Huesca

HOSTELERÍA

El ocio nocturno espera una Navidad al máximo de clientes

Muchos creen que 2023 podría ser el primer año de cifras similares a las de 2019

Interior de un establecimiento de ocio nocturno de la capital oscense.
Interior de un establecimiento de ocio nocturno de la capital oscense.
Pablo Segura

El ocio nocturno de Huesca empieza a notar la “alegría navideña” de los oscenses antes de que se celebren las fechas más esperadas de los meses de diciembre y enero. Como no podía ser de otra forma, esperan reencontrarse con una rentabilidad que durante los últimos dos años no han podido recoger debido a la pandemia, aunque parece que la gente está dispuesta a volver a la normalidad cuanto antes. Aun así, mientras que algunos espacios creen que pueden acercarse a las cifras de 2019, otros consideran que todavía es pronto para ello.

El optimismo de algunos dueños de varios establecimientos tiene su lógica, y es que la noche oscense ha estado más animada de lo normal durante el último mes de noviembre. “Desde mediados del mes pasado, hemos estado prácticamente al 100%, aunque en el último fin de semana se haya notado el puente de la Constitución y la Inmaculada”, explica Carlos Bordonaba, responsable de Casa Juan, El Palmar y La Cantina.

Aunque es cierto que el mes de diciembre va a ser fuerte para gran parte de ellos, que Nochebuena y Nochevieja caigan en sábado supondrá que “para nosotros será un mes potente, pero prácticamente normal a nivel de fechas”. No obstante, “se espera mucha gente” tal y como han demostrado con la compra de cotillón privado en El Palmar: “Hemos vendido todo en apenas cinco días, y normalmente tardábamos alrededor de quince”, asegura también. Para ellos, “es un indicativo de que la gente lo ha previsto con antelación y muchas ganas”.

No obstante, numerosos establecimientos mantienen que “no podemos decir que 2022 se vaya a cerrar con cifras iguales o similares a las de 2019”. Bordonaba precisa y analiza que “sí puede cerrarse con una perspectiva muy positiva, con el optimismo de que 2023 pueda ser como 2019 y otros años anteriores”.

Que exista cierta demanda y acogida en épocas navideñas supone reforzar y aumentar el personal para poder atender a todos los clientes de la forma que merecen. Así lo asegura María Cruz Cedrún, dueña de la Sala Edén, ante la que es “la gran época de trabajo para nosotros”. En su caso, así será tanto en la barra como en la entrada del establecimiento para ofrecer una mayor seguridad.

En lo que respecta a seguridad, distintos espacios aprovecharán el máximo de aforo permitido del que gozan sus instalaciones, mientras que otros apostarán por reducirlo con el objetivo de ofrecer un mejer servicio. “Con las últimas restricciones de la pandemia, nos hemos dado cuenta de que la gente disfruta más si nosotros también ponemos un límite de gente”, explica la responsable del Edén, y es que desde aquello mantienen “la filosofía de no permitir que se llene igual o más que en momentos anteriores a la pandemia”. María Cruz expone que “no aprovechamos la capacidad total porque queremos que la gente disfrute y esté segura, además de que con ese volumen limitado controlamos todo mucho mejor”. En ese sentido, como ejemplo incide en que “gente que ha venido desde las 18 horas se ha quedado hasta las cinco de la madrugada porque ha tenido el sitio deseado para bailar”, prefiriendo así “la seguridad de mis clientes y mis trabajadores”.

El año 2022 les ha servido para darse cuenta de que “todavía se arrastra el pensamiento de evitar aglomeraciones”, manifiesta Bordonaba. En definitiva, el último tramo de año parece haber puesto de cara la vuelta del ocio nocturno tal y como se conocía, con plena confianza de que los resultados seguirán al alza ante la buena acogida que han mostrado muchos de los oscenses.

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