Huesca

TRIBUNALES

Las psicólogas judiciales dan credibilidad al testimonio de la menor que acusa a su padre de violación

El psicólogo de la defensa considera la sintomatología de la víctima "no compatible con un abuso infantil". El juicio ha quedado visto para sentencia 

El juicio contra el presunto autor de agredir sexualmente a su hija menor y de maltratar psíquica y físicamente a la madre quedó ayer visto para sentencia.
El juicio contra el presunto autor de agredir sexualmente a su hija menor y de maltratar psíquica y físicamente a la madre quedó ayer visto para sentencia.
Roger Navarro

En el segundo día del juicio contra el hombre acusado como presunto autor de agredir sexualmente a su hija menor y de maltratar psíquica y físicamente a la madre -y que hoy ha quedado visto para sentencia- ha sido el turno de forenses y psicólogas judiciales del Instituto de Medicina Legal de Aragón (Imla), quienes en su declaración han dado credibilidad al testimonio de la menor, en relación a las supuestas violaciones por parte del padre. Han señalado que se trata de un relato "consistente y estructurado", a pesar de las cuatro declaraciones que tuvo que hacer la menor. Un relato "probablemente creíble" que se mantiene en lo sustancial, a pesar de que en la prueba preconstituida 

-visionada a puerta cerrada tras las declaraciones de los seis peritos que estaban llamados a comparecer- la menor diera más detalles de la situación de malos tratos que hubiera vivido en casa que de las supuestas agresiones sexuales.

"Podía ser por el afán de protección a su madre, y por esa vergüenza, pudor, ese sentimiento de culpabilidad de relatar lo que había ocurrido siendo la figura que era, su padre", han respondido las psicólogas a preguntas de la acusación particular, insistiendo en que "muchas veces, aquello que duele es lo que más cuesta rememorar y traer a la memoria, aquello que ha producido un gran malestar emocional".

Las psicólogas han afirmado también que con menores puede ser complicado fijar una fecha, pues "hablar de fechas concretas con niños es una utopía".

Además han referido síntomas de estrés postraumático en la menor, como evitación, ansiedad, vergüenza, tristeza, rabia, culpabilidad, "e intentaba evitar al padre en casa, y lo madre lo refiere así también, evitaba estar muy cerca del padre, se refugiaba en su habitación y usaba ropa que disimulara su cuerpo", han expresado las psicólogas.

En relación al delito de maltrato psíquico y físico, las psicólogas del Imla han señalado que la madre presenta los rasgos propios de una mujer maltratada, con sintomatología propia de un trastorno por estrés postraumático complejo, como ansiedad, depresión, baja autoestima o minimización del alcance de agresiones físicas -como las referidas de empujones o zarandeos-. "Esto es una característica propia de la situaciones de violencias, hay culpabilización y reconocimiento de que eso se lo merece por algo que ha hecho", han señalado las psicólogas, en referencia a una situación de maltrato que la madre ha sufrido desde su infancia.

Cuestionamiento por el forense de la defensa del informe del Imla

Por su parte, el psicólogo forense presentado por la defensa ha discrepado en la metodología aplicada en el informe psicológico del Imla en relación a la menor, errores en el contenido y en la forma de direccionar la entrevista, así como falta de más pruebas clínicas e inconsistencia en las propias conclusiones. Entre las discrepancias, el perito de parte ha señalado que la sintomatología clínica no está objetivada. "Se habla de síntomas concretos de trastorno de estrés postraumático sobre lo que relata la menor y no sobre las pruebas psicométricas", que se deben pasar para establecer un diagnóstico. 

Para este, la sintomatología que presenta la menor "no es compatible con un abuso infantil", ha respondido a preguntas de la defensa. Y ha afirmado que su testimonio "no tienen fundamento desde el punto de vista de una supuesta víctima de abuso sexual", al no centrarse en los supuestos abusos: la declaración de la menor "se traduce durante muchos minutos de la entrevista en los malos tratos del padre a la madre". 

Exploración ginecológica

En la vista, los forenses judiciales han dado cuenta de un informe sobre la exploración ginecológica efectuada a la menor una vez interpuesta la denuncia, en el que se advierte una rotura del himen "antigua", imposible de datar. En respuesta a la posibilidad de que esto se hubiera podido ocasionar a raíz de algún tipo de traumatismo, este debería afectar, según los forenses del Imla, a la cavidad vaginal, y en el caso de que se hubiera producido sangrado hubiera requerido atención médica que no consta en el informe. Desde la defensa se ha aportado el testimonio de un médico, que ha señalado que podría romperse con "caídas de cierta intensidad", por ejemplo al caer "como si se fuera a montar a caballo", y en casos excepcionales podría ocasionarse por caídas en vertical sin contusión directa con la zona.

Fiscalía y acusación particular han mantenido sus peticiones de 15 años por el delito de agresión sexual, de 3 años por maltrato habitual y de 1 año por amenazas. Por su parte, desde la defensa se solicita la absolución de su cliente.

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