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Juan Antonio Bolea, defensor del regadío

Por
  • Comunidad General de Riegos del Alto Aragön
OPINIÓNACTUALIZADA 04/03/2021 A LAS 00:05
Bolea Foradada
Juan Antonio Bolea
S.E.

Nos ha dejado Juan Antonio Bolea Foradada, gran persona y buen amigo de la Comunidad General de Riegos del Alto Aragón y de todos los regantes. Fue un gran jurista, su tesis doctoral “El régimen jurídico de las Comunidades de regantes”, que publicó en 1969 nada menos que la Escuela Oficial de Administración Pública, fue todo un referente, hasta el punto de que se le eligió ponente en el III Congreso Nacional de Comunidades de Regantes de España, en 1972, que tuvo lugar en León, siendo Presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Territorial de Zaragoza, con la ponencia: “Normas que por su interés y general aplicabilidad, podrían recogerse en un futuro estatuto de las Comunidades de Regantes” y reconocido como toda una autoridad en aguas, volvió a ser ponente en el IV Congreso, celebrado en 1975 en Murcia, junto al Secretario General de la Comisaría Central de Aguas, con su “Estatuto jurídico de las Comunidades de Regantes y usuarios. Anteproyecto”, de tal transcendencia que en 1986 fue asumido por el Reglamento de Dominio Público Hidráulico, actualmente vigente.

Su relación con los regantes fue fructífera. El Sindicato Central de Riegos del Alto Aragón organizó en 1978 en Huesca y Zaragoza el V Congreso Nacional y con tal motivo editó la primera edición de “Los Riegos de Aragón” de Juan Antonio Bolea, todo un éxito. Su tesis doctoral fue revisada y actualizada por el autor en 2016 y lo asumió como un reto personal y profesional a sus 86 años, diciendo en su presentación que la publicación era “el broche de oro a una vida apasionada y entregada al estudio y mejora del regadío español y de las personas que lo hacen posible”.

En calidad de senador firmó el 3 de mayo de 1982 en el acta del abrazo de Tardienta que da fe de la unión de los canales del Cinca y de Monegros, junto a otras ilustres personalidades, todo un hito histórico de Riegos del Alto Aragón.

Desde sus cargos públicos defendió el regadío y la mejora del mundo rural, siempre cercano a sus gentes, con las que tuvo una gran empatía. Es lo que más valoramos, pues además de sabio ha demostrado sus grandes cualidades humanas, que no se olvidan.

Descansa en paz, querido amigo José Antonio.

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