Huesca

VACACIONES EN PAZ

Familias oscenses acogen de nuevo a 40 niños y niñas del Sáhara

Se recupera el programa Vacaciones en paz, de la Asociación Alouda, tras dos años, aunque se inicia con un mes de retraso

Van a pasar unas "Vacaciones en Paz" tras dos años de espera por la pandemia
Van a pasar unas "Vacaciones en Paz" tras dos años de espera por la pandemia
Pablo Segura

Los 40 niños y niñas saharauis que participarán este año en el programa Vacaciones en paz han llegado esta tarde a Huesca tras más de un día entero de viaje desde los campamentos de refugiados de Tinduf, en el suroeste de Argelia.

Con el encuentro con las familias, que ha tenido lugar en el salón de actos del IES Pirámides, se recupera, después de dos años, este programa de acogida con más de dos décadas de historia.

Ruth Franco Erdociaín, presidenta de Alouda, se ha mostrado contenta por poder recuperar el programa, aunque “un cúmulo de circunstancias” ha hecho que el inicio se retrase hasta un mes. “El proceso de poner en marcha todo esto después de dos años ha sido largo, complicado, y bueno se ha perdido ya un mes, porque el programa inicialmente dura dos”, ha señalado minutos antes de que comenzara la recepción oficial. Entre esas razones está la pandemia y que los trámites empezaron mucho más tarde, pero también el giro político dado por Pedro Sánchez respecto al Sáhara. “Es un programa muy complicado, que necesita de hacer muchos trámites y de que las relaciones sean muy fluidas, y no hay que negar que todo este giro y cambio político nos ha influido”, afirmaba la presidenta de la entidad, refiriéndose a la ratificación por Sánchez al plan de Marruecos para el Sáhara Occidental.

De los 40 niños y niñas, 35 pasarán este tiempo con familias, ubicadas por toda la provincia. Los otros cinco son menores con distintas discapacidades. Estarán en centros residenciales de Cadis. Primero, en el centro de Aspace, en Huesca; desde donde se trasladarán al centro de Valentia, en Martillué; para terminar su estancia en el centro vacacional de Isín, de la Fundación Adislaf.

Begoña Buesa, responsable del centro escolar de Aspace, explica como este centro es la primera casa de acogida, donde tras el largo viaje les ayudarán a “adaptarse a los nuevos espacios y las nuevas personas, a esta nueva vida que van a tener durante estos meses. Intentamos que se sientan como en casa”, explica. Una labor que se articula gracias a “la mediación” que ejercen las monitoras de Alouda y los profesionales de Aspace para que la acogida a estos niños y niñas y la convivencia con la población residente en el centro sea, como ha sido en otras ocasiones, “muy buena”.

Tras unas palabras de recibimiento por parte de la presienta de Alouda, Ruth Franco; el diputado Antonio Biescas y el concejal Arturo Bierge, se procedió a reunir a las familias con los niños y niñas.

La espera había sido larga, el mes de retraso, casi un par de horas de retraso en la llegada prevista. Si se miraba hacia el lugar donde esperaban las familias en ese salón de actos del IES Pirámides, se percibía los nervios y las ganas por abrazar a quienes formarán parte de la familia durante el próximo mes.

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