Opinión

Amigos de la radio

Por
  • JAVIER GARCÍA ANTÓN
OPINIÓNACTUALIZADA 13/02/2021 A LAS 01:00
Amigos de la radio
Amigos de la radio
S.E.

En 1982, en mi prehistoria profesional, buceé en la radio. Me parece, bien ejercido, un oficio tan apasionante como el de escribir. Por entonces, en Radio Navarra-Antena 3 nos habíamos autocensurado: ni hablar de pinchar la canción "Video killed the radio star" de The Buggles. Cuando alguien se siente amenazado, tiende a cobijarse en un caparazón. Las proclamas voluntaristas decían que no, que el vídeo nunca mataría a la estrella de la radio. Es cierto que los líderes siguen gozando de buena salud incluso económica. Y que la precariedad invade muchas emisoras, como muchos periódicos, como tantos trabajos. Es curioso porque, pese a los obstáculos, jóvenes y maduros se ponen frente al micrófono con una dignidad admirable. A la radio le sucede como a todos los sectores: que depende de los oyentes... y que los hábitos de consumo han variado...

Y, sin embargo, a mí me parece un ecosistema fascinante. Es la voz, envuelta en terciopelo o en truenos, en sedosidad o en firmeza, la que nos entrega la palabra ora como arma, ora como herramienta, para que practiquemos la escucha activa y para que reafirmemos nuestro amor por la libertad y la comunicación. Hablar.

A mis compañeros de las radios les felicito efusivamente. Por mi experiencia antaño y mi práctica hogaño, me siento partícipe de una atmósfera mágica, maravillosa, sugerente. Entre líneas, el sonido nos lleva por el amor y por el humor, por los sueños y por las pesadillas, por las metáforas y las hipérboles, por los barcos hacia los paraísos y hacia los infiernos... Y, detrás, siempre un alma sensible, ora atormentada, ora alegre. Feliz siempre por cumplir su vocación de servicio. La radio es la vida. Metámosla en casa. Su gente merece la pena. La voz nos da la luz.

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