Huesca

#SOYDELALTOARAGÓN

Ana Palomera: "Es una suerte poder trabajar aquí, me ayuda a tener visión amable de la vida"

Es desde hace 10 años la gerente de la Asociación Española Contra el Cáncer en Huesca

Ana Palomera.
Ana Palomera.
Laura Ayerbe

Ana Palomera es desde hace 10 años la gerente de la Asociación Española Contra el Cáncer en Huesca, a la que llegó hace 25 para trabajar como psicóloga. Para entonces ya había trabajado en sitios varios, y es que se incorporó al mundo laboral con solo 17 años y desde entonces no ha parado; y afirma que de todos estos empleos siempre ha sacado “un aprendizaje”. Licenciada en Psicología en la UNED, ha cursado tres másters: en Sexualidad, en Psicooncología y Cuidados Paliativos y en Desarrollo organizativo y Gestión de persona.

La Asociación Contra el Cáncer está presente en toda la provincia, ¿ha costado mucho conseguirlo?

—Tener presencia en toda la provincia fue uno de los retos que me planteé al comienzo de mi puesto de gestión, el objetivo era tener una sede local en cada cabecera de comarca en la que pudiéramos prestar nuestros servicios y así poder estar más cerca de las personas. No fue difícil, en cada una de nuestras sedes locales contamos con voluntarios comprometidos, grandes personas, que son la cara visible y cercana de la entidad, además de nuestros psicólogos y trabajadores sociales que llegan a todos los rincones de la provincia, allí donde nos necesiten.

¿Qué logros han alcanzado en los últimos años?

—Lo que más nos satisface es saber que cada año llegamos a más personas, el año pasado atendimos a 930 personas en toda la provincia, además cada año también podemos aumentar nuestra inversión provincial en investigación. En la actualidad, la Asociación tiene destinados 114 millones de euros a 603 ayudas de investigación en desarrollo, de lo cual nos sentimos muy orgullosos.

¿Y qué queda por hacer?

—Nuestro gran reto es lograr una supervivencia del 70 % para el 2030, apostando por la investigación y trabajando por lograr la mayor participación ciudadana en los cribados poblacionales, así como mejorar la prevención del cáncer.

Además, sabemos que nuestra entidad es muy bien valorada por la sociedad pero pocas personas conocen realmente todos nuestros servicios, otro de nuestros retos es lograr que todo aquel que pueda necesitarnos sepa qué podemos hacer para acompañarle.

¿Cómo son de solidarios los altoaragoneses con su entidad?

—El 95 % de nuestro ingreso es privado y es sólo gracias a la enorme solidaridad de los altoaragoneses como podemos hacerlo, el 68% de nuestro ingreso proviene de nuestros casi 8.000 socios y el 20% son donaciones de terceros.

¿Qué supone para usted saber que con su trabajo está ayudando a muchas personas?

—Me siento muy afortunada de saber que con nuestro trabajo podemos hacer algo más fácil algunos momentos en los que la vida te pone a prueba, recibimos mucho ‘feedback’ positivo a este respecto y es un lujo poder formar parte de un pelotón que tiene una meta común, mejorar la vida de las personas.

Y con tanta implicación emocional, imagino que estrechará lazos personales y ya conocerá a gente de toda la provincia.

—Es una suerte poder trabajar aquí, me ayuda a tener visión amable de la vida a través de la oportunidad de compartir con otros una misma condición humana y palpar cada día lo mejor del ser humano, su potencial, sus recursos, su generosidad…

¿Qué tiene la provincia de especial para que usted no haya querido abandonarla?

—Nunca he sentido necesidad de huir ni de abandonar mi provincia, han sido las circunstancias, el trabajo, la familia, los amigos y los amores, quienes me han mantenido aquí, siempre he sentido que este es mi lugar.

Si le pidieran hablar de los altoaragoneses, ¿qué diría de ellos?

—Que son gente afable y noble, y que es una lástima que no seamos más engreídos y orgullosos para saber “vender” y defender mejor lo nuestro.

Allá donde va, ¿lleva con orgullo es el ser de Huesca?

—Por supuesto, nuestra provincia es un tesoro, por muchas razones y creo que tenemos que aprender a valorarla más para mejorar todo aquello que sea posible y proteger lo que no queremos perder.

Y cuando tiene que hablar de su gastronomía, ¿qué destaca?

—Su calidad, esto es incuestionable, tanto en restauración como en pastelería, un orgullo del que disfrutar.