Opinión

El cascabel del gato

Por
  • ANTONIO NADAL PERÍA
OPINIÓNACTUALIZADA 31/07/2020 A LAS 02:00

¿Quién le pone el cascabel al gato? ¿Quién decide qué medidas se toman respecto al rey emérito Juan Carlos I? Las puede tomar el Gobierno, el rey Felipe VI o el mismo interesado. Sospecho que será Juan Carlos quien tome la decisión, quien se coloque el cascabel en el cuello (un cascabel más o menos a su gusto) aunque ya está tardando porque cada día nos desayunamos con una nueva noticia en la que es protagonista y siempre relacionada con unos cuantos millones de euros. A los gatos no les gusta que les coloquen cascabel ni lazo ni ningún otro objeto en el cuello, si su dueño intenta ponérselo hacen lo que pueden para quitárselo. Creo que debido al origen salvaje de su naturaleza no admite sujeciones. Sabe por instinto que el cascabel es perjudicial, que le puede provocar problemas de audición y acabar completamente sordo. En el caso del rey emérito no se trataría de quedarse sordo a cambio de afanar tanto dinero en donaciones sino en apartarse de la vida pública y alejarse del rey Felipe VI para no perjudicarle. No me extraña que en La Zarzuela hubiera una máquina de contar dinero semejante a la que usan los cajeros de las entidades bancarias, según declaraciones de Corinna. Contar a mano tantos billetes (millones de euros) como le llegaban en maletines al ahora rey emérito debía ser muy cansado, poco fiable y sucio. Las máquinas se inventan para facilitar el trabajo de las personas. Llevar ahorros a una entidad financiera en monedas o en billetes de escaso valor para que un empleado lo cuente es para él lo mismo que un castigo, y algún caso he presenciado. No creo que esa máquina de contar dinero la entreguen algún día los reyes a Patrimonio Nacional como han hecho con otros objetos, como hicieron con las joyas que les regaló el heredero saudí Mohamed bin Salmán cuando viajó a España en el año 2018. Me imagino que esa máquina estará arrumbada en algún oscuro almacén. Es evidente que ni Pedro Sánchez ni Felipe VI se atreven a ponerle el cascabel a Juan Carlos; es decir, a tomar una decisión sobre él. Sería para ellos un gran alivio que Juan Carlos les evitase ese engorro y me imagino que están a la espera de su decisión. Ni el rey actual ni el presidente del Gobierno son los ratones de la fábula que decidieron poner un cascabel al gato para saber cuándo se acercaba a la ratonera impidiéndoles salir a por comida.

Etiquetas