Huesca

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Leonardo Hernández, puerta grande con el mejor toro

La Feria de la Albahaca se ha cerrado con el habitual festejo de rejones

La actuación de Leonardo Hernández le valió la puerta grande.
La actuación de Leonardo Hernández le ha valido la puerta grande.
Pablo Segura

La Feria de la Albahaca se ha cerrado con el tradicional festejo de rejones, en el que Leonardo Hernández ha resultado triunfador. Desorejó al tercer toro, la mejor res (o la menos mal, por precisar) de una corrida mansa de Campos Peña, desigual de presentación y juego, con dos ejemplares descastados (primero y quinto). En general, salvo el reseñado primer toro de Leonardo Hernández, poco cooperaron con la tarea de los caballeros en una tarde con pocos momentos vibrantes en los tendidos, ante un público predispuesto hacia los rejoneadores.

Las palmas y el jaleo incluso se intensificaron con la lidia alborotada de Leonardo Hernández y su rejoneo bullidor. Brilló especialmente en banderillas con las dos manos en ambos toros. Su labor fue facilitada por el primer ejemplar, que se enceló en el caballo con más fijeza que el resto de sus hermanos. Mató de un rejón entero y el flamear de pañuelos en las gradas fue respondido con dos orejas; eso sí, con una presidencia más firme que en días anteriores, paradojas de la feria. En el que cerró plaza, pudo menos Leonardo Hernández ante un toro blandito de manos. Falló en la suerte suprema y enfrió los tendidos en la petición de recompensa.

Tal le sucedió ante sus dos rivales a Diego Ventura, que con las banderillas cortas también agradó a los tendidos. Reunió en ambos toros las banderillas en una moneda en una lidia que en el segundo quiso ser más efectista en la monta para tocar pelo, como así ocurrió, al ser recompensado con una oreja.

Más tedioso resultó el desempeño de Rui Fernandes (ataviado a la federica, como suele ser común en Portugal) quien quizá tuvo además el lote más flojo de la corrida: un primero descastado al que le costó encelar y un cuarto escurrido y mal presentado. Al primero, no obstante, le cortó una oreja.  

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