que van. Siguen saliendo por donde menos lo piensas”.

Al igual que Myriam Sánchez, afirma que aunque sigue saliendo a la calle, tiene “miedo” y como ella, más gente que conoce. Propone así “más vigilancia y que empiecen a poner multas y a parar a la gente, que se enteren de que está prohibido. Y que hablen también con la asociación de ciclistas”.

“Una ciudad europea”

Todo ello, como dice, “si en Huesca queremos ser como una ciudad del norte de Europa”. “He estado en Holanda muchas veces y es una gozada y en Alemania lo mismo. Todo el mundo sabe por dónde tiene que andar y no pasa nada. En Jaca puede que esté la cultura de la bicicleta mejor organizada, pero aquí es una vergüenza”, afirma.

Samuel Escámez es, por otra parte, el portavoz de una de esas asociaciones de ciclistas que señala M. P. G., en concreto, de Huesca en Bici. “Mi opinión, a nivel personal, que coincide con la de la gente de la asociación que conozco, es que en Huesca se puede circular bastante bien, aunque siempre te vas a encontrar con alguna persona poco amable o agresiva”, señala. Y añade: “Accidentes en los últimos años solo conozco dos o tres y nunca ha habido casos graves”.

“Huesca, a lo mejor porque es pequeña, es una ciudad ideal pera ir en bici. Puede que no sea ideal al 100 %, ninguna lo es, pero es mucho mejor para ir en bici que para ir en coche. Hay gente que va en coche que no es amable, igual que hay gente que va en bici que tampoco es amable. Es ya un problema de las personas, no depende del vehículo, el que es amable es amable vaya donde vaya”, afirma Escámez.

Carriles bici

Valora además positivamente el anuncio realizado este jueves por el Ayuntamiento de Huesca de la ampliación del carril bici con 4,3 kilómetros más que se añaden a los 12,8 actuales y que unirán instalaciones como el Complejo Deportivo San Jorge, el Conservatorio de Música o el centro Público Integrado de Formación Profesional “San Lorenzo”, una reivindicación que llevaban tiempo haciendo.

Señala, por otra parte, que los nuevos vehículos de movilidad personal que están surgiendo, como el “segway”, el monociclo eléctrico y el patinete están marcando tendencia entre la gente más joven. “Si no fuera por eso, en Huesca se verían más bicicletas, asegura, aunque también es verdad que en Huesca al ser las distancias muy cortas y si vives en el centro, no te cuesta nada ir andando”.

Desde el Ayuntamiento de Huesca y la Policía Local llaman también a la tranquilidad sobre los incidentes protagonizados por bicicletas y patinetes. El año pasado se contabilizaron así un total de diez incidentes en el casco urbano con un ciclista implicado. En lo que va de año se han comunicado siete. En cuanto a los patinetes, en 2021 fueron ocho los incidentes con diez heridos y en lo que va de 2022, cinco incidentes con cinco heridos.

Desde la Policía Local aclaran que los heridos, en ambos casos, son de carácter leve y significan, por lo general, caídas del conductor. Señalan además que hay casos en los que no se llega a poner denuncia y no es necesario el traslado a un centro médico. Como observa la intendente de la Policía Local de Huesca, Beatriz Rivas, “la zona peatonal de Huesca no es una zona peatonal al uso”. “Es una zona de tráfico restringido y con prioridad peatonal. Se formulan denuncias, sí, pero tampoco es nada llamativo. Así en cuanto a la incidencia de accidentes es mínima y en cuanto a la corrección de infracciones hay, pero tampoco es llamativo”, señala Rivas.

“Yo creo que somos una ciudad respetuosa con las normas”, señala, por otra parte, la concejal de Seguridad Ciudadana y Movilidad del Ayuntamiento de Huesca, Ana Loriente. Como explica, en el caso de los patinetes, se está valorando ahora regular mediante alguna ordenanza su uso. “Salió hace poco la ley sobre estos vehículos desde la Dirección General de Tráfico y es un compromiso también con parte de la Ponencia de Movilidad, de que una vez saliera esa normativa, nosotros hilar un poquito más finos y si cabe la posibilidad y en una ordenanza, trabajar esa regulación”.

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