Huesca

Cruz Roja y Aeno conciencian a la sociedad oscense sobre el ictus

Ambas entidades han instalado una mesa informativa en los Porches de Galicia de la capital altoaragonesa

Imagen de la campaña de Cruz Roja y Aeno.
Imagen de la campaña de Cruz Roja y Aeno.
S. E.

Cruz Roja y Aeno han instalado este lunes en los Porches de Galicia de Huesca una mesa informativa de 10.00 a 14.00 horas para concienciar a la sociedad sobre el ictus. La actividad forma parte de las acciones de sensibilización organizadas con motivo del Día Mundial del Ictus.

Como señalan desde ambas entidades, "los accidentes cerebrovasculares son la primera causa de discapacidad en nuestro país, la segunda causa de muerte y la segunda causa deterioro cognitivo, según los datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN)". 

El ictus es la causa de muerte más común en España entre las mujeres, y la segunda más habitual entre los hombres. Llega súbitamente, sin avisar, y el tiempo que se tarda en actuar es fundamental para minimizar sus consecuencias. La incidencia de estos derrames cerebrales se ha duplicado en los últimos 30 años. 

"El número de accidentes cerebrovasculares no para de crecer y todo indica que continuará haciéndolo. En 2020 se produjeron 6,6 millones de muertes por esta causa en todo el mundo, para 2050 casi 10 millones de personas morirán a causa de un ictus a nivel mundial", señalan estas entidades. 

"El envejecimiento de la población y una mayor incidencia de factores como la diabetes, la hipertensión o la obesidad, que se consideran determinantes, amenazan con disparar aún más las cifras", añaden. 

Como informan en este día desde Cruz Roja y Aeno, cada año, lo sufren unas 110.000 personas, de las que fallece un 15 %. En España, donde una de cada cuatro personas está destinada a sufrir un ictus a lo largo de su vida, al menos 17.000 pacientes mueren al año, mientras en torno a 30.000 queda en situación de dependencia funcional.

Todo se debe a una alteración en el flujo de la sangre que llega al cerebro. El 80 % de los casos son ictus isquémicos, cuando la causa es una obstrucción, habitualmente provocada por un coágulo; mientras que el resto son ictus hemorrágicos, caracterizados por la rotura de algún vaso sanguíneo. 

En cualquier caso, siempre aparecen de forma brusca, así que saber identificarlos y reaccionar a tiempo puede ser clave para el desenlace. Controlar los factores de riesgo es la forma más eficaz de prevenir la mortalidad por ictus. Las amenazas más importantes son la hipertensión —el número de personas entre los 30 y los 79 años que la sufre se ha duplicado en los últimos 30 años—, diabetes, los niveles de colesterol alto, la obesidad, una dieta poco saludable, el estilo de vida sedentario y el tabaquismo, el factor de riesgo más importante sigue siendo la edad: “No hay que olvidar que el 60% de los casos ocurren en personas mayores de 70 años, y solamente el 16% en personas menores de 50″.

En España solo un 50% de la población sabría reconocer los síntomas de esta enfermedad, que son:

- Pérdida brusca de fuerza o sensibilidad. Generalmente afecta a una mitad del cuerpo y se manifiesta sobre todo en la cara y/o en las extremidades.

-Alteración brusca en el lenguaje, con dificultades para hablar o entender.

-Alteración brusca de la visión, como pérdida de visión por un ojo, visión doble o pérdida de la visión en algún lado de nuestro campo visual.

-Pérdida brusca de la coordinación o el equilibrio.

-Dolor de cabeza muy intenso.

Solo con identificar uno de ellos es motivo suficiente para que se llame al 112. Incluso aunque los síntomas desaparezcan a los pocos minutos, hay que acudir a Urgencias”. Hay que “tratar de aumentar el conocimiento que la población tiene sobre sus síntomas, porque reaccionar a tiempo es esencial para sobrevivir o para no sufrir una discapacidad por esta enfermedad”.