Huesca

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Isabel Claver: "Todo lo que ve una persona cuando va a una ciudad es la hostelería y el comercio"

Natural de Huesca tiene el corazón dividido entre la capital y el municipio de Apiés, y en 1998 se puso al frente del negocio familiar, una platería 

Ana Isabel Claver en el exterior de Quarzos, su joyería.
Ana Isabel Claver en el exterior de Quarzos, su joyería.
Laura Ayerbe

Mientras estaba en Bachillerato tuvo su primer empleo en el Festival de Cine de Huesca, en protocolo, un vínculo que ha mantenido. Más tarde estuvo en el Certamen de Banda de la ciudad. Desde que tomó las riendas de la joyería no ha dejado de formarse y evolucionar, además ha sido presidenta de los comerciantes oscenses y una defensora de la peatonalización. 

Usted que entiende de joyas, ¿cuál es la más valiosa de la provincia?-Es muy difícil escoger porque tenemos muchísimas, y no sólo a nivel paisajístico. Pero para mí, la más querida es el Salto de Roldán, que lo tenemos aquí en la Hoya, y a nivel monumental, también en la zona, están el castillo de Loarre, la Colegiata de Bolea y el castillo de Montearagón.

Con su experiencia como comerciante, cuando le preguntan por la ciudad, ¿cómo la vende?- Muy bien, porque yo soy de las que me pienso que Huesca tiene un potencial buenísimo que incluso nosotros no nos lo creemos. Y a todo el mundo que viene le gusta lo que ve.

¿El comercio es un bastión fundamental para poner en valor el territorio?- Desde luego, todo lo que ve una persona cuando va a una ciudad es la hostelería y el comercio. Creo que somos siempre uno de los embajadores de los sitios, y creo que nos lo tenemos que creer más y hacer un poco también de prescriptores de nuestra ciudad.

Ha sido presidenta de la Asociación de Comerciantes, ¿cómo ve el sector y qué cosas mejoraría?-Por un lado hay gente que está trabajando y luchando mucho, pero también a veces suspendemos porque no intentamos superarnos y ser mejores día a día. Pero en general desde los años 90 todo ha evolucionado para mejor, ahora hay mucha gente joven con otra mentalidad.

Su comercio está en el Coso, ¿cómo le ha ido con la peatonalización?-El primer día casi fue una película de terror, sólo vendimos una pila por 5 euros. Después todo fue mejorar y en mi caso no tardaron en subir las ventas. Yo era una firme defensora, y viendo los resultados, me reafirmo diciendo que ha sido maravilloso.

¿Qué está por encima, el sentimiento laurentino o el arraigo al territorio?
-Yo tengo un sentimiento de laurentino muy muy profundo, pero serían las dos cosas en paralelo. Cuando toca soy la más laurentina del mundo mundial, pero también tengo mucho arraigo en la tierra, y mi marido me dice que “todo lo que sea perder el Salto Roldán de vista, ya te pone nerviosa”.

Deduzco por tanto que ¿por nada del mundo se imagina viviendo en otro lugar?-No, no, yo soy una persona abierta de mente que me gusta muchísimo viajar, pero con billete de vuelta. Nunca he vivido fuera y tampoco se me ha pasado por la cabeza. Me gusta volver a casa y disfrutar de mis raíces. 

Y cuando ejerce de embajadora, ¿A qué rincones o sitios lleva a los visitantes?- El parque Miguel Servet y las Pajaritas son visita obligada, y les explicó un poco todo el tema, también les enseño la iglesia de San Lorenzo y el Ayuntamiento, y si hay suerte vemos el cuadro de la campana.

¿Qué valora más de la gente de la provincia?Que te reciben en su casa como si fueras de su familia.

Usted es de Apiés y forma parte de la Agrupación de Danzantes, ¿qué supone serlo?-Uno de mis grandes orgullos, mi padre fue uno de los que contribuyeron a su recuperación en 1984. Fueron un grupo de 16 jóvenes a los que después hemos seguido otros por devoción y afición. Y además las mozas nos incorporamos y, en los 90, el baile de las cintas empezó a ser mixto. Y también, por el hecho de que mis dos hijos, Saúl y Eloy, desde que han sido bebés han lucido este traje y ya de más mayores han seguido con la tradición.

Por último, usted desde su joyería contribuye a hacer territorio diseñando piezas alusivas.- Además de las piezas más laurentinas, desde hace unos años creamos la joya del Festival de Cine, cada edición con un diseño nuevo e intentamos contribuir a poner a Huesca en el mapa con esta pequeña aportación, sumándonos a lo que ellos llevan haciendo desde hace 52 años.