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Aumenta hasta dos euros el menú del día en la hostelería oscense

Algunos establecimientos mantienen los mismos precios a pesar de la inflación

Los establecimientos están pagando más del doble tanto en luz como en gas que hace unos meses.
Los establecimientos están pagando más del doble tanto en luz como en gas que hace unos meses.
Pablo Segura

Con la pandemia en el retrovisor y con un verano de reencuentros y sin restricciones se preveía que iba a ser el momento en el que la restauración oscense volviese a despegar. Pero llegó la inflación y toda la esperanza y expectativas que los hosteleros tenían puestas en 2022 se evaporaron. Los precios por la nubes ha provocado que el menú del día sufra cambios y haya quienes lo hayan aumentado hasta dos euros, como Peter, quien es el propietario de varios bares de la ciudad, entre ellos el Ibón. Peter ha pasado de ofrecer un menú de 10 euros a uno de 12. Esto sirve para intentar solventar los problemas que están arrastrando estos últimos meses, aunque para él se queda corto ya que, “en proporción, sigue sin salir rentable”. El precio del gas y de la electricidad en sus negocios ha subido de forma desorbitada y ha pasado de estar pagando 300 y 600 euros, respectivamente, a pagar 900 y 1.400 euros ahora. Aun así, esto no hace que se replantee un cambio en la carta porque esto podría ser peor. “Cuando bajas la calidad, la gente no viene, esto es así. Si aumentas un poco el precio, pero mantienes la calidad puedes conseguir retenerlos”, argumenta.

En el otro lado, se encuentran quienes se resisten a subir los precios a pesar de la situación. Urbano García es el propietario del Bar Hervi y su menú está sobre los 16 euros. “Si subes los precios, lo único que puede provocar es que trabajes menos, y si trabajas menos lo que haces es reducir personal”, piensa García, y es que como todos, está sufriendo las consecuencias de la inflación, pero tiene la suerte que ahora mismo la situación le es favorable: “Nosotros estamos trabajando bien. Llevamos una quincena buena y si en septiembre hay buen tiempo, sabemos que van a estar llenas las terrazas”. Al igual que Peter prevé un futuro incierto: “Hasta octubre tenemos buenas previsiones, pero cuando se vaya el turismo ya veremos”.

Cerca del Hervi, en el Ricorico-cu, Cecilia, también mantiene el precio del menú diario. “Haciendo esto, lo único que estoy perdiendo es dinero”, señala. Actualmente se está replanteando el precio de menú y piensa hacer “como lo está haciendo todo el mundo”, aunque durante estos meses ha intentado hacer todos los malabares posibles para evitarlo: “Hemos cambiado el menú hace poco, para intentar no cambiar el precio, pero de poco nos sirve ya porque esto no para de aumentar”, lamenta la hostelera.

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