Opinión

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¿Viviremos un tiempo histórico?

Por
  • Pedro Calvo Hernando
OPINIÓNACTUALIZADA 10/03/2021 A LAS 00:05
8M manifestación
Manifestación en la Plaza de Navarra de Huesca con motivo del 8M
Rafael Gobantes

LA FECHA del 8 de Marzo ha significado esta vez algo más si cabe que en años anteriores, por obvias razones de la coyuntura pandémica, que viene marcando el protagonismo de los últimos meses. Cuando todo esto pase, nos parecerá mentira que hayamos tenido que vivir en esas circunstancias tan tremendamente peculiares.

Todo llegará, todo pasará y quizá a muchos les parecerá mentira. Es muy pronto, de todos modos, para sacar ya conclusiones, que serían precipitadas, pero ya podemos hacernos una idea. Y coincidamos en valorar lo que esta coyuntura significa o puede significar. Es cierto que este país no ha estado del todo a la altura de las circunstancias, pero quizá se ha acercado bastante, aunque todavía no podemos emitir juicios definitivos. Aunque es posible que pronto podamos emitirlos. De momento, la terrible coyuntura de estos meses nos ha servido o nos está sirviendo de enseñanza muy válida sobre todo lo sucedido y lo que está sucediendo. Yo deseo con fuerza que el panorama se clarifique cuanto antes para tener en la mano la posibilidad de emitir juicios más o menos definitivos. Pero no debemos precipitarnos, porque sería un error importante. Tengamos paciencia, meditemos con finura y luego los juicios serán más certeros.

En cualquier caso, pronto tendremos elementos de juicio para movernos con conclusiones acertadas, y seremos seguramente capaces de circular sin demasiados errores por este laberinto increíble, con el que nadie hubiera sido capaz de soñar. Será entonces cuando seguramente estaremos en condiciones de emitir unos juicios acertados o muy aproximados a la certeza, lo que nos servirá de sabia enseñanza sobre conclusiones definitivas. Veo todo esto muy próximo en el tiempo y en los contenidos y cercano a la certeza. Vamos a vivir un tiempo, o ya lo empezamos a vivir, que será una gran novedad, incluso de carácter histórico, como seguramente nada parecido hayamos vivido. Tomémoslo muy en serio, pues podemos estar a punto de experimentar algo radicalmente nuevo en nuestras vidas, una experiencia inédita y de una gran trascendencia.

No creo estar soñando o saliéndome por peteneras, sino más bien estar al borde de una extraordinaria y novísima experiencia vital. Atención, que podemos estar al borde de unas experiencias radicalmente nuevas en nuestras vidas, y eso no tiene precio. Espero y deseo que salgamos pronto de dudas y que vivamos una experiencia como nunca antes habremos vivido, y seguramente eso nos será compensatorio en grado sumo, o que al menos se le aproxime. Por una vez, dejadme que me acerque a las fantasías realistas. No en vano pienso que vivimos un tiempo nuevo, inédito y desconocido, que puede servirnos de experiencia novísima que nos transporte a regiones ideales capaces de transformar nuestras vidas o de darles un sentido diferente. Todo se andará o al menos se aproximará a ello. Un poco de paciencia y pronto lo veremos.

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