Huesca

INVESTIGACIÓN

Se buscan personas para hablar de neurociencia, matemáticas o cuántica

La investigadora María Delgado, de 16 años y mejor alumna Stem del país, quiere crear un grupo con inquietudes comunes

María Delgado.
María Delgado.
S. E.

Se busca a las alrededor de las 1.140 personas de altas capacidades que, por porcentaje, debería haber en la capital oscense (un 2,3 % de la población). El objetivo es establecer un grupo con inquietudes y aficiones similares, que van desde las matemáticas puras a la neurociencia pasando por la computación cuántica, los agujeros negros o las ondas gravitacionales. La estudiante e investigadora María Delgado, de 16 años, “Mejor alumna Stem de Secundaria en España” -entre otros muchos reconocimientos- y ahora cursando 1º de Bachillerato en el King’s Interhigh inglés en modalidad telemática, es la promotora de esta idea y explica que “el cerebro de las personas con altas capacidades funciona diferente, no es superior, sino que los sentimientos los sentimos mucho más y si nos gusta un área, enfocamos todo allí”.

En esencia, lo que busca Delgado -nacida en Colombia, pero habitante de Huesca desde que tenía 3 años- no es distinto de otras personas que quieren crear grupos para hablar de fútbol, practicar senderismo o compartir gustos comunes. La diferencia es que los intereses de Delgado pasan por las matemáticas avanzadas (análisis abstracto o geometría diferencial), la neurociencia, la física o la robótica. Las personas con estas inquietudes pueden contactar con María en el correo wmariadelgado@gmail.com

Pero no todo es ciencia. “También me gusta mucho la literatura”, dice la adolescente, que tiene bastante avanzados dos libros. Y además de intelecto, deporte: el muay thai (boxeo tailandés) y el baloncesto son otras dos de sus aficiones.

Por el momento le está resulta difícil encontrar a gente con la que hablar de estos temas, especialmente los científicos. De allí su interés por crear este grupo de personas con intereses compartidos. Y hasta ahora se encuentra más a gusto hablando con adultos e incluso con doctorados de Física que con gente de su edad. “Aunque también me gusta relacionarme”, aclara.

El “detonante” de esta idea llegó en su estancia en Nueva York en septiembre y octubre junto con otros 39 estudiantes brillantes becados por varias fundaciones estadounidenses. “Todos teníamos intereses parecidos y hacíamos cursos similares. Nuestros padres flipaban cuando nos veían hablar de estas cosas entre nosotros”, recuerda Delgado, que ahora, además del Bachillerato online en Inglaterra, está siguiendo un curso de un doctorado de Física sobre metamateriales. Para entendernos, materiales que pueden llegar a ser invisibles, entre otras aplicaciones.

Esas semanas fueron unos momentos en los que María sintió conexión total con las demás personas. “Mis padres no me entienden cuando les intento explicar (un proyecto en los que está involucrada)”, explica la joven, quien resalta que aun así el “constante apoyo” de su familia ha sido crucial para poder desarrollarse, al igual que el de Elena Mengual, su profesora de Matemáticas en Salesianos Huesca, donde estudió hasta acabar la ESO con un año de antelación. “Elena literalmente me abrió los ojos y ha potenciado todo esto”, reconoce.

“La belleza” de las matemáticas

Para la World Science Scholar en 2021 o miembro investigador de la Academia de Ciencias de Nueva York, sus dos pasiones verdaderas son las matemáticas y la neurociencia. “Siento que con ellas -las matemáticas- podemos describir todo lo que nos rodea (...), todo se puede basar en la teoría matemática, un lenguaje universal para todo el que lo pueda entender”, dice la joven sobre la primera disciplicina, de la que resalta que “es increíble la belleza que tiene cuando todo nuestro universo puede ser descrito”.

Hasta ocho sueños puede recordar María cuando se despierta la mañana siguiente. “Investigué sobre el ciclo y vi que la neurociencia era muy, muy interesante, divertida y, con los sueños, inexplorada”, recuerda. Y aquí se combina con las matemáticas, porque “si puedo describir con ellas esta parte de la neurociencia, puedo ayudar bastante a la comunidad científica. O eso espero”.

Matemáticas o neurociencia son las dos vías futuras más posibles para María, quien aún no tiene claro dónde estudiar. Estados Unidos, Reino Unido, Australia o Alemania son destinos con mucho atractivo -sobre todo “porque no se queda solo en la teoría”-, pero sin descartar del todo España.

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