Huesca

MUESTRA

Las cintas de los danzantes de Huesca, en la Cuatrienal de Praga de diseño

La propuesta española en esta cita trata sobre "la creación espacial efímera que genera el patrimonio inmaterial en el espacio público" 

Danzantes de Huesca interpretando el Dance de las Cintas las pasadas fiestas de San Lorenzo.
Danzantes de Huesca interpretando el Dance de las Cintas las pasadas fiestas de San Lorenzo.
Pablo Segura

La Cuatrienal de Praga (PQ) de Diseño Escénico y Espacio arrancó este jueves en la capital checa con presencia de 59 países y regiones que, a lo largo de cien instalaciones en el Mercado de Holesovice, ofrecen una reflexión sobre lo "raro" donde hay presencia de las cintas de los danzantes de Huesca y el Cipotegato de Tarazona (Aragón).

Instituida en 1967 y con una sección estudiantil, la PQ es una reunión de las más importantes de reflexión y análisis de la arquitectura escénica.

El tema de lo raro, elegido en esta ocasión, es desarrollado a través de la fragilidad de la existencia humana tras la pandemia de la covid-19, los espacios de encuentro, el folclore tradicional y la sostenibilidad.

España, Colombia, Costa Rica, México, Chile, Brasil y Portugal son los países iberoamericanos presentes en este encuentro, que dura hasta el 18 de junio, y cuyo punto neurálgico es el recinto del antiguo matadero capitalino.

Además de las instalaciones, hay actuaciones por la ciudad -en la plaza de la Ciudad Vieja y en la Piazoleta de Vaclav Havel, junto al Teatro Nacional-, y reuniones especializadas para expertos en el Museo de Arte Contemporáneo.

En el caso de España, su propuesta trata sobre "la creación espacial efímera que genera el patrimonio inmaterial en el espacio público".

"¡Viva la montaña!" es la pieza principal española, un montaje que se monta y desmonta cada día, con símbolos curiosos de un folclore español menos conocido, y "una apuesta por lo efímero de lo escénico y de esas festividades que suceden un día al año", explica a Efe la curadora de la instalación española, Maral Kekejian.

En el caso de la instalación estudiantil "Terra", es un homenaje al escritor Ramón María del Valle-Inclán, cuya imagen distorsionada de la realidad se refleja en los espejos cóncavos y convexos.

"El esperpento, término acuñado por el dramaturgo español Ramón del Valle Inclán, es para nosotros lo que mejor nos representa, es nuestra poética profunda, es decir, nuestra forma de ser y de crear", explica a Efe Felisa de Blas.

Y también un homenaje a Joaquín Sorolla y al sol, reflejado en las sombrillas, así como a la tradición gallega de la Piedra de Abalar en Musía, cerca de Finisterre, las fiestas de la Vijanera con sus trapajones y naturales, las cintas de los danzantes de Huesca y el Cipotegato de Tarazona (Aragón).

"Lo raro es lo bello y lo extraordinario de estar juntos, de hacer juntos un baile de las cintas, de vestirse de trapajones, de ponerse unos zancos en los pies: todos somos raros en esos momentos excepcionales", apostilló Kekejian.

Durante la Cuatrienal hubo una procesión organizada por la Asociación de Artistas Plástico, Escénicos y Audiovisuales de España, vestidos con capuchas de penitentes y que fue una protesta por la precariedad que atraviesa el sector.