Huesca

FIESTAS SAN MARTÍN

El Payaso y la Abueleta agitan las fiestas de San Martin

Cientos de asistentes disfrutaron del tradicional acto tras dos años de parón. La programación de las fiestas incluyó una charla sobre emprendimiento

La Abueleta corre tras los niños con su vara, un símbolo de las fiestas de San Martín.
La Abueleta corre tras los niños con su vara, un símbolo de las fiestas de San Martín.
Pablo Segura

“¡Qué vienen, qué vienen!”. Gritos de emoción y entusiasmo invadieron la plaza del Justicia durante la tarde del 7 de noviembre. Cerca de un centenar de niños y niñas de todas las edades, acompañados de sus familiares, asistieron a la primera salida de los míticos cabezudos de las fiestas de San Martín: el Payaso y la Abueleta.

La tercera generación de cabezudos disfrutó de una gran acogida, donde pudo repartir “varazos” a diestro y siniestro, agitando el tercer día de fiestas con un éxito rotundo.

Este tradicional acto del barrio de Santo Domingo y San Martín se celebró “con más ganas que nunca” por regresar tras el parón de los dos últimos años de pandemia.

 Algunos niños como Miguel y Sofía, de seis años, acudieron “expectantes”, con un vago recuerdo de El Payaso y la Abueleta. “La última vez que fueron tenían cuatro años.... no se acuerdan de mucho”, explica su madre.

Los más pequeños disfrutan con la carreras

Aquellos de mayor edad planeaban su estrategia antes de su llegada a la plaza. Hay quienes esperan a ser perseguidos, otros que van en su busca y quienes se esconden a ratos. “Los cabezudos en sí no me dan miedo. Lo que me da miedo es que me den con la vara”, confiesa Luis, de diez años.

El Payaso dio algo de tregua en su llegada a la plaza. Decenas de niños se acercaron para saludarle y fotografiarse. La Abueleta, en cambio, agitó la fiesta desde el primer minuto, corriendo desenfrenada tras los niños con su vara.

Es muy divertido, los he vivido desde niña. Trae muy buenos recuerdos, es un símbolo de nuestro barrio. Hace años los llevé, es muy emocionante”, relata Ana, madre y asistente al encuentro. Ahora, su hija Salas continúa con la tradición y disfruta de la magia del momento.

Charla: "Cómo emprender y no morir en el intento"

La tarde del lunes 7 de noviembre, se completó con otros eventos programados, como la charla que tuvo lugar en la Asociación Vecinal, titulada “Cómo emprender y no morir en el intento”, a cargo de Cristina Luque, dueña de la panadería “El Rinconer”, espacio en el que compartió su experiencia como emprendedora y donde aprovechó para reconocer el esfuerzo de pequeños comerciantes para levantar sus negocios día a día y animar a nuevos emprendedores a materializar su proyecto.

 “Resiliencia, constancia y foco”, subrayó Luque. El Rinconer nació en Huesca hace ya más de 25 años, se trata de un proyecto de autoempleo que sobrevivió a los periodos de crisis. La empresaria puso el foco en: “La actitud de seguir adelante aunque las circunstancias de alrededor no acompañen. Creer en uno mismo, echarle horas, esfuerzo y proyección”, ingredientes esenciales para llevar a cabo cualquier negocio, además del “factor suerte”.

El primer paso para aquellos que todavía no se han atrevido, apunta Luque, es: “Apuntar las ideas. Hay muchas que se quedan en el aire y al final se desechan, pero hay que valorarlas todas”. El segundo paso es asesorarse desde todas las áreas: Asesoría financiera, gestoría, familia, psicólogo... “Todas las puertas a las que llames son válidas, se trata de buscar el apoyo y atreverse” concluyó. 

“Cómo emprender y no morir en el intento”, charla a cargo de la empresaria Cristina Luque, en la Asociación Vecinal.
“Cómo emprender y no morir en el intento”, charla a cargo de la empresaria Cristina Luque, en la Asociación Vecinal.
Pablo Segura
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