Opinión

El pájaro pinzón

Por
  • ANTONIO NADAL PERÍA
OPINIÓNACTUALIZADA 31/08/2019 A LAS 02:00

Ha contado la prensa que el pinzón azul consiguió escapar del fuego en Canarias. Se trata de una especie única en el mundo y de la que apenas quedan 70 ejemplares. Si hubiese perecido el pinzón azul, ¿qué otro pájaro vigilaría el comportamiento de los niños en Canarias con vistas a recibir los regalos de los Reyes Magos en Navidad Los niños se creen el cuento de que dicho pajarito vigila si se portan bien y en este caso la recompensa es que los reyes magos les traen lo que piden. En caso contrario, si se portan mal, el regalo es carbón. El pájaro pinzón, que todo lo ve, es pues un espía, un ayudante imprescindible de los reyes magos, que no pueden estar en todos los lados. Hubo quienes con buena intención le dieron el título de "consejero" o "corresponsal" de los reyes magos. El pájaro, con su poder de volar, sí puede acudir a todos los sitios. Además, gracias a su pequeña tamaño y a la amplia existencia de pajaritos, pasa inadvertido. Según parece, el pájaro pinzón fue un invento de Radio Zaragoza allá por los años 60. Si esto es cierto, fueron los niños aragoneses los primeros niños afectados por la actividad chivata de dicho pajarito. Recuerdo que yo vivía en el último piso y por Navidad miraba hacia el tejado de enfrente y me preguntaba qué pájaro de los que allí se posaban sería el pinzón. Desde ese tejado, por añadidura, se podía ver perfectamente el interior de nuestro cuarto de estar, que es en donde solíamos permanecer gran parte del día, con lo que mi hermano y yo éramos fáciles de vigilar. Supongo que a raíz de esta creencia hubo casos de "ornitofobia", miedo anormal e irracional hacia las aves. Porque me temo que algunos padres, con la excusa de que el pájaro pinzón informó negativamente a los reyes magos del comportamiento de sus hijos, estos se quedaron sin el regalo esperado. Ante estos casos, sería normal que los niños, al ser mayores, hubiesen desarrollado una gran manía o fobia hacia los pájaros en general y a los pinzones en particular. Tal vez algunos se los comieron fritos, pues durante siglos fueron tapa más famosa en las tabernas. Si el pinzón no existiera, es posible que el cuento del pájaro que vigila el comportamiento de los niños se habría encargado a algún otro pájaro pequeño; hay en donde elegir: gorriones, jilgueros, chochines, golondrinas, etcétera.

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