Huesca

COMERCIO

Un inicio de rebajas sin demasiada “alegría” y marcado por el tiempo

Las ventas van condicionadas por las grandes cadenas que llevan tiempo con descuentos

En el pequeño comercio las rebajas son más modestas.
En el pequeño comercio las rebajas son más modestas.
Laura Ayerbe

Años atrás se esperaba con ganas el inicio de la rebajas -tradicionalmente en las de verano el 1 de julio -, para poder adquirir principalmente ropa, calzado y complementos a buenos precios. Pero desde hace un tiempo, con los cambios de normativa, las grandes cadenas ofrecen periodos de descuentos, promociones, ventas especiales y demás, a lo largo de todo el año. Ello ha modificado los hábitos de compra y de consumo, y ya no hay tanto interés en ser el primero en salir a la búsqueda del chollo, en cuanto vemos que un comercio luce en sus escaparates el cartel que así lo anuncia.

Las grandes cadenas llevan ya semanas de rebajas, pero en la capital oscense la mayoría del pequeño comercio se esperó al lunes de la semana pasada, 1 de julio, o a los días previos, para empezar esta campaña que se prolongará como poco hasta finales de agosto.

Al contrario que el año pasado, cuando en el mes de mayo ya empezó a apremiar el calor y todo el mundo se lanzó a comprar prendas ligeras, en 2024 el mercurio no se ha disparado en exceso y los oscenses se han retraído en las compras y todavía queda mucho género por vender. Y en los primeros días de ventas, en general, en los comercios no ha habido demasiada animación.

En la calle Zaragoza, Rebeca, la propietaria de un comercio de moda de mujer decía que estaban teniendo “un tirón muy flojo”, y añadía que en este comportamiento influyen “las grandes cadenas que cada año se adelantan más”. Tras siete años al frente de su negocio detallaba que este verano no se estaba notando “mucha alegría” y que especialmente los primeros días “fueron más tranquilos”.

Y argumentaba que también ha influido el tiempo, “porque no ha hecho demasiado calor”.

En la calle Fatas, en otra tienda de ropa femenina Ángela se mostraba contenta, en su caso está vendiendo bastante y los vestidos “son la prenda favorita”.

“A su ritmo”, así definía Miguel cómo van sus ventas. En su establecimiento de ropa masculina, a pocos metros del anterior, lleva ya semanas “vendiendo bermudas”. E indicaba que sus clientes no suelen esperar a rebajas para renovar el armario.

En la plaza Alfonso el Batallador, en un comercio de bolsos y maletas Mario, su propietario era contundente al afirmar que “la cosa está yendo regular”. Y remarcaba que “la maleta es un producto que se vende todo el año”.

Manuel, que regenta una zapatería en la calle San Lorenzo, hablaba de “mucha afluencia, pero un poco irregular”, y es que en su caso los clientes están acudiendo “a oleadas”, y se está vendiendo “de todo, abierto y cerrado y sobre todo de mujer”. Además destacaba que “ya está viniendo la gente preguntando por calzado para San Lorenzo”.

En el Coso, Carmen Luz, que lleva muchos años al frente de una tienda de ropa textil del hogar resaltaba que “los grandes comercios arrastran al pequeño a la hora de empezar las rebajas”. “No está para echar cohetes”, afirmaba al hablar de las ventas. Al tiempo que recordaba las rebajas de antaño en las que “incluso había colas para venir a comprar”.