Huesca

SALUD MENTAL

Cruz Blanca exige un Plan Nacional contra el suicidio

La jornada puso de manifiesto la urgencia de un plan ambicioso para la prevención y detección

El evento tuvo lugar en el Centro Ibercaja Huesca (Palacio Villahermosa).
El evento tuvo lugar en el Centro Ibercaja Huesca (Palacio Villahermosa).
Pablo Segura

3.941 personas murieron por suicidio en 2020, 1320 en accidentes de tráfico, 974 por consumo de drogas y 47 mujeres por violencia de género.

Paradógicamente, para todas ellas existe un plan nacional, excepto para el suicidio. Ésta ha sido la principal reivindicación de la Jornada para la Prevención del Suicidio de Cruz Blanca, celebrada este martes 20 en colaboración con el Centro de Escucha D. Javier Osés y la Fundación Ibercaja.

El evento ha contado con la asistencia de Alberto Hernández (Presidente del teléfono de la Esperanza en Aragón, Psicólogo Sanitario y Trabajador Social), de José Manuel Dolader, (Director del área de atención y prevención del suicidio y de la radio Social la Barandilla) , además de la invitación especial de Rocío Gallardo, superviviente familiar.

A nivel nacional, el suicidio tan sólo se contempla en un apartado de la estrategia para su prevención, recogido en el plan de Salud Mental. “Es insuficiente. No hay ni un sólo funcionario que se dedique a investigar causas psicológicas o que coordine el seguimiento de las comunidades autónomas. Necesitamos una dirección general en el estado que se dedique a trabajar de lleno en la prevención” ha reivindicado José Manuel Dolader.

Otro de los objetivos de la jornada, ha sido visibilizar y concienciar a la sociedad de la magnitud de este problema social. “Nadie se quiere suicidar. Las personas que lo hacen es porque no soportan ese dolor” ha expresado Dolader.

Teléfono de la Esperanza

2021 cerró con 8.212 llamadas al teléfono aragonés de prevención. Con el mes de agosto cerrado, en 2022 llevan atendidas 6.000 llamadas, por lo que se prevé acabar el año con cerca de 9.000.

Durante el ciclo anterior, un 31,4 % de las llamadas fueron preventivas, es decir, de ideación suicida que finalmente no llegaron a darse. Las que sí acabaron en un acto suicida, se sitúan en un 3,18 %. un dato que duplica al de 2020, con un 1,5 %.

“Necesitamos que las administraciones nos brinden un mayor apoyo y escucha a las organizaciones. Es necesario seguir manteniendo las actividades dirigidas a mejorar la salud mental” ha concluido Alberto Hernández.

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