Huesca
EN COLABORACIÓN CON la Asociación Provincial de Hostelería y Turismo de Huesca

Una provincia llena de soles y estrellas

Varios restaurantes oscenses han sido reconocidos por las guías Michelín y Repsol por la calidad de su propuesta gastronómica y su servicio.

Diego Herrero está al frente de la cocina de Vidocq, uno de los restaurantes galardonados.
Diego Herrero, al frente de la cocina del Vidocq, reconocido con un Sol Repsol, clausura este año los talleres de Gastronomía

Que Huesca es un territorio lleno de luz y color no debería ser una novedad para todas las personas que conozcan un mínimo de esta tierra. Sol que da color a las montañas, nuestras ciudades y campos; estrellas que iluminan las noches en uno de los lugares donde mejor se pueden ver estos astros.

Pero estos soles y estrellas no se limitan únicamente a estar en el cielo, sino que también iluminan, de día, pero también cuando oscurece, nuestra radiante gastronomía. Una cocina, la aragonesa y concretamente la altoaragonesa, que bebe profundamente de las raíces de una cocina austera y de montaña y que con los años se ha ido perfeccionando junto a la influencia de otros pueblos próximos, como los vascos, franceses o catalanes hasta llegar a una sofisticación y vanguardista que sin duda es gran referente en Aragón y en los territorios de interior de España. Interior en donde la comunidad aragonesa es uno de los líderes destacados. Porque, y aunque suene a tópico, aquí sí contamos con suficientes argumentos en materia de patrimonio, historia o naturaleza. Y qué mejor complemento para esas visitas, para esas excursiones -aparte del disfrute que ofrecen singulares alojamientos- que disfrutar de una buena mesa.

Destacados Michelín

Cuatro son los establecimientos que cuentan con la catalogación de Estrella Michelín en la provincia: Tatau y Lillas Pastia en Huesca, Espacio N en Esquedas y Callizo en Aínsa. Cada uno con su personalidad propia, pero todos brindando una excelencia en cocina y servicio. Un orgullo para todos los que vivimos esta provincia. Aunque también existe una nutrida representación en la Bib Gourmand; la en ocasiones mal llamada “segunda división” Michelín y que, aunque se debe a un criterio, poco tiene que envidiar a la primera.

Destacan lugares como Trasiego en Barbastro, con una espectacular apuesta en sus instalaciones en el complejo de la D.O. Somontano y de la mano experta de Javier Matinero y Natalia Gracia. Guisos, tradición y sobre todo, sabor. Carmen es otro de sitios en los que disfrutar. Situado en el edificio de la lonja de Binéfar, el reputado Ivan Vilanova ofrece una cocina de autor y que se basa en la gran calidad de productos de la zona o en especialidades como la trufa negra. Casa Chongastán en Chía es una apuesta por la sostenibilidad, allí donde la cocina se hace de manera tranquila y donde es un acierto si se quieren probar carnes o cortes como el chuletón, el entrecot o el solomillo de las terneras que pastan en los Valles del Pirineo. Canteré, en plenos Parques Occidentales, se define como “cocina del recuerdo y del reconocimiento”. A ello ayudan migas, costillas de cordero o esa magnífica olla jacetana que incluso aquí se hace menú. El Origen en Huesca es uno de esos templos de todos los amantes de la cocina Km.0. Bea Allué dirige la cocina y el establecimiento desde la que salen ajoarrieros o garbanzos con maestría y una sonrisa. Por su parte, la Capilleta, en pleno valle de Chistau, es el claro ejemplo de restaurante bistró de estilo provenzal-vintage en el que degustar un arroz a la brasa o algunas de las mejores variedades de setas. Montañes en Biescas y Casa Arcas en Vilanova completan la lista.

Soles que iluminan

Pero no todo va a ser Michelín. También existen establecimientos reconocidos en la guía patria por excelencia. De nuevo repiten con Un Sol, los establecimientos Tatau, Lillas y Callizo sumando con ello una nueva garantía para volver. Se estrena en esta categoría otros de los grandes de esta provincia: Vidocq, alta cocina de montaña que juega desde Formigal con una fusión de sabores que sus propietarios, Diego y Amaya, se han traído de sus viajes por Tailandia, Filipinas o México. Y también se reconoce con un Sol a la Venta del Sotón, alter ego o mejor dicho, establecimiento que comparte sus instalaciones con Espacio N; toda una oda desde sus comienzos a la cocina aragonesa.

Espacio N aparece ahora en la categoría de establecimientos recomendados, como también lo hacen Trasiego, Carmen, El Origen o el Montañés. Se incorporan a esta bancada de grandes restaurantes recomendados en la Repsol otros negocios. Casa Frauca, en Sarvisé, un establecimiento racial, con una decoración, servicio y calidad exquisita; y La Cocina de Jaca, cuyo titular, Pepe Pérez, sin olvidar a Maider, suma un puntito muy interesante de innovación al recetario tradicional y los productos del valle de Aragón. También aquí destacan dos clásicos: Casa Blasquico en Hecho y La Catedral en Roda de Isábena.

Resulta imposible destacar aquí a otra categoría más nueva, creada recientemente, como son los “soletes” Repsol y los “soletes de barrio”, que buscan ampliar horizontes y categorías de reconocimiento a lugares donde se come de vicio o más alejados de los epicentros habituales. Medio centenar de opciones más en las que disfrutar en nuestra provincia, aunque seguramente a muchas personas se les antoje corto.

Huesca es magia también en la gastronomía, donde el buen hacer de sus profesionales, junto a los mejores productos de Aragón, consiguen crear momentos inolvidables a los que contribuyen de manera imprescindible, los profesionales y empresas que trabajan en el sector de la felicidad.  

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