Opinión

Confiad en el poder de Dios

Por
  • BLANCA BARRIL VICENTE
OPINIÓNACTUALIZADA 20/07/2020 A LAS 02:00

Queridos hijos, conozco vuestro sufrimiento y vuestra impotencia ante todos los acontecimientos que están descolocando vuestras vidas, vuestras costumbres, que hacen que perdáis a seres queridos, que temáis perderlos o no poder cuidarlos como os gustaría.

De la misma forma que permanecí de pie junto a mi Hijo Jesús en la Cruz amando, orando, sufriendo, contemplando, Yo permanezco a vuestro lado, os cubro con mi manto amoroso, tierno y protector. Os quiero y en esta situación mi manto se extiende aún más para llegar a todos los rincones dónde haya un corazón que late de amor por Mi o por mi Hijo.

Soy la Madre de la Vida, la Madre del Amor Hermoso, la Madre del Consuelo, de la Esperanza y de la Misericordia.

Aunque el sufrimiento ahogue tu voz, no temas. Yo estoy contigo.

Aunque la incertidumbre te nuble el futuro, no temas. Yo estoy contigo.

Aunque las lágrimas te impidan ver con esperanza, no temas. Yo estoy contigo.

Aunque las dudas te paralicen, no temas. Yo estoy contigo.

Aunque la partida de seres queridos, te angustie, no temas. Yo estoy contigo.

Estoy contigo siempre, pase lo que pase, hagas lo que hagas. Y si por algún motivo te alejas de mí, voluntaria o involuntariamente, mi manto se alargará e irá en tu busca, para seguir protegiéndote y puedas recobrar la verdadera paz, la verdadera alegría y el verdadero amor, para que puedas encontrar de nuevo la senda perdida.

Recuerda siempre las palabras que dije a los sirvientes en las bodas de Cana: "Haced lo que Él os diga". Jesús, mi Hijo y vuestro Hermano mayor es el Camino, la Verdad y la Vida, es Él, el que os devuelve la Salud perdida, el que abre sendas de Reconciliación, el que os indica el camino que conduce a la "Felicidad", felicidad que va unida a la fe inquebrantable en el "Amor de Dios" que hace que todo concurra para el bien, aunque en ocasiones sangre nuestro corazón.

Os quiero y nunca os dejaré ni abandonaré. Confiad en mí, y sobre todo confiad en el poder de Dios para convertir el mal en bien, la muerte en Vida.

Un abrazo amoroso y tierno de vuestra Madre del Cielo que os cubre continuamente con su manto.

Santa María del Monte Carmelo, vuestra Madre que os ama sin medida e intercede en todo momento por vosotros.

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