Opinión

Las tres vergüenzas del Tribunal Supremo

Por
  • ANTONIO VALDÉS PALACIO (ANGÜÉS)
OPINIÓNACTUALIZADA 05/02/2020 A LAS 01:00

El alto tribunal español de justicia como organismo independiente del poder judicial ha sido bochornosamente imparcial arropando a la banca española para no pagar prácticamente nada por tres estafas hacia sus clientes que se denominan cláusula suelo IRPH y gastos de constitución de hipoteca.

En las sentencias que ha dictado sobre estas cláusulas abusivas se ha inclinado por apoyar a las entidades financieras mientras los españoles afectados, a los que se les debe mucho dinero, ven en muchos casos como se les deniegan préstamos que los suelen solicitar porque su situación económica es asfixiante al retrasar el Tribunal Supremo con su sentencia la posibilidad de cobro de los que se les adeuda.

Si por ellos fuera, estas estafas financieras pasarían de largo aún viendo que la jurisprudencia creada da la razón a los consumidores.

Bien se vale de santa Europa, donde el Tribunal Supremo de Justicia Europeo tuerce las orejas a sus entreverados pareceres y los ciudadanos de a pie van cobrando poco a poco. Se les tenía que caer la cara de vergüenza a nuestros magistrados del Tribunal Supremo y abandonar sus sillas después de todo este escarnio. Pero, con sus decisiones y su poca vergüenza, retrasan la devolución de las cláusulas abusivas y a sus amigos los entes de la usura que tenemos en este país solo pagan el 4 % de intereses de demora por lo que deben. Qué deshumanización por su parte, ya que ellos con esta situación dejan el dinero al 10 % en préstamos personales y el afectado de esta estafa que no llega a pagar lo hunden a intereses de demora y al final le hacen malvender su casa o negocio o se lo queda el banco por cuatro perras gordas. Los políticos no dicen nada al respecto de esta situación, solo quieren llegar al poder y como están financiados por la banca todo va bien, tan bien que hasta les condona deudas, cosa que da mucho que pensar.

Qué cacicada al cuadrado están llevan a cabo el Tribuna Supremo y los políticos que nos representan. No puedo parar de rabia y sigo denunciando y es que cuando te convierte en moroso de Hacienda creo que con 600.000 euros vas a la cárcel. ¿Y aquí a cuánto asciende el fraude? ¿Hay imputados? En una democracia consolidada como ocurrió en EE.UU. con los fraudes de un banco al legar la burbuja inmobiliaria hubo imputados, altos cargos financieros fueron a la cárcel y multa millonaria, mientras aquí no ha pasado nada. Sigo encabritado y es que para colmo de los colmos se les ha hecho un rescate de más de 40.000 millones de euros del bolsillo de los contribuyentes a fondo perdido que más los beneficios multimillonarios que tienen al igual que los ciudadanos pagan puntualmente sus préstamos, ellos deberían haber liquidado sus deudas con sus clientes sin más demoras caso por caso.

Todo esto es de juzgado de guardia, ver como personas reincidentes por delitos leves van a la cárcel y este atajo de estafadores de guante blanco no hayan sido ni imputados. Todo esto es una imagen bochornosa para el Tribunal Supremo como máximo representante judicial de España, para el Poder Ejecutivo que vuelve la cara y para el poder legislativo que ha engañado a la ciudadanía con el sistema de reclamaciones extrajudiciales de las cláusulas abusivas que ya sabían de antemano que no se iba a llegar a acuerdos y se iban a colapsar los juzgados para dar más cancha a los buitres carroñeros de las finanzas.

Un país en el que se funden a favor de un estamento social los tres poderes que deberían ser independientes e imparciales no es una democracia sin una oligarquía formada por el Tribunal Supremo, Poder Ejecutivo y los legisladores que apoyan, a lo que Joaquín Costa llamaría "Su Majestad el señor cacique" que en este caso son los banqueros.

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