Opinión

Enmienda a la totalidad

Por
  • RAMÓN RALLUY
OPINIÓNACTUALIZADA 11/06/2019 A LAS 02:00

En pintura hay tres colores básicos con los que se puede componer una pintura al óleo. Son el rojo magenta, amarillo limón y azul ultramar. Con las diferentes mezclas proporcionadas, se llega a constituir toda clase de colores, incluso el blanco y el negro.

Transportando, metafóricamente, este esquema a la política actual, nos encontramos que, con la diversidad de colores políticos podemos configurar un cuadro digno de admirar. Ya se hizo con la restauración de la democracia y los magníficos pintores de entonces hicieron una obra de arte, capaz de deslumbrar al mundo. En esta extraordinaria obra, se mezclaron colores tan antagónicos como el blanco y el negro y todo el conjunto funcionó dando como resultado una realización casi perfecta. Hoy en día añoramos aquella especie de milagro que reconstruyó la convivencia, olvidando -parece ser- rencillas de antaño y se creía haber vencido las insuperables barreras que la cicatriz de los bárbaros episodios del pasado habían dejado en la ciudadanía.

Parece ser que la pintura, a pesar de ser de buena calidad, no era del agrado de todos y aparecieron las primeras grietas, se fueron parcheando para que la estupenda obra no se deteriorara del todo, pero los pintores de antaño ya habían envejecido y sus consejos no los escuchaba nadie.

Los jóvenes artistas parece que quieren cambiar el rumbo e introducir un nuevo arte pictórico, que se puede llamar abstracto u otra definición modernista-contemporánea; pero la cosa no funciona, la extraordinaria obra ya no es lo que era y hay claras impresiones de que se pueden cargar el fantástico cuadro, al que todos admirábamos.

Una reflexión profunda debería inundar nuestras mentes y deducir, si hacemos otra obra política-pictórica igual o mejorada o dejamos deteriorar al máximo la venerada, que nos dio satisfacción, felicidad e impulsó la reconciliación nacional.

No devaluemos más el civismo, la convivencia, el entendimiento, la ilusión y potenciemos la suma de valores para que el nuevo cuadro que esperamos admirar, sea del agrado de todos y podamos enmarcarlo y exponerlo en el gran museo de la concordia nacional.

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