Huesca

ALTOARAGONESES 2022

Vivero Huerta Barbereta rinde con su Premio un homenaje a todos los hortelanos de Huesca

La empresa oscense recibe hoy este galardón y también la Pajarita de Oro en la categoría de Empresa como reconocimiento a su labor 

María José y Jorge Guiral posan con sus padres, José Guiral y Ana Sanvicente, en uno de sus invernaderos.
María José y Jorge Guiral posan con sus padres, José Guiral y Ana Sanvicente, en uno de sus invernaderos.
D. A.

EL PREMIO Altoaragonés del Año 2022 es para Vivero Huerta Barbereta. María José y Jorge Guiral están actualmente al frente de esta empresa familiar que brilla con luz propia en la 36 edición de los Premios Altoaragoneses del Año que organiza este periódico y que esta noche desplegarán su alfombra roja en el Teatro Olimpia de Huesca con la ceremonia de entrega de estos galardones. Esta distinción es para ellos un homenaje a todos los hortelanos de Huesca y agradecen además el calor recibido por parte de los oscenses.

Para nosotros supone una alegría inmensa y, sobre todo, mucha emoción y agradecimiento por el apoyo de tanta gente a través de sus votos. Hemos conseguido el Premio Altoaragonés del Año y la Pajarita de oro en Empresa gracias a este apoyo inmenso de toda la ciudad, de nuestros clientes fieles, de nuestros amigos y de la familia”, comenta María José. A esta empresa, apunta, le distingue que, pese a ser la más pequeña de todas las que reúne la categoría, es la más familiar. “Quizá este detalle hace que seamos más conocidos en Huesca y que haya habido todos estos votos hacia nosotros”, indica. Estos dos hermanos son la cuarta generación familiar que regenta este negocio con sello 100 % oscense ubicado en el barrio de Santo Domingo y San Martín de la ciudad de Huesca. Su bisabuela Bárbara Garcés da nombre a esta empresa. Era ella la que vendía en el mercado de abastos productos cultivados por su esposo Leoncio Guiral en las huertas próximas a la ciudad de Huesca. Posteriormente, los abuelos de María José y Jorge mantuvieron este modelo de negocio al que su padre, José Guiral dio un giro. El mercado de abastos desapareció y se tuvo que adaptar a los tiempos. Para ello dejó de vender verdura y se centró en la producción de planta. “Él quiso seguir con la agricultura y con la hortelanía y vio que se demandaba sobre todo la planta porque el interés por las semillas había desaparecido también al reducirse las huertas”, explica.

En la actualidad, María José y Jorge Guiral continúan con la venta de planta y han recuperado la venta de verdura “porque en los últimos años ha habido mucha demanda, lo que pasa que se puede adquirir solo aquí en la tienda del vivero”, detalla. Entre sus productos hay principalmente planta hortícola, que varía según la temporada. La primavera y el verano son la época alta de plantar sandía, melón, lechugas, acelgas, borrajas, cebolla, calabacín, pepino y tomate, que es la estrella con sus millones de variedades, entre las que destaca el tomate rosa y el tomate de corazón. Con los pimientos pasa lo mismo, y hay de diferentes tipos como el italiano, de semilla propia, el toledano o el morro de vaca. Además, a partir de agosto y septiembre se siembra la col de invierno, y la temporada baja engloba noviembre, diciembre y enero. Pasados los meses más fríos se comienza a cultivar otra vez a finales de febrero, señala María José, toda una experta en horticultura.

Además, aunque se han adaptado las máquinas se siembra y los invernaderos, en el Vivero Huerta Barbereta todo se cultiva de forma tradicional, tal y como lo hacía su bisabuelo, que sin duda, dice, estaría muy orgulloso de sus descendientes y emocionado por este premio que esta noche le otorga DIARIO DEL ALTOARAGÓN. Y añade en este sentido, que al sector de la horticultura “pocas veces se le dedica un premio y se le homenajea. Hablamos en este caso de las huertas, antiguamente estaba rodeada la ciudad, pero desgraciadamente se perdieron. Este premio es por tanto un homenaje a ellos, a todos esos hortelanos de Huesca que en su día crearon esta forma de negocio que hoy continuamos con la Huerta Barbereta”. Asimismo, recuerda que la capital oscense “era una ciudad muy fértil, con grandes campos porque había mucha agua y la tierra era muy buena gracias a los manantiales que había en zonas cercanas en la Hoya. Y esto es lo que se perdió con la ampliación de la ciudad y con el cierre del mercado de abastos. Y nunca hasta ahora se ha sentido la huerta homenajeada por esta labor”.

La gala, afirma, toda la familia la va a vivir con gran entusiasmo. María José y Jorge recogerán este premio en el escenario del Teatro Olimpia ante la orgullosa mirada de sus progenitores, “aunque nosotros solamente mantenemos lo que ellos continuaron”, advierte María José. Su padre, dice, sigue siendo un amante de la tierra y e l campo y su madre, Ana Sanvicente, por su parte, “siempre dice que lo dejó todo por amor y juntos continuaron este negocio”.

Desde Huerta Barbereta agradecen a sus clientes el apoyo recibido durante las votaciones de la 36 edición de los Premios Altoaragoneses del Año, “por su lealtad, por su cercanía y su cariño”. También tienen palabras para sus “amigos incondicionales” y también al barrio de San Martín “que ha estado allí apoyándonos porque es un barrio con solera que cuando se trata de respaldar a un vecino lo hace hasta el final y con el corazón”. La cultura de la huerta oscense, expone finalmente, hay que mantenerla “porque es la base de todo, de la economía y la producción del alimento y qué mejor que hacerlo con el producto de proximidad, que va de la huerta a la mesa, lo que antiguamente hacían nuestros bisabuelos y eso es fundamental. Es un sistema muy ecológico que no pasa por ningún transporte y va directamente al consumidor. Esto no tiene precio”. 

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