Huesca

Las alpargatas de toda la vida pisan fuerte en las fiestas de San Lorenzo

Triunfan por su comodidad, versatilidad y su larga tradición

Silvia Tosar y Mila Mateos, de De Par en Par, muestran las alpargatas especiales para San Lorenzo.
Silvia Tosar y Mila Mateos, de De Par en Par, muestran las alpargatas especiales para San Lorenzo.
Elena Jordán

De lona, ante, cuero, lisas o estampadas, planas o con cuña… Las alpargatas gozan de una gran variedad de estilos según el gusto y el uso. El documento más antiguo que prueba su existencia en Europa data de 1322, donde se hablaba de espardenya para referirse a unos zapatos utilizados por los campesinos del siglo XIV en los Pirineos españoles.

Mila Mateos y su hija, Silvia Tosar, regentan una tienda de alpargatas en la calle del Coso Alto, y tienen claro por qué tienen tanto éxito: “Por el material, es un zapato muy cómodo. Aunque hay quien es reacio, una vez lo prueban, repiten”. El tiempo meteorológico influye en la venta de este calzado, “ya en mayo con el calor que hizo, se empezaron a vender muchas”, asegura la dueña.

Las esparteñas tienen un público muy amplio: desde recién nacidos hasta personas mayores. Su versatilidad para adaptarse a cualquier contexto es una de sus mayores virtudes: “se ha puesto de moda en las bodas, no sólo para la novia cuando se quita el tacón, sino para las invitadas. En comuniones, las mairalesas… Y por supuesto también para el día a día”. Las más jóvenes optan por las de tacón, sobre todo en colores neutros, aunque también se venden muy bien las de color ocre, mostaza y rojo. La gente mayor prefiere zapato cerrado, con algo de planta y que agarre bien el pie. Para caballero, “la zapatilla clásica de lino de toda la vida, lisa o estampada. Para una ocasión más arreglada se llevan las de espiga, porque viste mucho. La suela es de goma y la tela de espiga, que es más dura que la clásica y no cede”, explica Mila. Aquí viene el plato fuerte: han lanzado una colección especial por San Lorenzo. Los modelos tradicionales ahora visten de verde y blanco.

La alpargatería más antigua de la ciudad con más de 100 años de historia, Calzados Moreno, también presume de colección laurentina: “son las peñistas de siempre en todas las tallas, desde la 16 para recién nacidos de 3-4 meses hasta el 47”. Sus dueños justifican su éxito por la tradición en el norte al ser zona productora, y porque “es natural, no da alergias”.

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