Huesca

curso escolar 2022-2023

El Banco de Libros crece casi un 7% pese a no incluirse 1º y 2º de Primaria

Familias y Fapar creen que debería buscarse alternativas para que se pudiera incluir estos dos cursos en el programa

Las familias recurren cada vez más a los libros de texto de segunda mano
Desde su implantación el Banco de Libros ha aumentado gradualmente el número de beneficiarios
Efe

El próximo curso 2022-23, alrededor de 66.000 estudiantes aragoneses harán uso del Banco de Libros. De esos, unos 4.000 son estudiantes que se han incorporado de cara al nuevo curso escolar que comenzará en unas semanas.

Mirando las cifras de estudiantes beneficiarios en los cuatros años que con este próximo curso lleva vigente el programa, se podría decir que tiene la aceptación de las familias.

En este tiempo se ha pasado de los 49.000 estudiantes que se incorporaron a este plan el primer año en que estaba vigente, a los 66.000 -4.000 más que el año pasado- que se prevé para este curso 2022-2023, pues todavía es una cifra provisional, que podría crecer en septiembre, tras la apertura de un plazo extraordinario. “Cada año ha ido aumentando entorno a un 6% y un 7%, eso significa que funciona”, valora Rosana Liesa, representante en Huesca de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de Aragón (Fapar).

Aunque son cuatro años los que este programa lleva activo, de momento sigue sin contemplarse incluir los libros de los cursos 1º y 2º de Primaria, por tratarse de material fungilble; libros que, al incorporar más contenido para escribir, pintar o dibujar, son más difícilmente reutilizables.

Liesa insiste en que “se debería trabajar en esto, en averiguar cómo podría ser menos gravoso para las familias” con hijos e hijas en estos cursos. “Pedimos que se profundice. No tenemos muy claro cómo se puede hacer, o si desde cada centro se puede abordar de una manera diferente”, apunta.

Manuela Dieste, madre de dos niños que este curso empezarán en 5º de Primaria y 2º de la ESO en el Colegio Salesianos, cree también que sería bueno que los libros de 1º y 2º deberían incluirse, “porque son los más caros” al ser autorrellenables. Para hacerse una idea, el último año que compró libros para sus dos hijos, pagó 165 euros por el material del que estaba en 5º de Primaria, y 240 euros por los libros del que estaba en 1º de Primaria.

De la misma opinión es Davinia, profesora de Primaria y madre también de dos niños, en 5º y 1º de primer ciclo, en el CEIP Pedro J. Rubio, que lleva participando en el Banco de Libros, tres años. “Me hubiera gustado mucho que estuviera en 1º y 2º de Primaria”, explica, “sería una buena iniciativa para ahorrar tanto las familias como el medio educativo, especialmente con estos libros que (una vez empleados) acaban en la basura”, añade.

“Hay centros que trabajan con materiales propios, o con proyectos, no todos los centros trabajan con libros. Sería una opción”, pero es una cuestión que “depende de cada centro educativo y de Educación”, añade, aunque apela a que se ponga “un poco de voluntad”, para llegar a tener materiales que se puedan reutilizar.

Ahorro significativo y materiales en buen estado

El beneficio más evidente de incorporarse al banco de libros, el ahorro, sustancial si se compara con la cantidad que se abona por los libros nuevos. “Nosotros estamos encantados, porque el último curso que pague libros de los dos -2018/2019-, fueron casi 400 euros”, explica Dieste. La diferencia es significativa, pues el aporte que las familias que se incorporan a este programa es de entre 20 y 25 euros en función del ciclo.

También hay satisfacción por el estado en el que llegan los libros, que en el caso de Davinia, “todos los que nos han tocado estaban en buen estado y no hemos tenido ningún problema”.

Y mientras el número de estudiantes que se adhieren a este programa aumenta, el número de becas para material curricular -para las que el Gobierno de Aragón ha destinado 2,3 millones para el próximo curso- desciende a 12.643, en comparación con el año pasado, 14.058, así como si se compara con las becas concedidas en el curso 2018-2019 (18.041). Un descenso que Educación vincula a la mayor adhesión de las familias al Banco de Libros. “A partir del curso 2021-2022, las familias pueden elegir entre banco de libros y becas de material curricular, por eso disminuye el número de peticiones y, por tanto, de beneficiarios”, señalan.

La sensación en Fapar con este programa, una reivindicación encaminada a lograr la gratuidad de los libros, es “positiva”, pero advierte de que aunque “el programa está muy bien, no está consolidado. Hemos visto que en alguna comunidad autónoma lo han retirado”, explica Liesa. Por eso, recuerdan a la administración, “a la presente y a las futuras, lo beneficioso y justo del programa”, para “que no lo dejen de la mano”, concluye.

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