Huesca

SALUD

Una enfermedad renal conlleva un cambio hacia una nueva vida

Alcer Huesca cuenta con 164 socios, pero ofrece ayuda a quien lo necesite

Elsa, Andrea, María, Sophie y Ana son trabajadoras de Alcer Huesca.
Elsa, Andrea, María, Sophie y Ana son trabajadoras de Alcer Huesca.
S.E.

Uno de cada siete españoles padece una enfermedad de riñón, aunque actualmente se trata de un hecho todavía desconocido entre la sociedad. Por suerte para la capital oscense, la Asociación en lucha Contra las Enfermedades de Riñón (Alcer) mantiene una constante labor determinada principalmente por el acompañamiento a las personas.

“Cuando una persona es diagnosticada, puede ser en una fase inicial en la que la enfermedad no tiene grandes síntomas o puede pasar que de forma abrupta la persona entre necesariamente en diálisis”, explica María Minguell, psicóloga y coordinadora del centro. Por ello, “lo que hacemos es acompañar a la persona, ayudarle a superar el diagnóstico y a aceptar los cambios de vida que la enfermedad conlleva”.

Por el momento, mucha parte de la sociedad desconoce que “cuando se llega al momento de entrar en diálisis, el cambio es total. Tienes que dejar de trabajar, pasar cuatro horas durante tres días a la semana en el hospital, te encuentras mal físicamente…”. Por dicho motivo, su labor se basa en “ayudar en lo psicológico, físico, social y nutricional”, destaca María.

Un cambio de vida y tratamiento desconocidos

Actualmente, Alcer Huesca cuenta con 164 socios, aunque atienden a muchas más personas ya que “no hace falta serlo para acceder a nuestros servicios”, remarca la psicóloga. Así, en muchas ocasiones los trabajadores y componentes de la asociación brindan herramientas de apoyo y crecimiento tanto a los pacientes como a sus cuidadores y familiares porque “la vida cambia para todos y la gente no tiene mucha idea de los tratamientos ni formas de seguir adelante con la enfermedad”. Por ello, en gran parte de las ocasiones “se ve implicada toda la familia”.

Es cierto que, tal y como expresa María, “la gente está cada vez más concienciada”, y la estrecha relación y contacto entre el Hospital San Jorge y Alcer tienen gran parte de culpa. “Desde el Hospital se les deriva a nosotros, por lo que nosotros intentamos que muchos entren en estado de prediálisis, ya que si allí son conscientes de la situación se puede conseguir retrasar mucho la entrada en diálisis”.

Los enfermos crónicos, principales afectados

A diferencia de otro tipo de enfermedades, no existe un perfil específico de persona que sufra más los problemas renales. No obstante, se trata de “una enfermedad que se nutre de otras enfermedades con medicación crónica, como los diabéticos o hipertensos, quienes casi todos acaban en enfermedad renal”, explica la psicóloga de Alcer. También “está relacionado con muchas personas que se tienen que medicar mucho por otros motivos porque el riñón sufre muchísimo con los medicamentos”.

Por estos y muchos motivos más, desde Alcer insisten en que “es fundamental conocer e informarse más de las enfermedades renales, pues pequeños síntomas como una hinchazón en los tobillos y calambres en las piernas pueden derivar a ello”. Tal es el estilo de vida y nutrición de la sociedad actual que, según diferentes estudios, “los números de personas con enfermedades renales pueden triplicarse de aquí a 10 años”, concluyó María Minguell.

Al igual que con multitud de dolencias y problemas de salud, la sociedad oscense tiene en su mano la posibilidad de conocer más acerca de los problemas renales, y todo ello gracias a Alcer, que espera de 2023 un año de cambios, avances y mayor conocimiento para seguir acompañando a cientos de pacientes, cuidadores y familiares que se encuentran con una situación complicada pero posible de asumir. A través del acompañamiento y la nutrición, los afectados por problemas de riñón tienen un gran aliado.

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