Opinión

Publicidad engañosa

Por
  • LUIS DEL VAL
OPINIÓNACTUALIZADA 24/11/2020 A LAS 01:00
Publicidad engañosa
Publicidad engañosa

El talento de las agencias de publicidad me sorprende a mí mismo, quizás porque en los lejanos tiempos de mi temprana juventud, colaboré con una de ellas, pero ahora mismo donde se producen avances más osados no es en las campañas convencionales, sino en los discursos políticos, que parecen una guía de publicidad engañosa.

Escuchas al presidente del Gobierno anunciar la logística de las vacunas -que no creo que se produzca hasta el mes de abril- y asegura, con la satisfacción de haber culminado un trabajo hercúleo, que ya hay preparados más 13.000 puntos en toda España. Dicho así parece que entre los Tres Mosqueteros de la Mentira -Sánchez, Illa y Simón- acompañados del cuarto mosquetero, Ábalos D"Artagnan, han logrado poner en marcha y acondicionar más de 13.000 locales. En realidad es que las vacunas, cuando se disponga de ellas, allá en primavera, se aplicarán en alguno de los 13.000 ambulatorios que ya existían, antes de que Sánchez fuera presidente del Gobierno, e incluso antes de que lo fuera Rajoy.

Viene a ser algo así como si el presidente fullero, al anunciar unas elecciones generales dijera, como si fuera un mérito propio, que en ese momento se dispondrá de 12.329 locales, donde se podrá ejercer el derecho al voto con toda comodidad. Y no diría mentira porque son 12.329 escuelas y colegios entre públicos y concertados donde solemos ir a votar.

Como soy de provincias, a mí estas sutilezas de la publicidad engañosa me parecen menos meritorias que las burdas mentiras de Pedro Sánchez, esos embustes pronunciados con el descaro imperturbable y la insolencia que sólo habíamos advertido en adúlteras veteranas y estafadores de jubilados. Es ahí, donde el mentiroso Sánchez alcanza esos grados de audacia a los que ningún otro político había llegado. "¿Cuántas veces quiere que se lo repita?". A mí esa facundia me desarma y me deja sin argumentos. Otegi predicando la paz y Sánchez preguntando quién es ese Otegi del que no ha oído hablar, eso casi debería dejar de ser gratis, porque creo que nunca lo volveremos a ver.

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