Opinión

Desconcierto

Por
  • CONCHITA DEL MORAL HERRÁNZ
OPINIÓNACTUALIZADA 06/08/2020 A LAS 02:00

Leo con asombro y desconcierto como nuestros gobernantes de la Nación se entretienen en el Congreso haciendo conjeturas de sacar una ley y lo pongo con minúscula, porque no merece ese nombre en un abuso de la misma, de como y cuando se puede matar a los no nonatos o ancianos y a las personas como si fueran bestias malignas, están perdiendo el tiempo en lo que no es lícito, cuando hay tantos problemas por solucionar y se entretienen en semejantes aberraciones, disponen de la vida de otros, y creen que esto es progreso; están volviendo veinte siglos atrás al reinado del tirano Herodes; Oigan lo que se va diciendo sobre este asunto desde el siglo I "No matarás...No harás abortar a la criatura engendrada en la orgía y después de nacida no la harás morir" (Didache, 65-80) y finales del siglo II "Los cristianos se casan y engendran hijos pero no se desembarazan de su descendencia "(Carta a Diogneto).

"Decimos a las mujeres que utilizan medicamentos para provocar un aborto que están cometiendo un asesinato y que tendrán que dar cuenta a Dios. Contemplamos al feto que está en el vientre como un ser creado y por lo tanto como un objeto al cuidado de Dios? y no abandonamos a los niños porque los que los exponen son culpables de asesinar niños" (Atenágoras, siglo II) y podríamos seguir.

Les aconsejo que piensen en la generosidad de sus madres que les dejaron nacer y recapaciten.

Si queremos ver desastres de esta calaña más cercanos pensamos en los nazis ¿qué diferencia hay matar por la raza o por el egoísmo . Todo va "arrebujao". ¿Ignorar que un ser concebido ya es persona . No es un tumor ni un conjunto de células.

Y que decir de la eutanasia y tienen la desfachatez de llamarle muerte digna; muerte digna es morir de muerte natural y rodeado de sus seres queridos. Pienso que estas personas que hacen semejantes desacatos, como pueden dormir tranquilos después de haber asesinado.

El autor del libro Eclesiastés escribió hace veinte siglos este precioso poema " Todo tiene su tiempo de nacer y tiempo de morir", es una pena que en ocasiones no se tiene presente esta realidad, se hace caso omiso y se eliminan vidas a capricho, por comodidad y egoísmo.

Sabemos que el Código de deontología médica en España dice: "El respeto a la vida y a la salud del individuo y de la colectividad, constituyen deberes primordiales del médico" (Art. 5) y aunque no lo dijera, es Ley de Dios y respeto a las personas. Es que hay valores que no son negociables. Con la vida no se juega se ama y basta. Solo Dios es dueño de la vida y la muerte y ningún Estado puede usar de ese derecho, pues va en contra de la Ley Divina que está inscrita en el corazón del hombre; obedezcamos y seamos sensatos.

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